"Las políticas de Kirchner fueron acertadas hasta el 2004"
Dan Rosenheck es el polémico corresponsal en la Argentina del semanario económico británico The Economist. Cobró protagonismo en los últimos días por haber comparado, novedosamente, Néstor Kirchner con George Bush, atacando cualquier posibilidad de que la presidenta Fernández de Kirchner tenga semejanza alguna con Hillary Clinton.
Sus declaraciones no impactaron mucho en el mundo, hay que decirlo. Habitualmente pasa eso con las noticias surgidas desde nuestro país. Pero generaron revuelo aquí, al punto de transformar al periodista en objeto de entrevistas televisivas y análisis de otros periodistas.
Es que es la primera vez que se rompe el molde de criticar al Gobierno por sus semejanzas o diferencias con lo que se denomina “el bloque latinoamericano” de Hugo Chávez, Evo Morales y Rafael Correa, o el “bloque socialista moderado” de Tabaré Vázquez, Michelle Bachelet y Lula.
“Kirchner se parece a Bush”, dijo Rosenheck.
Por estos días, el tema económico está en la agenda de los medios. Todos parecen estar “operando” y pocos demuestran estar realmente ocupados por la economía. En el escenario, se muestran aquellos a quienes les va bien y quieren estar mejor; los que la pasan peor que antes y quieren terminar con este “modelo”; los que levantan banderas políticas, ideológicas o sectoriales. Y, por supuesto, están los que “operan” para decir que todo está bien.
La mayor parte de la sociedad, en tanto, asiste azorada a una serie de rumores intencionados y a defensas discursivamente desaforadas, sin saber realmente, qué está pasando.
MDZ entrevistó este lunes a Dan Rosenheck, del The Economist. Reiteró su comparación más famosa, pero también dijo que en la Argentina no hay alternativa política.
- Ha sorprendido que un periodista sea quien dice las cosas más fuertes del gobierno argentino. Hasta ahora, se le podía comparar con Chávez, pero pocas veces con Bush, como lo ha hecho usted. ¿En qué cree que el matrimonio K se asemeja al presidente estadounidense George Bush?
- Con respecto a los métodos, al estilo y al concepto del ejercicio de gobierno, los Kirchner no se parecen a los Clinton sino a su rival más acérrimo: George W. Bush. Ambos se caracterizan por su sentido mesiánico de su papel en la historia, fe inquebrantable en la infalibilidad de su propio juicio, y arrogancia sin límites.
Como lo dije en The Economist la semana pasada y que también reprodujo Clarín, tanto Bush como Kirchner asumieron sus cargos convencidos de que el Poder Ejecutivo había perdido su fuerza legítima y que el primer desafío de sus gestiones sería reconstruirla. Ambos enfrentaron una crisis nacional: los ataques del 11 de septiembre en los EE.UU. y el colapso de la economía en Argentina. Y ambos las utilizaron para dividir el mundo entre amigos y enemigos, y justificar cualquier medida en nombre de imponerse sobre al adversario, fuera terrorista o funcionario del FMI. Esto, entre otras cosas que puntualicé en aquella nota.
- Como observador externo de la realidad argentina, ¿por qué piensa que está en riesgo la economía?
- Porque gracias a las políticas económicas expansivas del gobierno, la demanda excede la oferta, un desequilibrio que genera inflación y escasez.
Estos problemas frenarán el crecimiento y pondrán en peligro los avances en niveles de vida de los últimos años al no ser tratados y corregidos, lo que implica aumentar las tasas de interés, flotar el peso, controlar el gasto público, aumentar las tarifas de los servicios públicos, etc.
- La gente respaldó fuertemente con su voto a este modelo. ¿Cree que tiene algún elemento a favor o todo lo que hace está teñido, como tú dices, de mesianismo y torpezas?
- La gente no votó a este "modelo." Votó a este gobierno. Fueron 4 años en los que a la Argentina le fue muy bien, y como bien dijo el estratega político norteamericano James Carville, "Es la economía, tonto”. Pero las circunstancias cambian, y las políticas tienen que adaptarse a la coyuntura.
La estrategia económica de Kirchner era completamente acertada para la situación del país en 2003-04. Pero cuando volvió la inflación a principios de 2005, señalaba que las políticas tenían que cambiar, y no cambiaron. Las consecuencias de este error empezaron a producirse el año pasado, pero no fueron suficientemente graves para modificar el voto de la gente que había disfrutado un período de crecimiento altísimo.
Ahora se han vuelto mucho más serias, y veremos si hay un rechazo del gobierno en las elecciones del 2009.
- ¿Hay alguien en la política actual con la capacidad de tomar el timón o crees que quienes deben darse cuenta de sus errores son los Kirchner, ya que no hay alternativas?
- No, no hay una oferta opositora factible. El sistema político argentino todavía no se ha recuperado de la crisis del 2001, en la que la UCR fue enterrada. La ausencia de una estructura partidaria ajena al PJ impide la aparición de un nuevo candidato, porque no hay elecciones internas para ganar. Creo que la única cosa capaz de hacer que los K reconozcan sus errores y cambien sus políticas es una amenaza electoral poderosa, así que lo que el país necesita ahora es que todos los posibles opositores (Macri, Carrió, Lavagna, Binner, López Murphy, etc.) se sometan a alguna competencia electoral entre ellos para que uno salga como la alternativa elegida por todo el voto anti-K.