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La dura infancia de Vinícius, en una de las favelas más pobres de Río de Janeiro

El delantero brasileño que visitará la Argentina tiene una historia de profunda superación. De la pobreza, el racismo y las críticas al estrellato, pasando por la frustración del Balón de Oro.
Conflictivo: dentro de la cancha, el delantero es un hueso difícil de roer. Foto: EFE
Conflictivo: dentro de la cancha, el delantero es un hueso difícil de roer. Foto: EFE

La Selección argentina tendrá este martes otro desafío de envergadura por las Eliminatorias sudamericanas. Será ante una Brasil cargada de figuras, con nombres como los de Raphinha, Rodrygo y, sobre todo, Vinícius Jr. El último, justamente, viene de darle la victoria agónica a la Verdeamarela ante Colombia en la fecha pasada con un zapatazo de larga distancia en tiempo de descuento y llega con la confianza en alza. Pero, claro, detrás de toda sonrisa hay una historia.

Y la de Vinícius comenzó con todo menos sonrisas. El hoy delantero del Real Madrid nació el 12 de julio del 2000 en una de las favelas más carenciadas del municipio de São Gonçalo, en Río de Janeiro. Su padre se ganaba el salario arreglando ordenadores y a su familia siempre le costó poder tener lo básico; por eso, vivían todos en la humilde casa de la abuela de Vini: su mamá Fernanda, su padre Vinícius Sénior y sus tres hermanos, Ulysses, Tatiana y Bernardo (quien en la actualidad también se dedica al fútbol).

Mirá el gol de Vinícius a Colombia

Cuando tenía 10 años y como consecuencia de la habilidad que el pequeño Vini ya había mostrado en una de las escuelas de fútbol que el Club Flamengo tenía a lo largo de Brasil (el Club Regatas de Flamengo), la familia decidió mudarse a São Paulo para que el chico probara suerte. “Era tímido y a veces introvertido, pero dentro del campo se transformaba”, contó una vez Valeria Beraldini, la directora de su primera escuelita. En São Paulo, Vinícius encontró la suerte y bastante más. Su familia tenía los problemas económicos de siempre, pero sus entrenadores le invitaban los almuerzos para que pudiera seguir desarrollando su talento.

Y lo hizo. “Siempre tuvo mucha hambre de balón. Venía a entrenarse en todos los horarios. Empezaba con los mayores y se quedaba hasta el último entrenamiento que había”, expresó Cacau, su primer entrenador en el Fla. A tal punto creció que con solo 16 años el Real Madrid pagó 45 millones de euros por su pase, aunque acordó que el mismo se concretaría dos temporadas después, cuando cumpliera la mayoría de edad. El brasileño se mudó a España, le dejó un dineral al Flamengo y empezó su camino hacia la gloria, cuyo primer paso se dio de manera oficial nada menos que en un derbi ante Atlético de Madrid, luego de haberse “curtido” en el Real Madrid Castilla.

El Flamengo, la cuna del crack brasileño. 

Pero no todo fue fácil para él, como suele ocurrir con los que acarrean en su espalda demasiada expectativa. El chico humilde de São Gonçalo no explotó enseguida y los hinchas del Merengue lo resistieron muchas veces. Pero lo peor no fue aquello: lo que más sufrió el extremo fue el racismo que sufrió en diversos estadios a lo largo y ancho de España. “Mono”, le gritaron en 2021 en el Camp Nou; tal vez, la primera vez. Luego, lamentablemente, se convirtió en una suerte de costumbre y el brasileño recibió insultos similares reiteradas veces. Hasta que todo explotó en el Estadio Mestalla, en un partido ante el Valencia, en mayo del 2023. Vinícius reconoció al agresor, lo increpó antes de tirar un córner y el escándalo se agrandó. El jugador terminó echado, el partido, detenido y los hinchas responsables de los gestos y palabras racistas, expulsados de por vida del Valencia.

Le costó cambiar las críticas por elogios, pero en los últimos tres años ya fue quien el Real Madrid esperó desde un principio y superó el centenar de goles en la Casablanca. No recibió el Balón de Oro el año pasado, ganado por Rodri, y aquello fue un golpazo en su carrera deportiva, pero Vinícius Júnior se repuso, otra vez. Con el Real Madrid compitiendo en tres frentes, ahora es tiempo de hacerse cargo de una Brasil que, es innegable, ha extrañado a Neymar en los últimos tiempos. Pero Vinícius ya noqueó a Colombia en el momento justo y ahora va por la Selección argentina. Lo han cuestionado y mucho incluso los suyos en su país; pero, si hay algo que ha demostrado, es que los obstáculos lo hacen más fuerte. La Scaloneta querrá que, por lo menos este martes, lo olvide.

El brasileño tiene dos títulos de UEFA Champions League. (Foto: archivo)