|
Se aceleró la inflación en agosto y se frenó el consumo
La aceleración de la inflación no sólo golpea el bolsillo de los argentinos sino que también comenzó a afectar al consumo interno.Miles de argentinos optaron por la compra de autos y electrodomésticos para refugiarse de la inflación durante el primer semestre, pero ahora deben pagar las cuotas.
La escalada de precios volvió a acelerarse con fuerza en agosto y alcanzó al 1,6 por ciento mensual, lo cual renovó los pronósticos privados sobre una tasa anual del 25 por ciento para 2010, y el Indec retrasa cada vez más la publicación del índice oficial.
La aceleración de la inflación no sólo golpea el bolsillo de los argentinos sino que también comenzó a afectar al consumo interno, el cual fue el motor de la recuperación económica tras la crisis mundial.
La aceleración de la inflación no sólo golpea el bolsillo de los argentinos sino que también comenzó a afectar al consumo interno, el cual fue el motor de la recuperación económica tras la crisis mundial.
Miles de argentinos optaron por la compra de autos y electrodomésticos para refugiarse de la inflación durante el primer semestre, pero ahora deben pagar las cuotas por lo que prescinden de compras no esenciales.
La venta de televisores con pantalla de plasma fue unos de los mayores 'boom' este año, en el marco del Mundial de Fútbol de Sudáfrica, y eso empujo al alza con fuerza al sector de los electrodomésticos.
Pero ahora, según el propio Indec, intervenido por el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, se viene notando una ligera disminución mensual de consumo en los supermercados y en los shoppings.
El consumo interno creció un pujante 12 por ciento en el primer semestre respecto del mismo período de 2009 y representa el 65 por ciento del Producto Bruto Interno (PBI), pero en julio comenzó a desacelerarse.
Durante el séptimo mes del año, por ejemplo, las ventas de los supermercados se frenaron un 2,2 por ciento en comparación con junio, y la de los shoppings cayeron un 3 por ciento.
Analistas consultados por la agencia Noticias Argentinas sostuvieron que si bien la tasa de comparación anual de consumo sigue siendo elevada, se irá reduciendo notoriamente hacia fin de año.
Lo que ocurre es que los períodos de comparación se irán dando contra meses de mejores ventas, dado que la crisis comenzó a dar tregua sobre fin de 2009, y eso achicará el despegue.
No obstante, a medida que corran los meses del segundo semestre se irán registrando los aumentos salariales acordados a principios de año, lo cual aportará una cuota de compras.
Los analistas prevén que el Indec a revelaría que en agosto los consumidores sufrieron un alza general de precios del 0,7 por ciento dado que los estudios privados estimaron hasta un 2 por ciento, con un promedio de 1,6.
Las subas volvieron a afectar principalmente a los alimentos de la canasta básica, lo cual afecta principalmente a los consumidores económicamente más vulnerables dado que estos destinan la mayor parte de sus ingresos a la compra de comida.
Desde el estudio Orlando Ferreres & Asociados aseguraron que el incremento de precios que afecta a los alimentos, bebidas y artículos de limpieza está en el 29 por ciento anual y la inflación general cerraría 2010 en el 25 por ciento.
Según un relevamiento de la asociación Consumidores Libres en supermercados y carnicerías de Capital Federal y Gran Buenos Aires, los precios de los cortes de carne más consumidos aumentaron 4,20 por ciento durante la primera quincena de agosto.
El corte que más aumentó en los primeros quince días de este mes fue la carnaza, con 9,36 por ciento; le siguieron la falda (7,88 por ciento), bola de lomo (2,14), paleta (1,22) y picada común (0,46).
De esa manera, los aumentos salariales que los trabajadores acordaron con las empresas y el Estado, de 25 por ciento promedio, están siendo "licuados" por la inflación, que se devora el poder adquisitivo.
Por su parte, Jorge Todesca –integrante del grupo económico del ex presidente Eduardo Duhalde- asegura que la inflación de agosto "fue del 1,6 por ciento y el consumo retrocedió".
Desde el Estudio Bein, en tanto, señalaron que la inflación de agosto fue del 1,3 por ciento como consecuencia de las subas de precios en medicina prepaga, vivienda e indumentaria.
Las subas registradas en indumentaria alcanzan el 1,6 por ciento por el cambio de temporada; y en el rubro vivienda la suba fue de 2,5 por ciento, como consecuencia de los aumentos salariales otorgados a los encargados de edificios.
En este contexto, el Indec retrasa hasta mediados de mes la publicación del Índice oficial, que en los primeros siete meses acumuló un alza del 6,7 por ciento y terminaría 2010 en los dos dígitos.
Durante el séptimo mes del año, por ejemplo, las ventas de los supermercados se frenaron un 2,2 por ciento en comparación con junio, y la de los shoppings cayeron un 3 por ciento.
Analistas consultados por la agencia Noticias Argentinas sostuvieron que si bien la tasa de comparación anual de consumo sigue siendo elevada, se irá reduciendo notoriamente hacia fin de año.
Lo que ocurre es que los períodos de comparación se irán dando contra meses de mejores ventas, dado que la crisis comenzó a dar tregua sobre fin de 2009, y eso achicará el despegue.
No obstante, a medida que corran los meses del segundo semestre se irán registrando los aumentos salariales acordados a principios de año, lo cual aportará una cuota de compras.
Los analistas prevén que el Indec a revelaría que en agosto los consumidores sufrieron un alza general de precios del 0,7 por ciento dado que los estudios privados estimaron hasta un 2 por ciento, con un promedio de 1,6.
Las subas volvieron a afectar principalmente a los alimentos de la canasta básica, lo cual afecta principalmente a los consumidores económicamente más vulnerables dado que estos destinan la mayor parte de sus ingresos a la compra de comida.
Desde el estudio Orlando Ferreres & Asociados aseguraron que el incremento de precios que afecta a los alimentos, bebidas y artículos de limpieza está en el 29 por ciento anual y la inflación general cerraría 2010 en el 25 por ciento.
Según un relevamiento de la asociación Consumidores Libres en supermercados y carnicerías de Capital Federal y Gran Buenos Aires, los precios de los cortes de carne más consumidos aumentaron 4,20 por ciento durante la primera quincena de agosto.
El corte que más aumentó en los primeros quince días de este mes fue la carnaza, con 9,36 por ciento; le siguieron la falda (7,88 por ciento), bola de lomo (2,14), paleta (1,22) y picada común (0,46).
De esa manera, los aumentos salariales que los trabajadores acordaron con las empresas y el Estado, de 25 por ciento promedio, están siendo "licuados" por la inflación, que se devora el poder adquisitivo.
Por su parte, Jorge Todesca –integrante del grupo económico del ex presidente Eduardo Duhalde- asegura que la inflación de agosto "fue del 1,6 por ciento y el consumo retrocedió".
Desde el Estudio Bein, en tanto, señalaron que la inflación de agosto fue del 1,3 por ciento como consecuencia de las subas de precios en medicina prepaga, vivienda e indumentaria.
Las subas registradas en indumentaria alcanzan el 1,6 por ciento por el cambio de temporada; y en el rubro vivienda la suba fue de 2,5 por ciento, como consecuencia de los aumentos salariales otorgados a los encargados de edificios.
En este contexto, el Indec retrasa hasta mediados de mes la publicación del Índice oficial, que en los primeros siete meses acumuló un alza del 6,7 por ciento y terminaría 2010 en los dos dígitos.