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Clases de historia: la crisis actual repite modelo de depresión de 1929

Hoy se han repetido los dos primeros elementos, de cinco en total, que caracterizaron la gran depresión de 1929 , advierte uno de los historiadores más reconocidos de Alemania, experto en economía. El académico no descarta que puedan repetirse también los restantes tres fenómenos.
La desocupación castigó entonces, como ahora. Foto: web
La desocupación castigó entonces, como ahora. Foto: web
La actual crisis de la economía mundial aparece como calcalda de la gran depresión de 1929 y hasta ahora se han repetido dos de los cinco características especiales que desembocaron hace 80 años en una gravísima crisis económica y social, advirtió hoy uno de los historiadores más reconocidos de Alemania.

Sin embargo, a pesar del llamativo paralelismo que existe entre ambas crisis, la actual no tendrá las consecuencias sociales que la anterior con su radicalización política que llevó al totalitarismo en varios países europeos, sostuvo el experto en historia económica de la universidad de Bielefeld Werner Abelshauser, en una entrevista con la agencia dpa.

Hoy se han repetido los dos primeros elementos, de cinco en total, que caracterizaron la gran depresión de 1929, y el historiador no descarta que puedan repetirse también los restantes tres fenómenos.

El elemento desencadenante fue la crisis bursátil. "En tan sólo un año los valores de las acciones se pulverizaron a la mitad, tanto en la Bolsa de Nueva York como en la de Fráncfort. Después, a partir de la quiebra de Lehman Brothers, vino la crisis bancaria, comparable al caso del banco Creditanstalt de Austria en 1931, cuya quiebra provocó el desplome de los grandes bancos europeos", explica el profesor universitario.

Lo que sucedió después, en la depresión de los años 30 del siglo pasado, puede llegar a pasar ahora también, aunque, "con algo de suerte, podría evitarse". "Vino el proteccionismo en una dimensión dramática, los Estados y las empresas se retiraron del comercio mundial".

El próximo paso fue lo que Abelshauser llama "la trampa de la liquidez", y es algo que es muy probable que se produzca por ejemplo en Alemania, la mayor economía europea. "Esa trampa induce a las grandes empresas a llenar sus reservas financieras como garantía para sobrellevar la crisis, con lo que congelan las inversiones".

Lo más improbable, aunque tampoco sea descartable para algunos países, es el quinto peldaño de aquella crisis, la radicalización política de la sociedad. "Fue la verdadera catástrofe para Europa, la que en Alemania llevó al poder al nacionalsocialismo".

Sin embargo, también ve fuertes diferencias entre ambas crisis. Una, que la anterior desembocó rapidamente en un grave problema de desempleo masivo, algo que hasta ahora no se produjo en la misma dimensión de antaño.

La otra afecta al rol del Estado. "En los años 30, el Estado ya estaba en crisis cuando vino el golpe financiero y económico. El comienzo del deterioro político fue previo. Hoy, el Estado funciona y toma medidas".

Las consecuencias de aquella erosión del Estado fue el rápido crecimiento de fuerzas políticas radicalizadas, enfrentadas entre sí, aunque coincidentes en ofrecer salidas totalitarias, como comunistas y nacionalsocialistas en Alemania.

"Hoy, no existen esas fuerzas políticas extremas capaces de canalizar el descontento social. Pero si llega a fracasar el manejo político de la crisis, puede ser que aparezcan nuevas formas de protesta social", es la advertencia que lanza Abelshauser.