Los comercios de electrónica están asfixiados por las trabas, el contrabando y las compras hormiga en Chile
Los comercios de Mendoza dedicados a la venta de artículos de electrónica, computadoras e insumos informáticos y de impresión están al borde del colapso por las trabas a la importación, el contrabando, la inflación en el mercado interno y las compras hormigas que se hacen en Chile. Afirman que no aguantan más allá de este año en la actual situación, aunque admiten que ya hay despidos, suspensión de personal y vacaciones anticipadas de personal para bajar gastos en el sector, mientras que otros optaron directamente por cerrar sus locales.
Según Roitman, en el país no se fabrican productos de electrónica ni insumos informáticos, sino que se ensamblan sólo algunos productos tecnológicos y de computación como notebooks, netbooks y monitores. En Tierra del Fuego sólo hay ensambladoras, no hay una industria y allí se está dando, además, un oligopolio porque son dos o tres empresas que concentran todo el poder de venta del país.
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Lenovo ensambla notebooks en Tierra del Fuego.
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“Es por eso que hoy faltan en el mercado insumos tan básicos como tintas de impresoras e impresoras, parlantes, micrófonos y mouse. Y hasta los ensambladoras tiene problemas para trabajar porque no dejan entrar partes”, explica Roitman, antes de afirmar que por eso es que en el mercado local no se consiguen tampoco primeras marcas que deberían importarse como productos terminados. Y esto no afecta sólo a Apple con sus productos Mac, sino también a marcas como Hewlett-Packard (HP), que es el mayor fabricante mundial de computadoras.
“La protección del ensamblado nacional, porque no es una industria, es sólo un pretexto, porque a la hora de frenar importaciones han entrado en la volada rubros en los que no hay producción nacional sustituta. Por eso hay escasez”, admite el dueño de Compudat, antes de señalar que “no hay reglas claras sobre qué se puede y qué no se puede importar. Se sabe que se necesita un permiso pero no se sabe cuánto puede tardar, si se va a autorizar o no y en qué condiciones”.
"Efectivamente, estamos teniendo demasiados problemas. No sólo que no hay mercadería sino que lo poco que se consigue aumentó de precios obviamente por el efecto oferta/demanda", admiten desde la gerencia de Todo Computación, antes de señalar que "es una locura la implementación del Gobierno y más locura aún no volver para atrás lo que está dando resultados negativos. Quisieron activar la industria en Tierra del Fuego y lo que han logrado es retrasar a todo un país con la tecnología, ya que no frabricamos nada, sólo ensamblamos lo ya fabricado, o sea, lo único que se logra es encarecer todos los productos electrónicos por ese capricho de querer fabricar algo que no fabricamos con costos elevados de mano de obra por ensamblar".
Crisis generalizada
El diagnóstico es compartido también por el rubro mayorista. “Esto empezó el año pasado con algunos productos (notebooks y monitores) y este año se amplió a todo. Hay faltantes de mercadería y no hay productos nuevos que se lanzan a nivel mundial. Faltan notebooks y PC de primera marca, no hay discos rígidos ni componentes. No hay equipos HP en el mercado, faltan memorias y las marcas que se consiguen son desconocidas o segundas o terceras genéricas de los que ensamblan en el país, que cuestan más caras que un mismo producto de primera marca a nivel mundial”, explica Jorge Dik, gerente general de InfoAndina, un comercializador mayorista de productos electrónicos, de computación e insumos informáticos con diez años de experiencia en la región de Cuyo.
Para los comerciantes de Mendoza el combo es letal para su negocio. Es que a la escasez de productos y ausencia de primeras marcas, se suman aumentos de precios y perdida de calidad, lo que en la práctica termina por alentar el contrabando y las “compras hormiga” que cada vez más mendocinos hacen en Chile.
“Es ridículo prohibirle al importador traer computadoras mientras al mismo tiempo a las familias y particulares que van y compran en Chile no se les dice nada. Y estamos hablando de los mismos productos”, explica Jorge Dik.
Más allá del emblemático anuncio del cierre del Mac Store de Apple en Palmares, como consecuencia de las trabas para importar, esta situación ya está generando el cierre de locales más chicos de venta de artículos e insumos informáticos, al tiempo que se están destruyendo fuentes de trabajo en la provincia.
“Hay pequeños comercios que han cerrado en los últimos meses. Otros están despidiendo personal y hay cortes y atrasos en la cadena de pago”, admite el Gerente de InfoAndina, antes de señalar que “sabemos que este va a ser un año duro y muy difícil. Esperemos que no dure más que eso”.
“En el 2001 no había quién comprara nada, por eso esa época fue mucho más dura que ahora para el negocio. Hoy hay demanda, lo que no hay es qué vender”, agrega Jorge Roitman de Compudat.