Pegame que me gusta: Nación ajusta vía las provincias
En twitter: @Fede_Manrique
No importa cuán obedientes, sumisas o alineadas al poder estén, las provincias no sólo están libradas a su propia suerte, sino que a fuerza de menos recursos provenientes de la Nación, se las está obligando a ajustar o endeudarse. “Pegame que me gusta”, parece ser el lema de las provincias mientras siguen, sumisas, esperando por una ayuda que difícilmente llegará.
|
|
En un contexto de fuerte desaceleración económica, las Transferencias Discrecionales son clave, ya que pueden compensar (además de premiar o castigar a gobernadores aliados y opositores) las caídas esperadas en la recaudación y los ingresos vía coparticipación (transferencias automáticas) atados al nivel de actividad, el comercio exterior y el consumo.
Que los giros discrecionales hayan crecido menos del 15% anual durante el primer semestre, no sólo las ubica como la partida con menor crecimiento (se gastó más incluso en subsidios a empresas), sino que en términos reales (descontada la inflación) marca un crecimiento negativo en relación al primer semestre del 2011, destaca el estudio de la consultora Economía y Regiones.
Otro estudio, pero del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (Iaraf) destaca el valor clave que tienen para las provincias las Transferencias Discrecionales y toma como ejemplo a la castigada provincia de Buenos Aires, al mando de Daniel Scioli. En el 2011, el Gobierno provincial recibió en concepto de estas transferencias federales discrecionales fondos por $7.264 millones, divididas entre $5.228 millones de transferencias corrientes y $2.036 millones de transferencias de capital, que representaron en conjunto el 8% del total de ingresos provinciales.
Cambio de tendencia
Hay un cambio de hábitos entre la Nación y las provincias. Ahora que estamos ante la agudización de la crisis internacional, alcanza con recordar qué pasó en 2009, cuando estalló la crisis subprime en EEUU. En plena crisis de 2009, la Nación propició una fuerte inyección de recursos a las economías locales a través de planes sociales y obras públicas, creándose incluso el Fondo Federal Solidario (reparto de fondos de la soja) con este fin. En dicho ejercicio, los giros discrecionales de la Nación a las provincias se expandieron un 78% al primer semestre y un 54% en forma anual. Tasas de crecimiento abismales comparadas con el pobre 14,6% actual y el 18% proyectado para todo el 2012.
Y si no hay Transferencias Discrecionales, al menos podría haber asistencia financiera, pero tampoco. Hacia fines de 2011, el Gobierno Nacional promovió, junto a la extensión del período de gracia de la deuda provincial bajo el Programa de Financiamiento de las Deudas Provinciales (PFDP), la creación del Programa de Sustentabilidad de las Finanzas Públicas Provinciales por $14.954 millones, destinado a asistir a las provincias con necesidades de caja (déficits + vencimientos de deuda), contemplado en la Ley de Presupuesto Nacional.
|
|
Pero hasta ahora no ha habido interlocutor en el Ministerio de Economía de la Nación para negociar dichas asistencias. Fue recién en las últimas semanas que el Gobierno Nacional giró a la Provincia de Buenos Aires $1.500 millones, en tanto que otros $620 millones fueron distribuidos entre Jujuy, Santa Cruz, Rio Negro, La Rioja y Catamarca, sin precisiones sobre las condiciones en las que se otorgaron los fondos. En total se entregaron $2.720 millones (el 77% fue a Buenos Aires) y nada de ese dinero llegó a Mendoza, pese a que tiene un déficit admitido de unos $3.000 millones al cierre del ejercicio.
De esta manera, advierte Economía y Regiones, transcurrido cerca del 60% del ejercicio fiscal 2012, sólo se ha ejecutado el 18% del Programa de Financiamiento a Provincias, lo que permite afirmar que, por el momento, el Gobierno Federal no ha priorizado la problemática fiscal provincial. Si bien no sería extraño que se termine ejecutando todo el monto presupuestado para el año, resulta evidente que hasta el momento la estrategia de la Nación ha sido diferir el envío de fondos, haciendo que el ajuste (en gastos y recursos) quede en manos de las gobernaciones e intendencias.
|
|
Con un déficit acumulado de $8.500 millones (ver gráfico), las proyecciones para las provincias argentinas arrojan un déficit anual de gastos corrientes de $19.000 millones y vencimientos de capital por $11.000 millones, llevando a $30.000 millones el volumen de fondos que necesitan las provincias para cerrar su brecha financiera en 2012. Cómo lo harán, dependerá de cada provincia. El escenario, con costo político incluido, está mostrando suba de impuestos, achique de gastos y endeudamiento con bancos, emisión de títulos o atrasando pagos a proveedores.