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Los comercios de electrónica están asfixiados por las trabas, el contrabando y las compras hormiga en Chile

Desde el Gobierno se está frenando la llegada de todos tipo de productos electrónicos, sean o no ensamblados en el país, por eso faltan desde computadoras e impresoras, hasta cartuchos de tinta, parlantes y mouse. Como no tienen qué vender, ya hay pequeños locales que han cerrado en Mendoza, mientras que otras empezaron con despidos, vacaciones anticipadas y suspensiones de personal.

Los comercios de Mendoza dedicados a la venta de artículos de electrónica, computadoras e insumos informáticos y de impresión están al borde del colapso por las trabas a la importación, el contrabando, la inflación en el mercado interno y las compras hormigas que se hacen en Chile. Afirman que no aguantan más allá de este año en la actual situación, aunque admiten que ya hay despidos, suspensión de personal y vacaciones anticipadas de personal para bajar gastos en el sector, mientras que otros optaron directamente por cerrar sus locales.

La situación es simple: no tienen qué vender, porque no pueden importar; y lo que tienen son algunos productos de ensamblado nacional con marcas genéricas poco conocidas, ya que no acceden a primeras marcas, y caras, ya que sus valores se ajustan por la inflación y los impuestos vigentes en el mercado interno. Así, no hay cómo competir frente al contrabando y las compras hormigas que individualmente hacen los mendocinos cada vez que viajan a Chile.

MDZ salió a consultar a los principales comerciantes de Mendoza que operan en el rubro venta de computadoras, electrónica e insumos informáticos tanto mayoristas como minoristas. Y en todos los casos la película es la misma.



“Hay una restricción muy fuerte a la importación. Prácticamente no se pude importar, no está cerrada pero sí muy restringida. Ocurre todo de forma muy caprichosa, porque  muchas veces aceptan que entre un contenedor y otras veces no cuando se trata del mismo producto”, explica Jorge Roitman, dueño de Compudat, uno de los locales de informática más antiguo de Mendoza con 32 años en el mercado y tres sucursales, una en el centro y una en cada uno de los shoppings: Mendoza Plaza y Palmares Open Mall.

Según Roitman, en el país no se fabrican productos de electrónica ni insumos informáticos, sino que se ensamblan sólo algunos productos tecnológicos y de computación como notebooks, netbooks y monitores. En Tierra del Fuego sólo hay ensambladoras, no hay una industria y allí se está dando, además, un oligopolio porque son dos o tres empresas que concentran todo el poder de venta del país.

Lenovo ensambla notebooks en Tierra del Fuego.

“Es por eso que hoy faltan en el mercado insumos tan básicos como tintas de impresoras e impresoras, parlantes, micrófonos y mouse. Y hasta los ensambladoras tiene problemas para trabajar porque no dejan entrar partes”, explica Roitman, antes de afirmar que por eso es que en el mercado local no se consiguen tampoco primeras marcas que deberían importarse como productos terminados. Y esto no afecta sólo a Apple con sus productos Mac, sino también a marcas como Hewlett-Packard (HP), que es el mayor fabricante mundial de computadoras.

“La protección del ensamblado nacional, porque no es una industria, es sólo un pretexto, porque a la hora de frenar importaciones han entrado en la volada rubros en los que no hay producción nacional sustituta. Por eso hay escasez”, admite el dueño de Compudat, antes de señalar que “no hay reglas claras sobre qué se puede y qué no se puede importar. Se sabe que se necesita un permiso pero no se sabe cuánto puede tardar, si se va a autorizar o no y en qué condiciones”.

"Efectivamente, estamos teniendo demasiados problemas. No sólo que no hay mercadería sino que lo poco que se consigue aumentó de precios obviamente por el efecto oferta/demanda", admiten desde la gerencia de Todo Computación, antes de señalar que "es una locura la implementación del Gobierno y más locura aún no volver para atrás lo que está dando resultados negativos. Quisieron activar la industria en Tierra del Fuego y lo que han logrado es retrasar a todo un país con la tecnología, ya que no frabricamos nada, sólo ensamblamos lo ya fabricado, o sea, lo único que se logra es encarecer todos los productos electrónicos por ese capricho de querer fabricar algo que no fabricamos con costos elevados de mano de obra por ensamblar".

Crisis generalizada
El diagnóstico es compartido también por el rubro mayorista. “Esto empezó el año pasado con algunos productos (notebooks y monitores) y este año se amplió a todo. Hay faltantes de mercadería y no hay productos nuevos que se lanzan a nivel mundial. Faltan notebooks y PC de primera marca, no hay discos rígidos ni componentes. No hay equipos HP en el mercado, faltan memorias y las marcas que se consiguen son desconocidas o segundas o terceras genéricas de los que ensamblan en el país, que cuestan más caras que un mismo producto de primera marca a nivel mundial”, explica Jorge Dik, gerente general de InfoAndina, un comercializador mayorista de productos electrónicos, de computación e insumos informáticos con diez años de experiencia en la región de Cuyo.



Para los comerciantes de Mendoza el combo es letal para su negocio. Es que a la escasez de productos y ausencia de primeras marcas, se suman aumentos de precios y perdida de calidad, lo que en la práctica termina por alentar el contrabando y las “compras hormiga” que cada vez más mendocinos hacen en Chile.

“Es ridículo prohibirle al importador traer computadoras mientras al mismo tiempo a las familias y particulares que van y compran en Chile no se les dice nada. Y estamos hablando de los mismos productos”, explica Jorge Dik.

Más allá del emblemático anuncio del cierre del Mac Store de Apple en Palmares, como consecuencia de las trabas para importar, esta situación ya está generando el cierre de locales más chicos de venta de artículos e insumos informáticos, al tiempo que se están destruyendo fuentes de trabajo en la provincia.

“Hay pequeños comercios que han cerrado en los últimos meses. Otros están despidiendo personal y hay cortes y atrasos en la cadena de pago”, admite el Gerente de InfoAndina, antes de señalar que “sabemos que este va a ser un año duro y muy difícil. Esperemos que no dure más que eso”.

“En el 2001 no había quién comprara nada, por eso esa época fue mucho más dura que ahora para el negocio. Hoy hay demanda, lo que no hay es qué vender”, agrega Jorge Roitman de Compudat.