ver más

Cómo se ve a la Argentina desde el corazón del FMI

Aunque no lo admiten formalmente, en las huestes del Fondo se diferencia entre la liga de Brasil, Chile, Colombia, Perú y Uruguay, al momento de hacer un análisis, respecto de los que denominan "otros". La Argentina, Bolivia, Ecuador, Paraguay y Venezuela, aparecen dentro de este segundo pelotón.

La imponente placa dorada sobresale en la calle 19 de la prolija ciudad de Washington. IMF Center, dice la sede central del Fondo Monetario Internacional. El check in a sus oficinas no tiene nada que envidiarle al aeropuerto. Zapatos out, laptops por la cinta y una completa revisión de todos y cada uno de sus visitantes. Una vez superada la prueba hay una pequeña travesía por una especie de museo de monedas en la que se puede ver un billete de un peso argentino que hace tiempo no circula y la moneda actual, entre tantas otras de los países miembros.

Aunque no lo admiten formalmente, en las huestes del Fondo se diferencia entre la liga de Brasil, Chile, Colombia, Perú y Uruguay, al momento de hacer un análisis, respecto de los que denominan "otros". La Argentina, Bolivia, Ecuador, Paraguay y Venezuela, aparecen dentro de este segundo pelotón. "Las diferencias se basan en aquellos que tienen esquemas de metas de inflación y están más integrados a los mercados respecto de los que no", justifica un analista local. Desde su punto de vista, el crecimiento de "los otros" fue por encima de su potencial con un riesgo de sobrecalentamiento y por ello ameritan también una constante distinción respecto del futuro inmediato. Las luces amarillas que detectan para el corto plazo son: inflación, crecimiento del gasto público, posiciones fiscales estructurales y el no hacer caso a las recetas más ortodoxas. Léase: Cuando hay tiempos de bonanza ahorrar y cuando hay crisis contar con recursos para gastar y generar políticas contracíclicas.

Para seguir leyendo esta nota entrar aquí.