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El clásico también se jugó en el transporte: colectivos cargados y el Metrotranvía repleto de hinchas

El clásico se vivió en el transporte: colectivos repletos y el Metrotranvía cargado de hinchas.

Lepra Metro

La previa del clásico mendocino entre Independiente Rivadavia y Gimnasia y Esgrima de Mendoza no solo se sintió en las inmediaciones del Estadio Bautista Gargantini. También se vivió con fuerza en el transporte público, donde la jornada dejó postales de colectivos llenos, estaciones colapsadas y el Metrotranvía repleto de hinchas rumbo al Parque.

La decisión de AUTAM y de las empresas de transporte de no prestar unidades especiales para el traslado de las hinchadas, como parte del operativo de seguridad, generó que muchos simpatizantes utilizaran el servicio habitual de pasajeros para llegar al estadio.

El Clásico se Vive en el Transporte Público

Eso provocó una fuerte saturación, especialmente en horarios cercanos al partido, donde se mezcló el público habitual —personas que iban a trabajar o regresaban de sus actividades— con los hinchas que se dirigían al clásico.

Uno de los puntos donde más se sintió fue en el Metrotranvía, donde varias formaciones viajaron completamente cargadas y con una importante presencia de simpatizantes de Independiente, camisetas azules, banderas y mucho clima de cancha en cada vagón.

A pesar de la gran cantidad de gente, no se registraron inconvenientes ni incidentes. La convivencia fue normal y la jornada transcurrió con tranquilidad, aunque con la lógica incomodidad que genera un servicio colapsado en un día de tanta movilización.

La imagen fue clara: Mendoza vivió el clásico desde mucho antes del pitazo inicial. No solo en los bares, en las calles o en las inmediaciones del estadio, sino también en cada parada de colectivo y en cada estación del tranvía.

Porque cuando hay clásico, toda la ciudad se mueve distinto.

Y esta vez, también viajó apretada.