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River en las penumbras y Gimnasia de Mza en buen momento; con falencias comunes

Gimnasia y River se encuentran pasando momentos muy diferentes, aunque ambos coinciden en fragilidad en el fondo. Un análisis del presente de ambos equipos.


El momento futbolístico los encuentra en situaciones absolutamente disímiles. El inmenso y millonario River Plate, superando récords históricos negativos en resultados y de inversión en jugadores, con desempeños pobres, navegando en los últimos puestos de la Liga Profesional y con un compromiso definitorio, también para su entrenador Eduardo Coudet, en la Copa Sudamericana.

El panorama para el Lobo de Mendoza es completamente diferente. En su objetivo prioritario y casi excluyente de permanecer en la categoría, en las primeras seis fechas del campeonato, tiene un saldo positivo y alentador.

Sus autoridades, con buen criterio, remarcan la necesidad central de este primer año. Todo el esfuerzo en sostenerse en el torneo máximo. Si se puede avanzar en otros logros, bienvenido; pero el foco es otro. Comenzó con buen paso el torneo y cuenta con un importante y valioso jugador: el goleador del campeonato, Agustín Módica.

River Plate pena en juego y nervios, está fuera de todas las copas, su entrenador es cuestionado por la mayoría de la parcialidad y comienza a ser cuestionado su novel y recién arribado presidente, Stéfano Di Carlo. Los 60/70 millones de dólares en adquisiciones aún no se hacen presentes.

Definidas las situaciones que los ubican en lugares absolutamente distantes, tienen cuestiones que los asimilan y deben superar con urgencia. La endeblez defensiva en medio campo y defensa, que los vuelen vulnerables.

Comenzaremos por Gimnasia, que luce un buen presente con dos triunfos consecutivos. Parece extraño, pero no lo es.

El Tanque Módica es el goleador de Gimnasia en el Torneo Clausura.

En el cómodo triunfo contra Talleres, de estar por ponerse en ventaja 4 a 0, al malograr un penal, recibió un gol y estuvo a punto, en los últimos 20 minutos, de que su valla fuera vulnerada en más de una ocasión. Dos disparos desviados por centímetros, un tiro en los maderos y una atajada inmensa de su arquero presentaron un cuadro de fragilidad frente a un Talleres desvalido y pobre en juego y actitud.

Con su homónimo de La Plata, la situación fue más compleja. Ganando 2 a 0 y con holgura al finalizar el primer tiempo, el panorama mutó drásticamente en 10 minutos del segundo tiempo. El equipo platense lo empató y le fue anulado un gol por la intervención de un VAR milimétrico. Recibió tres goles.

Afortunadamente, llegó el tercero de su goleador y Rigamonti salvó estupendamente una pelota de gol. En la última acción del partido, el pie salvador de Recalde evitó el empate platense. Acción muy discutida por los jugadores y público del equipo perdidoso, pero lícita en verdad. No hubo penal. Previamente, Lencioni había rematado al gol y el poste se interpuso.

Gimnasia de Mendoza denota fragilidad defensiva, que debe abordar con conciencia y sapiencia. El equipo tiene afán ofensivo en su planteo y conformación, lo que es positivo; pero ello acarrea problemas extras cuando es atacado y es peligroso para su objetivo primordial: permanecer.

El mediocampo tiene un solo jugador de marca y recuperación, su capitán, Fermín Antonini, que es reemplazado exhausto y con amarilla en todos los partidos. Un sólo contenedor es escaso y comprometedor en lo defensivo.

En la defensa, con dos marcadores centrales de experiencia y confiables, pero lentos físicamente, los marcadores de punta no son celosos y cercanos en la presión de los extremos de los equipos adversarios. Los dejan recibir con espacio y tiempo suficientes para que dispongan de su juego a voluntad.

Mediocampo de tránsito fácil y mucha libertad por las puntas es una ventaja grande para los equipos que enfrentan al Lobo. La habilidad y velocidad de Lencioni disminuyen por el despliegue físico que debe efectuar retrocediendo en demasía y con resultado no positivo, porque no siente la marca y no es su especialidad. Jugando más libre y adelantado, su influencia sería mucho más importante. Tiene calidad.

Un mediocampista con más marca y buen pie mejoraría sustancialmente el aspecto defensivo, con un ajuste necesario e impostergable en el sistema de control cercano por los laterales defensivos a los extremos contrarios.

Gimnasia sería más sólido y completo. No se requiere de un planteo defensivo, sino de uno con equilibrio.

El caso de River es más complejo. Sus lógicas aspiraciones, el plantel millonario y su realidad lo apremian.

Se emparenta con Gimnasia en sus problemas defensivos, con un plus agravante; su falta de gol.

Su mediocampista central, Aníbal Moreno, es de buen pie, pero algo lento y no tiene quite. Si no es acompañado por un rústico, Fausto Vera, el mediocampo millonario es zona de fácil tránsito. Ninguno de los otros jugadores que lo integran siente la marca.

Vía libre a una defensa desacoplada entre Otamendi y un frágil Martínez Quarta, y con laterales titulares desgarrados a menudo, por lo que permanecen mucho tiempo fuera del campo de juego. Las carencias señaladas y los nervios hacen a River un equipo fácil de recibir goles.

Hasta el momento, carece de un nueve que inquiete y ninguno de los que han jugado ha convertido un gol. Incluso, en el partido frente a Vélez, no remataron un tiro al arco. Borré, luego de su paso exitoso en la era del Gallardo victorioso, vuelve casi como un exjugador. Lucas Beltrán aparece lento, dubitativo, sin confianza y poco propenso al roce. Sebastián Driussi, eterno lesionado, demoró 38 días en reaparecer por un desgarro.

El más dispuesto y eficiente para ocupar el puesto de delantero central parece ser el juvenil Freitas, insólitamente ubicado como una especie de carrilero/extremo por derecha por el entrenador Coudet. Recordar que acompañó al seleccionado argentino por un tiempo, en el último Campeonato Mundial, junto a un grupo de jóvenes promisorios.

El Monumental volvió a marcar el pulso de los hinchas de River y otra vez hubo silbidos para Eduardo Coudet.

Thiago Almada, la incorporación más resonante y la de mayor valor del fútbol argentino, juega cercano al marcador de punta derecha. Lejos, muy lejos del área y sin puesta física ideal. ¿Qué piensa Coudet? Un intríngulis. Recordar que, luego de la pobre actuación en Colombia, declaró: “Hicimos lo que pudimos”.

¡River Plate hizo lo que pudo! Con el plantel que dispone, su historia, prosapia y realidad demandante. A esa categoría lo rebajó: hacer lo que se pudo, que fue, para colmo, muy pobre.

Ángel Correa sobresale por demás, aún sin un buen estado físico. El único que marca diferencias.

River pena y está urgido, con tiempo escaso y limitado. No solo necesita resultados, sino buen juego. Lo demanda el paladar riverplatense. No es solo ganar, sino cómo. Está vedado no jugar bien. Su entrenador transita una situación muy frágil y compleja. No da en la tecla.

Gimnasia de Mendoza y River Plate.En dos situaciones casi totalmente opuestas, pero asemejados en problemas defensivos que deben solucionar. Uno, por el papelón y la vergüenza por la que transita; el otro, para asegurar y consolidar su objetivo prioritario y en un buen presente.

El fútbol te da sorpresas. Sorpresas te da el fútbol.