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El crudo llegó a su nivel más alto desde la caída de Lehman y prolongó las ventas

La prolongación del conflicto en Libia puso al barril de Texas (WTI) en los u$s 105, por primera vez desde la caída del gigante Lehman Brothers, y los inversores salieron a protegerse con oro y euros en una jornada en la que todos los índices bursátiles cerraron negativos.

El petróleo fue otra vez protagonista. La prolongación del conflicto en Libia puso al barril de Texas (WTI) en los u$s 105, por primera vez desde la caída del gigante Lehman Brothers, y los inversores salieron a protegerse con oro y euros en una jornada en la que todos los índices bursátiles cerraron negativos. Con el pánico extendido en todas las plazas del planeta, una voz de la Reserva Federal se apuró a recomendar la posibilidad de realizar una tercera mega inyección de liquidez en Estados Unidos, para la segunda mitad del año, ante el caso de que el costo del petróleo continúe amenazando la actividad doméstica.

El Dow Jones, que había empezado a insinuar un rebote en las primeras horas de la rueda, cambió de rumbo y terminó con una pérdida del 0,66%. El oro fue lo más buscado y alcanzó un récord de u$s 1.445 la onza; la moneda del bloque, convertida en refugio desde hace pocos meses, llegó a perforar la barrera de los u$s 1,40.

Fue entonces cuando el presidente de la Reserva Federal de Atlanta, Dennis Lockhart, aseguró que la Fed podría considerar el inicio de una tercera ronda masiva de compras de bonos (un quantitative easing 3) cuando el 30 de junio próximo finalice el programa actual, si el mundo se ve afectado por un shock petrolero.

"Dados los riesgos derivados de Oriente Medio, prefiero una postura de flexibilidad en cuanto a las opciones de política monetaria", consideró Lockhart en una conferencia en la National Association for Business Economics.

Los inversores temen que la escalada del conflicto pueda derivar en una interrupción del suministro de crudo. Ésta fue la razón que hizo que el barril se disparara un 22% desde el 18 de febrero, y que ayer subiera un 1% hasta un máximo de u$s 105,44. Ante la falta de grandes datos macroeconómicos en Estados Unidos, la noticia alcanzó para extender el pesimismo a nivel global: la bolsa de Londres bajó 0,28%, la de París, un 0,7%; la bolsa de Francfort, un 0,24%, y la de Madrid, un 0,30%.

"La incertidumbre está aumentando y los inversores han estado tomando sus ganancias. Existen aún problemas en Libia y hay preocupaciones porque el precio del petróleo podría frenar la recuperación económica. Creo que los inversores continuarán reduciendo su exposición al riesgo", comentó Heino Ruland, estratega en Ruyland Research, en Frankfort.

El euro prolongó el avance al tocar un máximo intradiario de u$s 1,4036. La moneda de este continente aparece para los inversores como una alternativa aún más atractiva desde que Jean-Claude Trichet reconoció, el jueves pasado, la posibilidad de subir las tasas de interés en la reunión de abril. El nerviosismo multiplicó las compras en los metales, y la onza de oro cerró en los u$s 1.435,38.

"Hay todo tipo de motivos para respaldar al oro: altos precios del petróleo, tasas de interés reales bajas y el hecho de que existen constantes recordatorios de que siguen los problemas de la deuda en Europa", comentó ayer el analista de Standard Bank, Walter de Wet, al sitio español El Economista.

Los ADR argentinos copiaron el movimiento. Sólo se vieron avances en los papeles del sector petrolero. Tenaris y Petrobras ganaron 1,4% y 4,42%, respectivamente, mientras el resto fue pura decepción: Francés cayó 0,69%, Galicia 1,39%, Pampa Energía 0,26% y Telecom 2,32%. Los analistas descuentan que los mercados seguirán en estos días atados a la suerte de Libia, ante la ausencia de indicadores relevantes en Estados Unidos.

Fuente: Cronista.com