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El real está más de 40% sobrevaluado, según la Big Mc
La misma hamburguesa que en Estados Unidos se vende a u$s 3,71, en Brasil se ofrece hoy a u$s 5,26, según el índice que elabora The Economist en base a este producto de consumo globalizado. Para el peso argentino, el índice Bid Mc muestra una apreciación del 5%.
En el interior de una hamburguesa están escondidas las principales razones de la “guerra cambiaria” que hoy divide a los grandes jugadores de la economía global. Y, también, entre otras cosas: las explicaciones del éxito o el fracaso en la sociedad comercial que la Argentina tuvo históricamente con Brasil. El índice BigMac, que desde hace tiempo elabora la revista The Economist para determinar la paridad cambiaria entre cada uno de los países, marca en la actualidad una sobrevaluación mayor al 40% en el real brasileño y una subvaluación del 42% en el yuan chino.
El índice, que consiste en comparar el precio del BigMac en cada país, tomando como base el precio que ésta misma tiene en Estados Unidos, quedó consignado en el último informe del Ieral: la hamburguesa que se vende a u$s 3,71 en Estados Unidos, tiene un precio de u$s 5,26 en Brasil, donde hoy el gobierno se esfuerza inútilmente por contener la entrada de capitales, y hasta de u$s 6,78 en Suiza; pero de apenas u$s 2,15 en China, la economía que desde hace tiempo recibe las presiones de Estados Unidos para que aprecie su moneda, y de u$s 2,25 en Malasia. “El Big Mac es una clara señal de la actual dinámica de monedas. Este indicador particular marca la importante brecha que existe entre las divisas de los países emergentes, como China o Rusia, y los países desarrollados”, contó la economista de esa consultora, Guadalupe González.
En la Argentina, el indicador muestra una sobrevaluación del 5% en la moneda local. Pero que aparece más modesta al lado de la que hoy sufre su mayor socio comercial: “A Brasil le llega tanto capital por inversión extranjera directa y de portfolio, por colocaciones de deuda de las empresas y del Gobierno, y por el desarrollo gigantesco de los pozos petroleros que hoy tiene en el mar, que difícilmente pueda hacer algo para evitar la apreciación. Así que Argentina tiene mucho margen aún para apreciar su moneda”, comentó a este diario el socio de BCP Securities, Walter Molano.
Con todo, desde el Ieral argumentan que la paridad cambiaria está lejos de ser determinante en las exportaciones argentinas hacia ese país. Y que, en rigor, lo que define el éxito en su sociedad con Brasil es la actividad económica. “El tipo de cambio tiene poca incidencia en los flujos bilaterales de comercio: a mayor diferencia entre el precio de la hamburguesa
en dólares en Brasil y en Argentina, mayor es el superávit comercial bilateral que presenta Brasil. Y cuando ocurre lo contrario, el comercio entre Brasil y Argentina es deficitario para Brasil”, dice González. “Lo que sí tiene una fuerte influencia en el saldo de la balanza comercial bilateral con Brasil es la actividad en Argentina”, agrega.
Una regresión lineal estimada por la consultora privada muestra esa “relevancia” que hoy existe en el nivel de actividad interna de la Argentina para explicar el intercambio. En años de fuerte recesión, como el 2002, Brasil mostró saldo comercial deficitario con la Argentina (u$s 2.300 millones). Y eso a pesar de que, en ese año, el Big Mac mostraba una sobrevaluación del real: costaba allá u$s 1,99 y, a nivel local, u$s 0,78. En los años de recuperación económica, en cambio, la relación comercial terminó mostrándose deficitaria para la Argentina. Es el caso actual: la hamburguesa se come a u$s 5,26 en Brasil, y a u$s 3,89. Pero el saldo, en los últimos doce meses (hasta agosto), es negativo en u$s 1.730 millones.
Una regresión lineal estimada por la consultora privada muestra esa “relevancia” que hoy existe en el nivel de actividad interna de la Argentina para explicar el intercambio. En años de fuerte recesión, como el 2002, Brasil mostró saldo comercial deficitario con la Argentina (u$s 2.300 millones). Y eso a pesar de que, en ese año, el Big Mac mostraba una sobrevaluación del real: costaba allá u$s 1,99 y, a nivel local, u$s 0,78. En los años de recuperación económica, en cambio, la relación comercial terminó mostrándose deficitaria para la Argentina. Es el caso actual: la hamburguesa se come a u$s 5,26 en Brasil, y a u$s 3,89. Pero el saldo, en los últimos doce meses (hasta agosto), es negativo en u$s 1.730 millones.
Fuente: Cronista Comercial.