ver más

La recaudación: problema de la economía

A pesar del récord, se aprecia un enfriamiento de la economía, disminución de la rentabilidad empresaria y problemas potenciales para las provincias y municipos por la caída de la recaudación de los impuestos coparticipables.

El gobierno nacional dio a conocer ayer los datos de la recaudación del mes de mayo, que mostró un ingreso récord de $ 24.259,10. Más allá de la euforia de algunos funcionarios, otros abrieron el paraguas por las dudas para hacer aclaraciones que, si la situación no fuera compleja, hubieran estado de más.

Por lo pronto, la situación apunta a mostrar que hay un a desaceleración del nivel de actividad mayor al que la inercia normal hubiera producido. Además, dado que aumentan los ingresos de recursos no coparticipables y bajan los coparticipables, tanto las provincias como los municipios se verán en situación muy graves de aquí a fin de año porque caerá el flujo de sus recursos, mientras arrecian demandas de sus empleados por aumentos salariales y los incrementos de los costos los tienen contra la pared.

El primer dato que llamó la atención fue la caída interanual de la recaudación por impuesto a las Ganancias. Este dato muestra claramente una peligrosa disminución en la rentabilidad de las empresas.

Pero si se lo mira más fino, el problema es más grave. Es que, al no permitirse el ajuste por inflación, las ganancias gravadas terminan siendo ficticias. Ahora, si estas ganancias ficticias disminuyen con una inflación estimada en algo más del 20%, el panorama empresario es realmente grave.

Los funcionarios aducen que la disminución solo obedece a que algunas empresas pagaron muchos anticipos, pero solo suena a excusa. El mes pasado, cuando la recaudación disminuyó, se argumentó que era por la prórroga para el pago del saldo de ganancias.

La otra señal seria es el IVA, que aumentó, básicamente, por incrementos en los precios, pero que estaría mostrando una situación de enfriamiento peligrosa. Evidentemente, la crisis se está reflejando a pesar de los intentos de los funcionarios por demostrar que el crecimiento sigue, disfrazando los índices de precios.

Donde hubo un crecimiento genuino fue en materia de retenciones a las exportaciones, que crecieron un 79,8 %, pero gracias al crecimiento de los precios internacionales y de las retenciones a las exportaciones. No obstante, existen dudas acerca de las consecuencias del paro agropecuario. Si bien hasta ahora no se reflejan, se calcula que se harán sentir en el presente mes porque los pagos se hacen con un atraso de tres meses. De tal manera, entre junio y septiembre se puedan verificar.

El otro rubro que creció fue el impuesto al cheque, tributo que fue creado en forma temporal por el ex ministro Cavallo en 2001 y parece que se quedó para siempre. También crecieron en forma interanual los aportes provisionales. En esta caso, mayoritariamente por los aumentos salariales, aunque el gobierno asegura que el empleo formal creció un 7%, aportando también los suyo, para un crecimiento del 40,2%.

Los datos no dejan de preocupar, pero van mostrando la temperatura de la economía, aunque la inflación siempre se encarga de imponer alguna ilusión óptica en el camino.

Y una señal de alerta, porque de continuar en este camino, el Tesoro nacional, si no es muy austero, tendrá problemas para cumplir los pagos de la deuda externa, y las provincias se encontrarán con tener pagar sueldos pero sin plata para hacer nada más.