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El insípido arranque del Tomba en el Clausura: tres empates, un gol, cero ideas

Godoy Cruz empezó el Clausura con tres empates, dos de ellos 0 a 0. Lo peor: es un equipo que no contagia a sus hinchas.

El Indio Fernández, uno de los referentes de Godoy Cruz. 

El Indio Fernández, uno de los referentes de Godoy Cruz. 

Prensa Godoy Cruz

Godoy Cruz arrancó el Torneo Clausura mostrando poco. A pesar de un mercado de pases que, a priori, parece más que interesante, el equipo de Esteban Solari no ha podido aún mostrar una mejor cara que la del semestre pasado. Vale aclarar que, el DT aún no echa mano a todos los refuerzos que llegaron. Sólo ha sumado minutos Pol Fernández y, este domingo, hubo algo de Misael Sosa. El resto, nada: Nicolás Claa, Juan Escobar, Maximiliano González, Walter Montoya y Maximiliano Porcel.

El primer partido ante Rosario Central dejó algunas cosas para rescatar, como la entrega, el esfuerzo, y la solidez defensiva ante un equipo que tiene figuras importantes. El conjunto de Ángel Di María comenzó ganando con un gol de penal que no debió cobrarse y el Expreso lo igualó gracias a un tanto de Vicente Poggi. Hasta acá, el único gol de Godoy Cruz en 270 minutos de fútbol.

Después, en la segunda jornada, especial por el regreso al Feliciano Gambarte tras 20 años, el Tomba igualó 0 a 0 con Sarmiento de Junín. Un partido olvidable que casi no tuvo situaciones de peligro. El rendimiento fue malo y no logró contagiar a un público eufórico por la vuelta a casa.

Finalmente llegó esta igualdad en 0 ante Talleres de Córdoba en el Mario Alberto Kempes. El empate en sí no hubiese sido un mal resultado, en un análisis previo, pero el contexto obliga a analizar otras cuestiones. Por ejemplo, el poco compromiso de Godoy Cruz con el juego y la poca capacidad para ser protagonista con un hombre más que su rival durante todo un tiempo, más de 45 minutos.

Tres partidos, un gol. Una cosecha pobre que demuestra que el equipo necesita reaccionar urgente. Tiene por delante los compromisos por el Clausura, en donde necesita sumar y está obligado a clasificar a la siguiente instancia -después de quedar afuera en el Apertura-. Al mismo tiempo, debe afrontar los encuentros por los octavos de final de la Copa Sudamericana ante Atlético Mineiro.

Por ahora, el balance es negativo. Los datos lo demuestran y el rendimiento también.

Ahora tiene por delante casi dos semanas de trabajo y luego se viene una seguidilla importante de partidos clave. El próximo fin de semana no habrá fecha de Primera División en el fútbol argentino y recién el 7 de agosto será local de Gimnasia y Esgrima La Plata. Luego, la ida ante Mineiro en Brasil, después River de visitante por el Clausura, la vuelta en Mendoza ante Mineiro y posteriormente Vélez, de local. Todo eso entre el 7 y el 24 de agosto. Durísimo. Si no mejora, será muy difícil. Está obligado, porque tiene con qué.