En Mendoza se vende un cuarto de todo el oro oficial que se comercializa en el país
Como ninguna otra provincia del país, Mendoza vive la fiebre del oro. Con un dólar en retirada a nivel mundial y un euro que tambalea ante las crisis fiscales que afectan a los países miembros de la Unión Europea, sumado a una espiral inflacionaria que se va comiendo el poder adquisitivo del dinero, este metal precioso está ganando adeptos como opción de inversión y aseguro de los ahorros. Y no es para menos, sólo en el último año dio una ganancia en dólares superior al 16% en el mercado local.
Según datos del Banco Supervielle, la única entidad financiera en el país que vende este metal precioso en forma oficial, en Mendoza durante octubre se vendieron 25 kilos de oro, lo que representa una cuarta parte de los 100 kilos que este banco comercializó en todo el país durante el último mes, según informó Fernando Pepe, gerente de productos cambiarios de Banco Supervielle.
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“Con Mendoza hay un desarrollo espectacular en relación a la media nacional. El inversor mendocino está mostrando un nivel de conocimiento y actualización muy superior al resto de la Argentina, por eso es que a nivel país las ventas de oro en Mendoza está al tope y son sólo comparables a lo que ocurre en Capital Federal”, explicó Pepe a MDZ, antes de señalar que el nivel de ventas de oro en la provincia superan ampliamente lo que sucede en plazas como Santa Fe, Córdoba e incluso Provincia de Buenos Aires.
El oro avanza y le está compitiendo directamente al dólar como principal opción de ahorro en el país. Incluso las inversiones en oro ya superan a lo que se negocia en euros al menos en lo que al Supervielle respecta, advierte Pepe.
Las causas son varias e influyen condicionantes internos y externos que hacen que el oro gane protagonismo como opción de inversión y ahorro cuando hace sólo dos años era sólo considerado por el público en general como un producto suntuario o una joya.
Condicionantes externos
Como ocurre con el precio de otros commodities, lo que sucede hoy con el oro que cotiza a niveles máximos históricos está fuertemente influenciado por los efectos de la crisis y por la “guerra de divisas” desatada por los países en un intento por mantener la competitividad de sus economías.
Un condicionante directo es la debilidad del dólar. Tendencia devaluatoria que se ha agudizado en el mundo como consecuencia de los distintos planes de salvataje aplicados por el gobierno de Barack Obama y que seguirá agravándose con la puesta en marcha del nuevo plan por U$S600.000 millones dispuesto para que la Reserva Federal salga a recomprar bonos del Tesoro norteamericano en un intento por reactivar la economía. Tamaña lluvia de recursos necesariamente derivará en una mayor debilidad del dólar y en una caída en su cotización. Ahí es donde el oro gana como opción.
Por el lado del euro las cosas no son muy distintas. Los continuos planes de salvataje de la Unión Europea (UE) primero a Grecia, ahora a Irlanda y se teme que posiblemente también a Portugal, España y hasta Italia, encienden una señal de alerta en torno al futuro de la moneda común y hace que los inversores huyan despavoridos dejando a tras sus tenencias en euro. Eso también hace que gane terreno el oro.
La debilidad del dólar por un lado y del euro por otro, en el resto del mundo está desatando una guerra de divisas donde los países están devaluando sus monedas o bien frenando la apreciación de las mismas para no perder competitividad frente a Estados Unidos y la zona euro.
Japón esta haciendo grandes esfuerzos para frenar la apreciación de su moneda, China está recibiendo fuertes presiones para que deje apreciar el yuan, ayer Brasil salió al mercado a comprar U$S1.500 millones para frenar la apreciación del real, luego de que subiera dos veces en lo que va del año el impuesto que le cobra a los capitales extranjeros para ingresar al país. Todo para frenar la escalada del real.
Con todo esto es que las monedas del mundo están perdiendo atractivo y hasta los Bancos Centrales están reforzando sus compras de oro para diversificar sus reservas y asegurarlas de la guerra de divisas desatada tras el estallido de la crisis financiera internacional en septiembre de 2008.
“Ningún ministro de economía de cualquier país puede hacer subir o bajar el precio del oro como sí puede hacerlo con las monedas, devaluando o dejando apreciar el tipo de cambio. La producción de oro está limitada a nivel mundial y esto es un fundamento técnico que va más allá de los factores financieros para asegurar su cotización, ya que nadie puede venir y decir voy a producir y salir a vender más oro, porque para extraerlo hacen falta varios años de exploración y extracción. Esto hace que la oferta sea estable aún con una demanda que se dispara fuertemente, por eso suben tanto los precios y la inversión en oro se vuelve segura”, explicó Pepe.
Ayuda interna
Al contexto externo se le agregan factores domésticos que inciden para que el oro se vuelva una opción rentable. Es que en el actual contexto de alta inflación (en torno al 25% anual real) y con un tipo de cambio relativamente fijo, ahorrar en pesos o en dólares, sea en dinero en efectivo o en plazo fijo (a una tasa anual menor al 10% en pesos o al 1,5% promedio anual si es en dólares), es un mal negocio.
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Evolución de la cotización del dólar en la Argentina en los últimos 10 años.
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Sólo basta analizar qué pasó durante el último año. Mientras que en la Argentina el dólar durante los últimos 12 meses osciló entre los $3,80 a $3,96, el euro en igual período cayó de $5,68 a $5,34. Y en ese mismo lapso de tiempo el oro pasó de unos U$S1.170 al U$S1.363,75.
Esto implica que mientras en la Argentina el dólar aumentó 4,21% en los últimos 12 meses, el euro bajó 5,98%, mientras que el oro aumentó en dólares 16,55%. Y lo más significativo es que la tendencia promete mantenerse e incluso acentuarse al menos en el corto plazo.
Otra opción a favor del oro es que el negocio oficial está abierto para los pequeños ahorristas que buscan asegurar su dinero e incluye variantes contra la inseguridad para quienes no deseen tenerlo en casa.
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La opción para comprar oro arranca en el mercado local en los 5 gramos que cotizan a U$S281. De ahí hasta el lingote de 250 gramos que cotiza a más de U$S11.900, aunque el más buscado es el de 100 gramos. Todas las piezas se venden con sus respectivos certificados de autenticidad e incluso el banco Supervielle logró de sus proveedores en Suiza la autorización para incluir su sello distintivo en los lingotes, explicó Pepe.
Debido al auge en las ventas, desde este mes el banco está lanzando la opción de invertir en oro con el resguardo del banco. La opción es para aquellos clientes con más de medio kilo de oro en su poder, que pueden dejar su bien en las bóvedas de la entidad contra entrega de un certificado de existencia. El costo de este servicio es el equivalente al 1,2% anual de todo el oro en custodia.
“El oro ya es asimilable a quien invierte en propiedades, porque se ha vuelto un refugio de valor que el dólar ya no lo garantiza”, explican desde el Supervielle.