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La provincia de Mendoza planea emitir un nuevo bono de deuda pública
La reapertura del canje a nivel nacional abre mejores oportunidades en el mercado internacional, que serían aprovechadas por el Ejecutivo para lanzar un nuevo título para canjear los bonos Aconcagua que aún quedan pendientes. Se trata del 4,2 por ciento de la deuda de 250 millones de dólares contraída tras la caída del Banco de Mendoza y el de Previsión Social.
La reestructuración de la deuda que le generó a la provincia el cierre de los bancos provinciales (Banco de Mendoza y Banco de Previsión Social), allá por el año 1.997, logró una alta adhesión en las sucesivas etapas. Sin embargo, aún queda un grupo de tenedores de bonos Aconcagua, que aún no los canjean por los nuevos papeles, los Mendoza 2018.
Ahora los planes del Ejecutivo provincial son poder terminar con el canje de los bonos Aconcagua, y para eso necesitará emitir nuevos títulos, para dar respuesta a los "holdouts" mendocinos, que no aceptaron los Mendoza 2018, y que tienen un 4,2 por ciento del total de la deuda por 250 millones de dólares, lo que significa 10,6 millones de dólares.
Si esta operación tiene éxito, Mendoza saldrá definitivamente del default y podrá en el futuro negociar mejores condiciones de endeudamiento en los mercados internacionales.
Ahora los planes del Ejecutivo provincial son poder terminar con el canje de los bonos Aconcagua, y para eso necesitará emitir nuevos títulos, para dar respuesta a los "holdouts" mendocinos, que no aceptaron los Mendoza 2018, y que tienen un 4,2 por ciento del total de la deuda por 250 millones de dólares, lo que significa 10,6 millones de dólares.
Si esta operación tiene éxito, Mendoza saldrá definitivamente del default y podrá en el futuro negociar mejores condiciones de endeudamiento en los mercados internacionales.
Este nuevo plan del Ejecutivo local necesita de la concreción del canje de deuda a nivel nacional, que comenzó el viernes. Se trata de la segunda etapa de la reestructuración (la primera fue en 2005) para los tenedores de bonos soberanos en default, por 20.000 millones de dólares.
Una vez concretado el canje nacional, en un plazo de 30 días a partir de este lunes, la provincia comenzará a analizar las posibilidades que ofrecen los mercados internacionales, con la intención de poder colocar nuevos títulos para canjear los bonos Aconcagua aún circulantes.
Esto fue confirmado por fuentes del propio Ministerio de Hacienda, desde donde advirtieron que el análisis deberá ser riguroso, y para aprovechar las ventajas de la coyuntura internacional.
Pablo Frigolé, subsecretario de Financiamiento, señaló que una opción es postergar la nueva emisión de títulos hasta luego de que la Nación concrete un acuerdo con el Club de París, a la espera de mejores condiciones. Aunque se corre el riesgo de que se completen los cupos de financiamiento internacional. Por eso destacó que "no hay que apurarse, pero tampoco hay que ser lentos", "tenemos que ser oportunos", dijo Frigolé.
“Hasta que Argentina no salga del default no estamos pensando en emitir nuevos títulos”, señaló Frigolé, pero claro está que esta condición se dará tras la cancelación del canje que lanzó la Nación este viernes.
“El plan es esperar a que cierre el canje. A partir de ese momento podríamos pensar en empezar una nueva apertura”, dijo el funcionario a MDZ.
La historia del canje mendocino
En 1.997 la provincia emitió títulos de deuda pública por 250 millones de dólares, producto del costo que le significó el cierre de los dos bancos provinciales.
En ese momento se lanzaron los Bonos Aconcagua , sin garantía, que ofrecían un interés del 10 por ciento y la amortización total de los 250 millones de dólares a 10 años, en el 2007.
En 2004 -ni bien entrado Julio Cobos al Gobierno- sabiendo que el pago de los 250 millones en el 2007 era inviable, se ofertó el canje del bono Aconcagua por el bono Mendoza 2018.
En esa oportunidad adhirió el 65 por ciento de los tenedores. El nuevo título ofrecía un interés del 5,5 por ciento y amortización al año 2018.
La operatoria fue encabezada por el entonces ministro de Hacienda, Alejandro Gallego, y ofrecía las mismas condiciones que el bono Aconcagua, salvo un interés menor.
