Repsol YPF, a punto de perder su "españolidad" con entrada rusa
De concretarse este escenario, la petrolera rusa se convertiría en el mayor accionista de uno de los buques insignia del empresariado español, con importantes intereses en América Latina. Y la pérdida de la "españolidad" de Repsol no gusta en el país europeo.
La entrada de la petrolera rusa Lukoil en Repsol YPF se erigió hoy en una posibilidad real. Criteria, el segundo accionista de la hispano-argentina, anunció su disposición a venderle una parte de su paquete en caso de que fructifiquen las negociaciones para la compra del 20 por ciento de Sacyr Vallehermoso.
De concretarse este escenario, la petrolera rusa se convertiría en el mayor accionista de uno de los buques insignia del empresariado español, con importantes intereses en América Latina. Y la pérdida de la "españolidad" de Repsol no gusta en el país europeo.
La semana pasada ya saltaron las alarmas cuando el vicepresidente ruso, Alexander Zhukov, dijo en Madrid que el gigante estatal Gazprom estudiaba la posibilidad de comprar el 20,01 por ciento que la constructora española Sacyr Vallehermoso posee en Repsol YPF y que desde septiembre estudia vender, lastrada por una deuda de más de 18.000 millones de euros y la crisis inmobiliaria en España.
Gazprom desminitió posteriormente su supuesto interés en la hispano-argentina. Pero esta semana, Lukoil ha ocupado su lugar en los titulares de prensa y, hasta el momento, no se ha pronunciado al respecto.
La oposición española defiende que la compra de una parte de Repsol por Lukoil, la mayor petrolera privada rusa y la segunda del mundo en cuanto a las reservas comprobadas de crudo y gas, podría trastornar un sector estratégico de la economía. Y es que España depende en un 80 por ciento del suministro energético exterior para cubrir sus necesidades.
Al Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero tampoco le gusta la posibilidad de que una parte importante de Repsol pase a manos extranjeras, pero parece resignado al tratarse de empresas privadas que negocian entre sí.
"El gobierno desea primero la fortaleza económica de nuestras empresas por el bien de la economía española, y en segundo lugar que siga siendo una empresa dirigida por españoles con un plan industrial que sea positivo para el interés estratégico de la garantía de suministro", manifestó hoy la vicepresidenta primera del Ejecutivo, María Teresa Fernández de la Vega, al ser preguntada en rueda de prensa.
El gobierno "siempre está vigilante", dijo, pero la petrolera y sus accionistas tienen carácter "privado". "Todas ellas tienen sus planes de negocio y sus necesidades", indicó De la Vega, en línea con lo dicho el jueves por el propio Zapatero.
"Cuando lo de Gazprom dije que no había nada y ahora digo que con Lukoil precisemos que hablamos de una compañía privada en la que el principal accionista es una compañía norteamericana (ConocoPhilips) que tiene el 20 por ciento de las acciones", indicó el presidente del gobierno español.
La petrolera rusa negocia presuntamente la compra de hasta el 29,9 por ciento de Repsol YPF, una cantidad por debajo del límite del 30 por ciento que le obligaría, según la ley española, a tener que lanzar una OPA sobre el 100 por ciento. El 20,01 por ciento lo compraría a Sacyr y el resto a otros accionistas, entre ellos La Caixa, que a través de Criteria, su brazo inversor, tiene el 12,5 por ciento de la hispano-argentina.
Criteria supedita la venta de parte de su paquete accionarial a que Sacyr y Lukoil lleguen a un acuerdo sobre el 20,01 por ciento. Según medios españoles, también Mutua Madrileña podría estar en negociaciones con la rusa para venderle su participación del 2 por ciento.
El interés de Lukoil llevó hoy a dispararse en la Bolsa de Madrid a todos los actores españoles implicados y a un revuelo generalizado en el país. La supuesta operación de la rusa adquirió además connotaciones folletinescas al saberse que Zakhar Kniazevich Kalashov, considerado el máximo responsable de la mafia ruso- georgiana instalada en España y detenido este año en el país, posee "una parte significativa" de la petrolera rusa, según la Fiscalía Anticorrupción.
Aunque Lukoil lograse convertirse en el mayor accionista de Repsol, tendría los derechos de voto limitados al 10 por ciento, que es lo que marcan los estatutos en vigor de la petrolera española.
Según fuentes del sector, Lukoil complementaría a Repsol YPF en las reservas, mientras que la hispano-argentina aportaría a la rusa su posición importante en el refino y la distribución en el sur de Europa y América Latina.
Al Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero tampoco le gusta la posibilidad de que una parte importante de Repsol pase a manos extranjeras, pero parece resignado al tratarse de empresas privadas que negocian entre sí.
"El gobierno desea primero la fortaleza económica de nuestras empresas por el bien de la economía española, y en segundo lugar que siga siendo una empresa dirigida por españoles con un plan industrial que sea positivo para el interés estratégico de la garantía de suministro", manifestó hoy la vicepresidenta primera del Ejecutivo, María Teresa Fernández de la Vega, al ser preguntada en rueda de prensa.
El gobierno "siempre está vigilante", dijo, pero la petrolera y sus accionistas tienen carácter "privado". "Todas ellas tienen sus planes de negocio y sus necesidades", indicó De la Vega, en línea con lo dicho el jueves por el propio Zapatero.
"Cuando lo de Gazprom dije que no había nada y ahora digo que con Lukoil precisemos que hablamos de una compañía privada en la que el principal accionista es una compañía norteamericana (ConocoPhilips) que tiene el 20 por ciento de las acciones", indicó el presidente del gobierno español.
La petrolera rusa negocia presuntamente la compra de hasta el 29,9 por ciento de Repsol YPF, una cantidad por debajo del límite del 30 por ciento que le obligaría, según la ley española, a tener que lanzar una OPA sobre el 100 por ciento. El 20,01 por ciento lo compraría a Sacyr y el resto a otros accionistas, entre ellos La Caixa, que a través de Criteria, su brazo inversor, tiene el 12,5 por ciento de la hispano-argentina.
Criteria supedita la venta de parte de su paquete accionarial a que Sacyr y Lukoil lleguen a un acuerdo sobre el 20,01 por ciento. Según medios españoles, también Mutua Madrileña podría estar en negociaciones con la rusa para venderle su participación del 2 por ciento.
El interés de Lukoil llevó hoy a dispararse en la Bolsa de Madrid a todos los actores españoles implicados y a un revuelo generalizado en el país. La supuesta operación de la rusa adquirió además connotaciones folletinescas al saberse que Zakhar Kniazevich Kalashov, considerado el máximo responsable de la mafia ruso- georgiana instalada en España y detenido este año en el país, posee "una parte significativa" de la petrolera rusa, según la Fiscalía Anticorrupción.
Aunque Lukoil lograse convertirse en el mayor accionista de Repsol, tendría los derechos de voto limitados al 10 por ciento, que es lo que marcan los estatutos en vigor de la petrolera española.
Según fuentes del sector, Lukoil complementaría a Repsol YPF en las reservas, mientras que la hispano-argentina aportaría a la rusa su posición importante en el refino y la distribución en el sur de Europa y América Latina.

