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Una oportunidad perdida para Mendoza


Mendoza es una provincia ganadera pero no productora de carne vacuna. Y la actual crisis que padece la ganadería a nivel país más que una oportunidad para crecer marca una nueva decepción en la meta de dejar de producir terneros para empezar a engordar ganado en la provincia con la idea de asistir al creciente y demandante mercado interno. Y en esto también la sequía tiene mucho que ver.

De los 40 millones de kilos de carne que, se estima, se van a consumir este año en Mendoza, sólo 300.000 serán de ganado criado y engordado en la provincia. Tampoco es mucho lo que se puede hacer en el corto plazo, debido a que la sequía diezmó el stock ganadero provincial, ya sea matándolo u obligando a los productores a vender todo lo que pudieran con tal de salvar algo de su producción. El problema es que entre el valor al que vendieron sus terneros y lo que cuesta hoy el kilo de animal vivo complica los planes de reinversión.

Entre 2009 y 2010 la cantidad de ganado en Mendoza pasó de 541.504 a 456.599, lo que marca una caída del 17% interanual, informaron desde la Dirección de Ganadería de la provincia en base a los datos de vacunación. Y si se tiene en cuenta que el ciclo de producción de la carne vacuna, desde que se separa a una vaca para que tenga cría, hasta que tiene a su ternero y este engorda lo suficiente como para ser faenado, demora cinco años, no hay una alternativa de producción local ni en el corto ni en el mediano plazo.