La bodega O. Fournier le da un giro al negocio y busca socios para crecer
En twitter: @Fede_Manrique
El ex banquero español devenido en vitivinicultor global con bodegas en España, Chile y Argentina, José Manuel Ortega Fournier, está decidido a darle un giro al negocio detrás de su bodega en La Consulta, Mendoza. Es que a la multipremiada bodega con restaurante, se le va a adosar un hotel de 36 habitaciones y se ampliará hasta más que duplicar la superficie cultivada actual, para lo que se abrirá el proyecto a la inversión privada.
Los inversores nacionales o extranjeros que quieran incorporarse como socios podrán adquirir una o más de las 140 hectáreas (sobre un total de 263 hectáreas que tiene O. Fournier en Mendoza) que ya están a la venta para producir uvas de alta calidad y vinos. Incluso, si así lo quieren, podrán ser uno de los ocho privilegiados que podrán adquirir una de las ocho parcelas (ya se vendieron tres) de tres hectáreas o más con derecho a construir una vivienda de fin de semana, que puede ser de uso exclusivo de sus propietarios o bien adosada al proyecto hotelero y ofrecerse en alquiler para obtener así un ingreso extra por fuera de la producción de uvas y/o vinos.
En total se prevé una inversión de U$S20 millones en los próximos dos años y medio, entre implantación de viñedos y la construcción del hotel y sus “amenities”.
“El proyecto no es un negocio inmobiliario sino vitivinícola”, advierte desde entrada José Manuel Ortega Fournier, antes de admitir que “no inventamos nada. La idea surgió sobre la marcha del proyecto y con la apuesta de hacerlo mejor”.
Cambio de paradigma
El formato de negocio que propone O. Fournier no es nuevo en Mendoza. Ya son varios los desarrollos inmobiliarios que ofrecen invertir en el negocio del vino siendo propietario de una fracción del mismo, lo que permite reducir costos y riesgos al transformar la vitivinicultura casi en un hobby para los amantes del vino con el dinero suficiente como para pagarlo. Lo que sí es nuevo es que sea una bodega ampliamente reconocida y premiada por la calidad de sus vinos, la que apele a este formado de negocio para financiar su crecimiento y expansión.
De las 263 hectáreas que hoy tiene en Valle de Uco la bodega O. Fournier, sólo 105 están cultivadas y en producción. Todo el resto de la tierra está aún inculta. Por lo que, los interesados en invertir van a poder adquirir parcelas ya cultivadas o bien elegir las incultas para decidir, sobre las opciones que dará la propia bodega, qué varietales van a tener en su parcela. En este último caso, los que quieren decidir qué variedades cultivar van a poder comprar los ejemplares en el mismos vivero que tiene funcionando desde hace tres años la bodega, donde producen ejemplares de variedades con resultados probados en Valle de Uco, explica Ortega Fournier.
Modelo de negocio
La opción abierta por O. Fournier permite a los inversores convertirse en socios de la bodega, ya que pueden adquirir una o más de las hectáreas que hoy tiene el proyecto para producir uvas con el asesoramiento, control y administración de la empresa dirigida por José Manuel Ortega Fournier. Y son socios porque pueden decidir venderle o no la uva a la bodega (descontados los gastos de producción) y decidir qué tipo de vino (de las distintas líneas que ya tiene O. Fournier) producir. Y este vino puede salir para cada uno de los socios con la etiqueta de la bodega o bien con la marca o nombre que cada socio inversor quiera. Eso sí, el vino será elaborado en alguna de las dos bodegas que controla O. Fournier en Valle de Uco con una capacidad total de producción de 5,8 millones de litros por (4,5 millones de litros sólo en la bodega grande de La Consulta).
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Jose Manuel Ortega Fournier.
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Cada hectárea se va a vender a unos U$S150.000 y este precio tiene incluido todos los gastos durante los dos primeros años (hasta que el viñedo entre en producción), más la instalación de tela antigranizo y el combate contra las heladas.
La ecuación económica del proyecto, explica José Manual Ortega Fournier, indica que por cada hectárea en producción se podrán obtener por año entre 4.000 y 5.000 botellas de un vino como el VCrux de O. Fournier que hoy tiene un valor de mercado de $90 la botella.
“La idea bonita de este proyecto es que el inversor no paga gastos nunca”, señala Ortega Fournier, al tiempo que promete una rentabilidad del 2% al 7% anual en dólares con sólo producir uva.
Las parcelas ya están a la venta; para ello la bodega cerró un acuerdo con la inmobiliaria internacional Christies’s (una de las más grandes del mundo y especializada también en remates de vinos) y la consultora Pix a nivel local.
En cuanto a la posibilidad de que el momento actual de la Argentina (nacionalización de YPF, inflación, control de cambio y trabas para importar y girar fondos al exterior) le juegue en contra al proyecto a la hora de atraer a inversores extranjeros, José Manuel Ortega Fournier es directo: “Yo vendo la particularidad de Mendoza, que no es Argentina. En la provincia somos más serios y con una economía pujante”. Eso sí, admite que de todos modos “el riesgo argentino está incluido en el precio. Si estuviera vendiendo esto mismo en Napa Valley saldría U$S1,5 millones la hectárea”.
La pata turística
El proyecto que impulsa la bodega O. Fournier se completa con la construcción de un hotel especialmente diseñado por el estudio mendocino Bormida – Yanzón. El hotel tendrá 36 habitaciones con una superficie promedio de 60 m2 cada una, un spa y piscina climatizada (ver foto).
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El estudio Bormida – Yanzón también es el encargado de ofrecer tres diseños posibles de casas de fin de semana para los ocho propietarios de parcelas de más de tres hectáreas con derecho a construir una vivienda dentro del viñedo
La construcción del hotel arrancará en marzo de 2014, junto con la primer cosecha de los viñedos nuevos, explica José Manuel Ortega Fournier, antes de señalar que lo que se busca es potenciar el negocio turístico de una bodega que hoy ya recibe unos 9.000 visitantes por año y ostenta el premio del mejor restaurante en bodega del mundo, según el certamen de las Grandes Capitales del Vino.
El proyecto se integra al ofrecer un 50% de descuento en hotelería para los inversores – socios de O. Fournier