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El gobierno de Cristina pedirá ampliar en 33.000 millones el Presupuesto
El objetivo será hacer frente al pago de sueldos, subsidios y obras. De acuerdo con la iniciativa de Economía, aún con ese incremento, el año cerrará con un superávit financiero en torno a los $ 4.300 millones. Este proyecto de ampliación presupuestaria, llega en momentos en que se pide al parlamento la autorización para sufragar deudas por 1.000 millones para estatizar Aerolíneas.
El gobierno de Cristina Fernández de Kirchner enviará al Congreso en las próximas horas un proyecto de Ley para aumentar el presupuesto nacional para este año en 33.000 millones de pesos, según revela esta mañana el diario El Cronista.
El objetivo de la mayor pauta de gastos será hacer frente al pago de sueldos, subsidios y obras de infraestructura. De acuerdo con la iniciativa redactada en el Ministerio de Economía, aún con ese incremento del gasto, el año cerrará con un superávit financiero en torno a los $ 4.300 millones.
El resultado financiero es el que se contabiliza luego del pago de los intereses de la deuda, por lo que el Tesoro todavía no afronta problemas serios de caja. Los técnicos del Palacio de Hacienda reconocen que se están postergando muchos pagos a proveedores, pero aseguran que se trata de una estrategia de acumulación de fondos para una eventual crisis de financiamiento.
De todas formas, y si bien los números sustentan la decisión, al Gobierno le espera una larga discusión en el Parlamento en torno a este proyecto debido al fuerte cuestionamiento que tiene la política de subsidios. Del aumento del gasto, gran parte corresponde a transferencias al sector privado.
Y el debate no será menor, ya que la política de subsidios es la que desde todos los sectores se pide sea revisada, como una manera de frenar el gasto y aumentar el superávit que dé previsibilidad para el cumplimiento de las obligaciones emergentes de la deuda pública. Argentina debe pagar el año próximo 12.000 millones de dólares y no hay claridad de dónde se obtendrán. Por esta razón es que los fantasmas del default han vuelto a aparecer en el horizonte.
Según el proyecto de ley, que todavía está bajo análisis en la Jefatura de Gabinete, los recursos adicionales a los presupuestados serán de $ 38.000 millones, por lo que el año terminará con ingresos totales por unos $ 207.000 millones. Los gastos, en tanto, crecerán $ 33.000 millones y el total ascendería a los pocos más de $ 198.000 millones. El superávit total del año rondará entonces los $ 8.897 millones, que equivale a 0,9% del PBI.
Un punto que los técnicos de economía deberán explicar es la viabilidad de que los ingresos sean los calculados, dada la caída de los precios internacionales del petróleo y los granos, de donde proviene una buena parte del financiamiento.
La mayor parte de este incremento presupuestario estará destinado al pago de subsidios al sector energético y del transporte, que permiten mantener bajas las tarifas, aumento de sueldos y obras. Al respecto No obstante, empresarios del sector de la construcción reconocen que faltan $ 1.200 millones para completar la facturación de las obras que ya están contratadas.
De los $ 33.000 millones de aumento del gasto, $ 13.000 millones corresponden a servicios económicos, que son, básicamente, transferencias al sector privado, explicó una fuente de Economía. Según las proyecciones privadas, los subsidios este año oscilarán entre los $ 35.000 y los $ 40.000 millones.
Según revela la publicación, la iniciativa que será girada al Parlamento en los próximos días también prevé:
- La realización de obras de infraestructura nuevas, que no estaban contempladas en el presupuesto original.
- La autorización para emitir hasta $ 2.000 millones en Letras del Tesoro con el objetivo de destinarlos a la compra de combustible.
- La habilitación para tomar deuda del banco brasileño BNDES: $ 1.000 millones para el Mercado Mayorista Eléctrico (Cammesa) y $ 1.250 millones para obras previstas por Aysa (empresa de aguas estatizada)
- La prórroga de la Ley 26.028, que reemplazó la tasa al gasoil por el impuesto al gasoil, que grava la venta del combustible. Esta ley tiene fecha de vencimiento en 2010 y la prórroga será hasta 2024, según el proyecto.
- Beneficios impositivos para promover las obras en materia energética y del sector petrolero.
La ampliación de Presupuesto es una medida usual en los últimos años. Desde el gobierno de Néstor Kirchner, los proyectos de gastos y recursos fueron subestimados para cuidar la caja. Pero el objetivo de esta estrategia también es asignar fondos discrecionalmente.
Este proyecto de ampliación presupuestaria, llega en momentos que se pide al parlamento la autorización para sufragar deudas por 1.000 millones para estatizar Aerolíneas Argentinas, agregarán otro condimento picante al debate legislativo
Según el proyecto de ley, que todavía está bajo análisis en la Jefatura de Gabinete, los recursos adicionales a los presupuestados serán de $ 38.000 millones, por lo que el año terminará con ingresos totales por unos $ 207.000 millones. Los gastos, en tanto, crecerán $ 33.000 millones y el total ascendería a los pocos más de $ 198.000 millones. El superávit total del año rondará entonces los $ 8.897 millones, que equivale a 0,9% del PBI.
Un punto que los técnicos de economía deberán explicar es la viabilidad de que los ingresos sean los calculados, dada la caída de los precios internacionales del petróleo y los granos, de donde proviene una buena parte del financiamiento.
La mayor parte de este incremento presupuestario estará destinado al pago de subsidios al sector energético y del transporte, que permiten mantener bajas las tarifas, aumento de sueldos y obras. Al respecto No obstante, empresarios del sector de la construcción reconocen que faltan $ 1.200 millones para completar la facturación de las obras que ya están contratadas.
De los $ 33.000 millones de aumento del gasto, $ 13.000 millones corresponden a servicios económicos, que son, básicamente, transferencias al sector privado, explicó una fuente de Economía. Según las proyecciones privadas, los subsidios este año oscilarán entre los $ 35.000 y los $ 40.000 millones.
Según revela la publicación, la iniciativa que será girada al Parlamento en los próximos días también prevé:
- La realización de obras de infraestructura nuevas, que no estaban contempladas en el presupuesto original.
- La autorización para emitir hasta $ 2.000 millones en Letras del Tesoro con el objetivo de destinarlos a la compra de combustible.
- La habilitación para tomar deuda del banco brasileño BNDES: $ 1.000 millones para el Mercado Mayorista Eléctrico (Cammesa) y $ 1.250 millones para obras previstas por Aysa (empresa de aguas estatizada)
- La prórroga de la Ley 26.028, que reemplazó la tasa al gasoil por el impuesto al gasoil, que grava la venta del combustible. Esta ley tiene fecha de vencimiento en 2010 y la prórroga será hasta 2024, según el proyecto.
- Beneficios impositivos para promover las obras en materia energética y del sector petrolero.
La ampliación de Presupuesto es una medida usual en los últimos años. Desde el gobierno de Néstor Kirchner, los proyectos de gastos y recursos fueron subestimados para cuidar la caja. Pero el objetivo de esta estrategia también es asignar fondos discrecionalmente.
Este proyecto de ampliación presupuestaria, llega en momentos que se pide al parlamento la autorización para sufragar deudas por 1.000 millones para estatizar Aerolíneas Argentinas, agregarán otro condimento picante al debate legislativo