Combustibles: desregular con alta inflación, escasez y concentración
El Gobierno nacional publicó hoy una resolución por la que desregula el precio de los combustibles en la Argentina. Y la pregunta del millón es qué puede pasar ahora. Más teniendo en cuenta que el anuncio se da un contexto de alta inflación, donde los combustibles tienen un efecto cascada tanto en el gasto de las familias como en el costo de las empresas, escasez y fuerte concentración en un negocio donde desde 2003 a la fecha cerró el 30% de las estaciones de servicio del país e YPF juega con rol central con casi el 60% de cuota de mercado al cierre de 2010.
Es por esto que, en un principio, se espera que al derogarse la resolución que ordena el congelamiento de precios, la primer medida inmediata sea una suba en los valores de las naftas que vende Shell en el país. Aunque nada de esto está confirmado ni en las estaciones de servicio se han registrado cambios.
Sin novedades
Por lo pronto, desde la Asociación Mendocina de Expendedores de Naftas y Afines (Amena) explicaron que no hay ninguna información oficial al respecto ni cambios en los precios en la provincia.
Que como las estaciones de servicios no fijan los precios, sino que son las petroleras las que los imponen, desde Amena admiten que nada se sabe sobre lo que pueda ocurrir. Sí afirman que siguen sufriendo la escasez de combustibles y esperan que la situación tienda a normalizarse con este tipo de anuncios.
Hoy las estaciones de servicios del país, que trabajan como asociadas a las petroleras, sólo reciben el 7% del valor total del combustible que venden. Por eso la situación es crítica y muchas cerraron o están en peligro de hacerlo.
Mercado concentrado
Con vistas a lo que viene, ya sea más aumentos o no, otra vez volverá a jugar un rol central YPF y su posición dominante en el mercado. Hoy en el país, de cada 10 litros de combustibles que se venden, 6 son de YPF, en una tendencia que ha venido profundizándose en los últimos años. Mientras que el resto de la torta se divide entre Shell, Esso y Petrobras.
Y esta posición dominante, aun en un contexto de precios congelados, no perjudica en nada a YPF, ya que sólo durante el 2010 registró un aumento en sus ganancias del 66% en comparación con el 2009.
Este escenario cuasi monopólico, le facilita la tarea de negociación al Gobierno en su intento por mantener a raya los precios. Más teniendo en cuenta que enfrente, el CEO de la empresa es Sebastian Esquenazi, que con su familia tienen el 14% de la empresa.
También ayuda otro movimiento que se ha dado en las últimas semanas con la compra de Esso por parte de la familia Bulgheroni (Pan American Energy) en sociedad con los chinos de Cnooc. Esto marca que pasó a manos argentinas una refinería y 450 estaciones de servicios que antes eran propiedad de Exxon Mobile, lo que le facilita también el trabajo al Gobierno a la hora de negocios los precios de los combustibles con las empresas.
Pero esto, claro, no soluciona el problema de la escasez de combustibles que sufren los automovilistas, ya que para esto hacen falta inversiones no que llegan en la misma proporción que crece la demanda, ni libera al Estado y las petroleras de tener que importar para satisfacer el consumo interno como se espera que ocurra en los próximos meses.


