La derrota K: un primer paso de un largo camino para recuperar la Argentina
Tal vez podría decirse que Kirchner comenzó a construir su derrota electoral, que el domingo a la noche se transformó en muy dura, cuando inició el conflicto con el campo y lo prolongó hasta hoy. Y digo hasta hoy porque ningún problema del sector fue resuelto. Pero, en rigor, si la derrota de Kirchner empezó con la resolución 125, sería solo una anécdota. Podría haber empezado con la resolución 208, las 645 o cualquier otra. Quiero decir, la inconsistencia de la política económica, su comportamiento agresivo, su desprecio por las instituciones, su incapacidad para gobernar y generar confrontaciones lo condenaban, más tarde o más temprano, a este generalizado rechazo que tuvo en las urnas el domingo. Solo era cuestión de tiempo. Si no se hubiese peleado con el campo, hubiese producido algún otro conflicto de las mismas proporciones. Parafraseando al revés a Duhalde, Kirchner estaba condenado a la derrota.
Pero así como planteo mis dudas sobre el futuro económico de Argentina, considerando los discursos de la campaña, me voy a permitir un toque de optimismo. Todo parece indicar que Kirchner es una estrella fugaz que se apaga rápidamente. El nuevo escenario político estaría caracterizado por, al menos, un diálogo sobre las virtudes y de un modelo estatista e intervencionista versus la economía de libre mercado. Quiero decir, ahora sería posible encarar ese debate, porque hasta ahora, con Kirchner gritando y descalificando era imposible llevar a cabo cualquier tipo de razonamiento.
La derrota de Kirchner el domingo 28 ha sido un gran paso adelante para iniciar un camino de mayor pacificación, haciendo la salvedad que, hasta que se vayan, seguramente habrá más gritos, descalificaciones y medidas alocadas.
El domingo, se dio un paso importante en limitar las locuras de un Nerón. Queda ahora el gran debate por establecer políticas públicas que nos permitan terminar con esta permanente decadencia de la Argentina.
Insisto, el domingo a la noche dimos un gran paso adelante al ponerle un límite a la locura en el poder. Yo diría un paso que es condición necesaria para salir de la decadencia. Queda ahora un largo camino por evitar que, en el futuro, se apliquen las mismas medidas que nos han llevado al fracaso, pero con modos más educados.
Lo bueno es que en un futuro no muy lejano ya no habrá un Moreno, o un kirchnerismo condicionando la justicia o arbitrarias prohibiciones de exportación. Considerando hasta dónde nos llevó Kirchner, estas cuestiones lucen como un cielo más despejado. Pero, insisto, no creamos que con la derrota de Kirchner ya esta todo solucionado. Fue una condición necesaria pero no suficiente. Esperemos que, el futuro cercano pueda darse el resto de las condiciones.
La posible recuperación de la Argentina recién comienza. Esperemos no vivir otra gran desilusión. Y eso depende de la gente y de la dirigencia política para entender por dónde pasa el camino del crecimiento y el bienestar.
Fuente: www.economiaparatodos.com.ar