En 2007, durante el gobierno de Cobos, se renovó la renegociación de la deuda, y el banco Barklays se ofreció a hacerse cargo de la operatoria, cuestión que fue aprobada por ley.
En esta nueva oportunidad, adhirió más del 30 por ciento del total de los tenedores, con las mismas condiciones que el canje lanzado en 2004.
Por lo cual solo restó que se adhiera el 4,2 por ciento de tenedores, que aún está pendiente.
A diferencia de la Nación, en Mendoza nunca se aplicó la denominada “ley cerrojo”, que fijaba fechas límites para la adhesión al canje.
Sin embargo, el Estado pactaba hasta qué momento se haría cargo de los costos administrativos que implicaba la operación, que representaban entre el 3 y el 4 por ciento del total del valor de los bonos.
Esta segunda operatoria fue finalizada a principios de 2008, ni bien asumió la gobernación mendocina el actual gobernador Celso Jaque.
Al 31 de diciembre de 2009, restaba por cancelar 176 millones de dólares del bono Mendoza 2018, a lo que debe agregársele los 10,6 millones en manos de tenedores individuales.
Una vez concretado el canje nacional, en un plazo de 30 días a partir de este lunes, la provincia comenzará a analizar las posibilidades que ofrecen los mercados internacionales, con la intención de poder colocar nuevos títulos para canjear los bonos Aconcagua aún circulantes.
Esto fue confirmado por fuentes del propio Ministerio de Hacienda, desde donde advirtieron que el análisis deberá ser riguroso, y para aprovechar las ventajas de la coyuntura internacional.
Pablo Frigolé, subsecretario de Financiamiento, señaló que una opción es postergar la nueva emisión de títulos hasta luego de que la Nación concrete un acuerdo con el Club de París, a la espera de mejores condiciones. Aunque se corre el riesgo de que se completen los cupos de financiamiento internacional. Por eso destacó que "no hay que apurarse, pero tampoco hay que ser lentos", "tenemos que ser oportunos", dijo Frigolé.
“Hasta que Argentina no salga del default no estamos pensando en emitir nuevos títulos”, señaló Frigolé, pero claro está que esta condición se dará tras la cancelación del canje que lanzó la Nación este viernes.
“El plan es esperar a que cierre el canje. A partir de ese momento podríamos pensar en empezar una nueva apertura”, dijo el funcionario a MDZ.
La historia del canje mendocino
En 1.997 la provincia emitió títulos de deuda pública por 250 millones de dólares, producto del costo que le significó el cierre de los dos bancos provinciales.
En ese momento se lanzaron los Bonos Aconcagua , sin garantía, que ofrecían un interés del 10 por ciento y la amortización total de los 250 millones de dólares a 10 años, en el 2007.
En 2004 -ni bien entrado Julio Cobos al Gobierno- sabiendo que el pago de los 250 millones en el 2007 era inviable, se ofertó el canje del bono Aconcagua por el bono Mendoza 2018.
En esa oportunidad adhirió el 65 por ciento de los tenedores. El nuevo título ofrecía un interés del 5,5 por ciento y amortización al año 2018.
La operatoria fue encabezada por el entonces ministro de Hacienda, Alejandro Gallego, y ofrecía las mismas condiciones que el bono Aconcagua, salvo un interés menor.
En 2007, durante el gobierno de Cobos, se renovó la renegociación de la deuda, y el banco Barklays se ofreció a hacerse cargo de la operatoria, cuestión que fue aprobada por ley.
En esta nueva oportunidad, adhirió más del 30 por ciento del total de los tenedores, con las mismas condiciones que el canje lanzado en 2004.
Por lo cual solo restó que se adhiera el 4,2 por ciento de tenedores, que aún está pendiente.
A diferencia de la Nación, en Mendoza nunca se aplicó la denominada “ley cerrojo”, que fijaba fechas límites para la adhesión al canje.
Sin embargo, el Estado pactaba hasta qué momento se haría cargo de los costos administrativos que implicaba la operación, que representaban entre el 3 y el 4 por ciento del total del valor de los bonos.
Esta segunda operatoria fue finalizada a principios de 2008, ni bien asumió la gobernación mendocina el actual gobernador Celso Jaque.
Al 31 de diciembre de 2009, restaba por cancelar 176 millones de dólares del bono Mendoza 2018, a lo que debe agregársele los 10,6 millones en manos de tenedores individuales.