ver más

DINERO MARTES - EDITAR - Definición de vinos: en un mes se determinará el grado alcohólico y los puntos de color

Hasta hoy se completó solo el 65 por ciento de la última vendimia, por lo que el Instituto Nacional de Vitivinicultura decidió postergar a mediados de mayo la definición de los puntos de color para los tintso y el grado alcohólico para el nuevo vino, en una temporada de mala cosecha. Bodegas de Argentina insiste en reducir a 400 puntos de color para tintos. La liberación de los últimos vinos será el 1 de junio.

La definición sobre los puntos de color que regirá para el vino tinto este año deberá esperar al menos unas semanas más, cuando se termine de cosechar la uva que falta, y se tenga un verdadero detalle de la cantidad de fruta a convertir en vino.

Sin embargo, la puja para determinar si este año se fijará la misma cifra que el año pasado -cuando se bajó 50 puntos y quedó en 450 puntos de color, como consecuencia de una de las peores cosechas de la historia- ya comenzó.

Actualmente hay tres posiciones: están quienes consideran que como la vendimia de este año no fue buena, deberían mantenerse los 450 puntos fijados en 2009 a través de una resolución especial del Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV); hay quienes insisten en que debería volverse a los 500 puntos, y surgió una nueva posición, la de Bodegas de Argentina, desde donde pujan para que se baje a 400 puntos de color, como consecuencia de una nueva baja cosecha de uvas.

Pero la decisión del INV se tomará cuando se levanten las uvas que aún están en las viñas, que representan el 35 por ciento del total de hectáreas a cosechar, por lo cual recién pasado mediados de mayo se definirá este asunto y otros más, como el grado alcohólico en una temporada en la que se especula que podrían fijarse grados diferenciales para distintas zonas, aunque el titular del INV, Guillermo García aclaró que para hablar de eso “todavía falta”.

En tanto, en la reunión que se llevó a cabo ayer al mediodía en el INV, a la que asistieron distintos representantes del sector, se dejó en claro que la fecha de liberación del vino nuevo no sufrirá modificaciones y será el 1 de junio.

Lo que sí es una estimación del INV, es que este año se volverá a importar vino chileno, y los cálculos que se manejan por estas horas indican que, como en 2009, la importación rondará los 35 millones de litros.

Según García, las causas de esta transacción comercial, que el año pasado alcanzó los 14 millones de dólares, corresponde a que “no todo el vino se transa”, haciendo referencia a la especulación de algunos tenedores del producto que por diversas razones prefieren no sacarlo al mercado, ya sea por cuestiones de baja calidad o para mantenerlo como una forma de ahorro, e incluso a la espera de precios más elevados.

De acuerdo a lo dicho por el titular del INV, se trata de alrededor de unos dos millones de hectolitros de vinos producidos en el país los que no se vuelcan al consumo.

Otra de las causas de la importación, según García, es que desde el vecino país ofrecen el vino a precios más baratos que los que rigen en el mercado local.