El falso dilema de ajustar o endeudarse y la chicana para deslindar culpas
Esta semana es clave para lo que será el escenario fiscal 2011 de Mendoza. En estos días se está trabajando en el Ministerio de Hacienda en las leyes de Avalúo Fiscal e Impositiva como paso previo al diseño del Presupuesto 2011. Todo en un escenario de desequilibrios financieros, mayores presiones salariales de parte de los empleados públicos en un contexto de alta inflación, reveses del oficialismo en la Legislatura en su intento por lograr un nuevo endeudamiento y una recaudación provincial que está muy por debajo del ritmo de la economía.
El Ejecutivo se presentó a mediados de octubre en la Legislatura con un proyecto de ley para modificar partidas en el presupuesto vigente y pedir autorización para endeudarse por $150 millones y diferir en el tiempo el pago a proveedores (engrosar la deuda flotante) por otros $184 millones.
El argumento de la oposición es que Jaque tenía ya el aval de la Legislatura para endeudarse en unos $420 millones, pero hasta ahora sólo usó $300 millones, mientras ronda el temor de que el déficit operativo al cierre de 2010 se infle hasta los $800 millones al seguir pateando para más adelante deudas con proveedores del Estado y sumando nueva deuda, admiten los radicales.
"El gobierno provincial miente sistemáticamente. Mintió con la urgencia de la necesidad de endeudamiento por $420 millones en 2009, ya que sólo ha tramitado la recepción de $300 millones", aseguró César Biffi, titular del radicalismo mendocino, en un comunicado.
Ante el rechazo categórico de la oposición, el secretario general de la Gobernación, Alejandro Cazabán, recogió el guante y salió al cruce al señalar que se reasignarán partidas presupuestarias por decreto y vaticinó un plan de ajuste que podría derivar en la “incapacidad del Estado para pagar los incrementos salariales que firmó con los gremios para 2010”. Curioso porque fue el Ejecutivo y no el Legislativo quien negoció con los gremios.
La jugada política de Cazabán con la oposición esconde un falso dilema, como es plantear que las únicas opciones que tiene Mendoza son el ajuste o el endeudamiento, porque nada se dice de cuánto han crecido los ingresos por coparticipación federal en lo que va del año, qué pasa con la recaudación de impuestos propios, que se mueve incluso por debajo de la inflación, ni mucho menos cómo se han administrado los recursos y con qué fin.
Según un estudio del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (Iaraf), entre enero y septiembre de 2010 la provincia recibió desde la Nación por coparticipación y leyes especiales (Fonavi, Educación, etc) $2.997 millones. Esto representa un crecimiento del 33,5% interanual, que en dinero suman $751 millones más que hace un año.
Si a esto se le suman los ingresos por el Fondo Federal Solidario (dinero que la Nación reparte entre las provincias de lo que cobra por retenciones a la exportación de soja), en los nueve primeros meses de 2010 Mendoza recibió $3.223 millones en total frente a los $2.327 millones de igual período de 2009, según el Iaraf. Esto da un crecimiento interanual del 38,5%, que en dinero suma $896 millones más que hace un año sobre un presupuesto total de ingresos aprobado para todo el 2010 de $7.803 millones.
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En contraposición, Mendoza está última en un ranking sobre crecimiento en la recaudación de impuestos provinciales. Con un crecimiento de sólo el 22,9% registrado en los nueve primeros meses del año en relación a igual período de 2009, la provincia está al final de una lista con 16 administraciones federales (son las que tienen datos sobre recaudación de impuestos actualizados) que tiene a la cabeza a Tierra del Fuego, donde los recursos propios crecieron 82,4%, seguido de Santa Fe (+44,3%), San Luis (41%), Córdoba (+32,6%) y San Juan (+32,4%) en el top 5, según el Iaraf.
El argumento oficial para tamaño atraso es que desde el gobierno de Jaque se tomó la decisión política de no subir impuestos para evitar agudizar el impacto de la crisis internacional en Mendoza, priorizar el empleo y atraer más inversiones.
Si se tiene en cuenta que el empleo no creció, que la recaudación se movió en niveles por debajo de la inflación y que se siguió gastando por encima de la evolución de los ingresos (por eso el déficit operativo del Estado sigue creciendo), la gestión Jaque se ha quedado sin margen de acción con vistas a la discusión de lo que será el presupuesto 2011. Más teniendo en cuenta que Mendoza vuelve a estar relegada a nivel país en el proyecto de Presupuesto 2011, al ubicarse entre las provincias donde menos crecerán los recursos por coparticipación.
Se sabe, esta vez todo viene atado en un mismo paquete. Y antes de avanzar en el Presupuesto 2011, se van a tener que tomar decisiones sobre qué pasará con las tasas de Ingresos Brutos y Sellos y si continuarán estando exentos la mayoría de los sectores productivos. Existe el antecedente de que otras provincias ya subieron este impuesto para hacer frente al deterioro en sus cuentas fiscales.
Estabilidad fiscal
Pero difícilmente el Gobierno modifique las alícuotas y el alcance de estos tributos previstos en la ley Impositiva justo en un año electoral. Además el propio Jaque dijo, antes de partir de gira a Hollywood, que respetaría el pacto fiscal. Sí, en cambio, se esperan ajustes en la ley de Avalúo Fiscal. Ya lo hizo Jaque en enero de 2010, cuando dio la orden para que Rentas recalculara el valor del metro cuadrado construido para subirlo de $210 a $231 ($21 de diferencia en relación al 2009), en un intento por mejorar la recaudación.
Pero esto no tendrá un gran impacto, como no lo ha tenido hasta ahora, si no se refuerza la presión sobre los deudores. Es por esto que también se estudia desde Hacienda un plan anti evasión que, en un principio, actuaría sobre dos frentes: los grandes deudores de impuestos de Mendoza (sólo allí hay unos $600 millones, pero de muy difícil recupero) y en la depuración de los planes de pago de morosos que no están pagando.
Desde Rentas trascendió que se está trabajando para dar de baja los planes de pago que no se están cumpliendo para iniciar las intimaciones correspondientes bajo amenazas de recurrir a la vía judicial.
Como se ve, hay muchas más opciones por explorar por parte del Ejecutivo que el falso dilema de endeudarse o ajustar. Sólo basta la decisión política.