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Las ventas caen en las ferias, al igual que los precios al público

Mendoza no es inmune a la crisis económica que se vive a nivel mundial. Los mercados cooperativos, a los que la gente suele acudir para ahorrar, están prácticamente vacíos, al igual que los comercios tradicionales. Los precios y las ventas caen, la mercadería se pudre y algunos puestos cierran. MDZ recorrió las ferias mayoristas de Guaymallén y de Godoy Cruz para conocer de cerca el panorama.
Los vendedores esperan sentados que llegue algún cliente.
Los vendedores esperan sentados que llegue algún cliente.

Si alguien dijo que los efectos de la crisis económica mundial no se sentirían en la Argentina ni en Mendoza, se equivocó. Por lo menos eso es lo que sostienen los vendedores de frutas y verduras del Mercado Cooperativo de Guaymallén y del de Godoy Cruz.

La baja en los precios, mercadería acumulada y hasta productos podridos reflejan la difícil situación por la que atraviesan los comerciantes allí apostados, panorama que se volvió más turbio en el último mes, aseguran.

En los puestos de venta mayorista todos los comerciantes revelan la misma realidad: precio sostenido para la compra, pero merma en el valor de los productos para la venta.

“Tenemos que bajar el precio porque sino no vendemos nada, terminamos tirando la fruta o la verdura porque se nos pasa. Pero nosotros seguimos comprando al mismo precio. Casi no hacemos diferencia”, relató Isabel, vendedora del Mercado Cooperativo de Guaymallén, a MDZ.

Es que la remolacha, por ejemplo, antes se comercializaba al público a $5 los 5 atados de tres cabezas cada uno, pero ahora el precio es de $3.

“La gente ya casi no compra, vienen algunos verduleros que tienen su local en algún barrio, pero si antes se llevaban tres cajones, ahora se llevan uno solamente”, dijo Alejandra, otra vendedora del Mercado de Guaymallén.

Ella solía vender la bolsa de 30 kilos de papa a $27, pero en los últimos días la bajó a $25.

“Después de Semana Santa las ventas bajaron mucho, la cebolla en un 60% aproximadamente”, agregó Alejandra y señaló que la bolsa de cebolla pasó de valer $18 a $15, pero la siguen comprando a $12.

La mayoría de los vendedores del Mercado de Guaymallén coinciden con que después de la Semana Santa las ventas cayeron considerablemente.

Esa postal de un Mercado repleto de gente, donde era difícil encontrar estacionamiento quedó atrás. Ahora el lugar está "casi desierto".

Pero este mismo panorama se presenta en el Mercado Cooperativo de Godoy Cruz.

El titular de dicha feria, Omar Carrasco, aseguró que las ventas comenzaron a descender desde hace “unas dos semanas” y que los precios “también cayeron, entre un 20 y un 30 por ciento”.

“En Godoy Cruz el 70% de los vendedores son los mismos productores y el restante 30% revende. Para ellos (revendedores) los márgenes son muy chicos, está muy complicada la situación”, señaló Carrasco.

Por otra parte, Fabian, vendedor de Guaymallén, comentó que el cajón de manzana, de 20 kilos, hasta hace unas dos semanas se vendía a $30 y ahora a $20; la pera pasó de costar $40 a $45.

Otro ejemplo de la caída abrupta de los precios es la lechuga. La de temporada, que es la morada, se vende a $10 los 10 kilos, pero la común se comercializó a $15.


Menos cantidad, igual realidad
Las ventas minoristas en las ferias –de Guaymallén y Godoy Cruz- también son víctimas de los efectos que la crisis económica está produciendo.

Al igual que los mayoristas, los minoristas advierten una pronunciada caída de las ventas y de los precios.



Aunque no hay unanimidad respecto a los porcentajes de la merma, los afectados señalan que “están alrededor del 50 por ciento”.

Huevos, frutas y verduras cuestan en irse de los puestos ante la baja presencia de clientes y las escasas compras que hacen los pocos compradores que llegan.

Esta realidad la refleja Maximiliano, que asegura que “este mes está parado”.

Pero lo que no paran son los precios, aunque eso sea una buena noticia para el público es una mala situación para los vendedores.

“Antes vendía el cartón de 30 huevos a $10 y ahora a $20. Si alguien quiere llevar mucha cantidad negociamos porque con tal de vender, se hacen ofertas”, contó Maximiliano.

El tomate tiene la posta
El tomate es la única verdura que se mantuvo en el sector minorista, permanece a $2 el kilo.

Y esto responde a la lógica de la oferta y la demanda: demanda sostenida, oferta sostenida.

“Es que la gente reemplaza a todas las verduras con el tomate. Prefiere hacer ensalada, por eso se sigue vendiendo igual y el precio se mantiene”, comentó otra de las vendedoras de Guaymallén.

 



Víctima de la crisis y la inseguridad
Alicia (nombre ficticio) es una joven mujer que tiene –o tenía- su puesto minoristas de frutas y verduras.

Pero las pocas ventas y la inseguridad la obligaron a cerrar su puesto.

“Estoy rematando todo, el kilo de papa lo vendo a un peso porque quiero cerrar ya”, contó Alicia y explicó las razones: “No se vende nada, lo que saco no me alcanza para pagar los $700 que cuesta el puesto por mes. Encima hace unos días me robaron, me sacaron mis ahorros y con eso se me complicó todo”.

“No veo la hora de cerrar esto para irme. Por eso estoy liquidando, prefiero no tener ganancias que tirar los productos y que se pudran”, relató decepcionada.

¿El pasado que se acerca?
Omar Carrasco no fue muy optimista al dar su pronóstico del futuro en el sector y dio una profecía que pocos buenos recreos trae.

"Se vienen meses duros, el panorama para junio, julio y agosto es complicado, tenemos que estar preparados para pasar por el ojo de la tormenta", señaló el titular del Mercado Cooperativo de Godoy Cruz.

"Creemos que se va a volver al trueque, con esto de que no hay plata y el miedo de la gente a la gripe porcina va a derivar en un freno en los movimientos con dinero", pronosticó Carrasco.