Sin jugadores de Boca ni River y en plena Primera Guerra Mundial: cómo fue el primer Argentina-Brasil de la historia
Entre los dos suman 8 Mundiales y han sido, a lo largo de la historia, cuna de los mejores jugadores. Pelé, Diego Armando Maradona, Ronaldo y Lionel Messi son parte de varios de estos capítulos y ya son 109 los partidos que han disputado entre sí, con 42 victorias por lado y 25 empates. Este martes, por una nueva fecha de Eliminatorias Sudamericanas, Argentina y Brasil escribirán un nuevo episodio de una rivalidad que comenzó hace 111 años.
El 20 de septiembre de 1909 el mundo estaba preocupado por la naciente Primera Guerra Mundial que condicionaba la geopolítica. Pero en el barrio de Palermo, en la provincia de Buenos Aires, más precisamente, en el estadio del Club Gimnasia y Esgrima de Buenos Aires, ante 18.000 espectadores, todo parecía quedar de lado. La Selección argentina y la Selección de Brasil se enfrentaban “por primera vez” en un partido oficial. Sería una goleada albiceleste.
El motivo del entrecomillado es el siguiente: Argentina ya había enfrentado en ocasiones a combinados brasileños (y en esta ocasiones se trataba de un combinado de São Paulo), pero este encuentro fue el primero que tomaron como válido tanto la Asociación del Fútbol Argentino como la Confederación Brasileña de Fútbol y la Conmebol. El 11 inicial de la Canarinha ingresó al estadio entre aplausos del público local, una evidencia de que en aquel entonces el fútbol amateur se revestía de otro respeto.
En el equipo argentino no había ningún jugador de Racing, flamante campeón del fútbol argentino (y quien dominaría esa década), ni de Boca ni de River. ¿La razón? Política. En ese entonces, existían en el país dos ligas que regían el fútbol: la Asociación Argentina de Football y la Federación Argentina de Football. A la primera pertenecían Boca, Racing y River, entre otros. Pero era la segunda, donde jugaba Independiente, por ejemplo, la que había organizado aquel partido.
El combinado nacional, entonces, formó con Carlos Muttoni (Independiente); Roberto González Escarrá (Porteño), Arturo Reparaz (Gimnasia y Esgrima BA); Mariano Aldea (Hispano Argentino), Aquiles Molfino (Gimnasia y Esgrima BA), Santiago Sayanes (Gimnasia y Esgrima BA); Juan José Lamas (Estudiantes LP), Roberto Leonardi (Estudiantes LP), Antonio Piaggio (Porteño), Carlos Fernando Izaguirre (Porteño) y Francisco Crespo (Tigre).
Fue Izaguirre quien abrió el marcador en aquella tarde bonaerense. A los 41 minutos, con un derechazo cruzado, puso el 1-0. Ya en el segundo tiempo, Aquiles Molfino extendió la diferencia en favor de Argentina. Molfino acarreó una curiosidad: fue capitán ese día, pero nunca más jugó la para selección; se ganaba la vida como médico y a ello se dedicaría luego. Izaguirre, otra vez, puso el 3-0 definitivo. Argentina celebró una victoria ese 20 de septiembre de 1914; pero solo una victoria. No el comienzo de una rivalidad histórica, porque no sabía que 111 años después, junto a Brasil, seguiría siendo uno de los grandes animadores del fútbol mundial.

