Es hora de que Mansur escuche el pedido de la gente de Godoy Cruz

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Ariel Fernandez

Gambarte

Pasión Tombina

Sin saberlo, ni siquiera imaginarlo; aquella tarde del 18 de junio de 2005 sería una de las páginas más tristes de la vida deportiva e institucional del Club Deportivo Godoy Cruz Antonio Tomba. El Expreso jugaba, ante Tiro Federal de Rosario, su partido correspondiente a la antigua Primera B Nacional, el último compromiso formal en el estadio de toda la vida, o de casi toda, sin olvidar los tablones de calle Castelli, en el emblemático Feliciano Gambarte.

Luego llegaría una época deportiva dorada, la más sustancial en la vida de Godoy Cruz, con dos ascensos a la máxima categoría del fútbol argentino, un subcampeonato en la elite y múltiples participaciones en torneos internacionales. Una institución ejemplar desde lo numérico que supo hacerse un lugar importante en el fútbol grande.

Pero en la gente de Godoy Cruz existió un anhelo que fue tomando fuerza desde aquel 2005 en el que la llegada al Malvinas Argentinas parecía ser transitoria, por un tiempo. Pasaron 14 años de aquellos cánticos que pedían por un lugar en Primera, los de ganarle a Boca en la Bombonera o los de vencer a River en el Monumental. Todo, pero todo, se hizo realidad y diversos momentos históricos permanecerán en la retina de los hinchas de Godoy Cruz. Para siempre. Sin embargo, todo sucedió lejos de casa; lejos del barrio, lejos de la plaza. Lejos del Gambarte.

La permanencia en Primera es el factor fundamental para Godoy Cruz se mantenga en constante crecimiento desde el punto de vista que se lo mire. Con respecto al estadio, muchas veces el argumento desde la cúpula fue: “No es el momento para el nuevo estadio o la refacción del Gambarte”.

Es hora de que el estadio Feliciano Gambarte sea la prioridad, desde un proyecto de cero o empezando por lo que ya está. A 5 años o a 10, con lujos o humildad. Ya no importa el cómo. La gente quiere volver a su casa y esto es algo que la dirigencia, con José Mansur a la cabeza, no puede hacer oídos sordos. Es el anhelo del socio, del hincha, del pibe, del abuelo, de todos los que son parte del glorioso Tomba. Inclusive, el hincha entenderá que algunas cuestiones queden de lado por un tiempo.

Gambarte

El pasado fin de semana se vivió en calle Balcarce una verdadera fiesta por Copa Mendoza, con más de 10 mil personas cantando y pidiendo volver “a la Bodega, donde me viste crecer”. No hay nada más genuino que el sentido de pertenencia y más en un club que se mueve por la pasión de su gente. Es hora de que la dirigencia siga trabajando en lo importante. Pero hoy, lo importante, se llama estadio Feliciano Gambarte.

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