Cristiano eligió al más grande futbolista de la historia y generó polémica: “No vi nadie mejor que…”
Cristiano Ronaldo volvió a encender el debate sobre quién es el mejor futbolista de la historia. En una entrevista con el periodista Edu Aguirre en La Sexta de España, el crack portugués fue tajante: “El mejor de la historia soy yo”.
"Yo creo que soy el jugador más completo que ha existido. Es mi opinión. Hago todo en el fútbol: juego bien de cabeza, tiro bien faltas, con el pie izquierdo, soy rápido, fuerte, salto. Una cosa son los gustos, que te guste más Messi, Pelé o Maradona. Lo entiendo y lo respeto, pero decir que Cristiano no es completo es mentira. Soy el más completo. No vi nadie mejor que yo", sentenció el delantero del Al Nassr.
La polémica frase de Cristiano Ronaldo
Sobre la posibilidad de alcanzar los 1000 goles, CR7 se mostró tranquilo: "La gente está un poco pesada con eso, parece que desvalorizan lo que estoy haciendo. Estoy haciendo goles, muchos goles, y bonitos. Si llego a los 920, 925 o 930, el mejor de la historia soy yo. Punto final".
En cuanto a su retiro, aseguró que quiere seguir compitiendo al máximo nivel: "A nivel mental no pienso en dejar el fútbol, aunque sé que está cerca. Hablo mucho con Pepe y me dice que está mejor que nunca. Quiero llegar a los 40, 42 años". A pocos días de cumplir 40 años, el astro portugués sigue escribiendo su propia historia. Para algunos, su legado es indiscutible; para otros, el debate sigue abierto.
El ídolo de su hijo Mateo
Cristiano también reveló un divertido episodio familiar en el que su propio hijo, Mateo, le lanzó un "dardo" futbolero. "A mi hijo Mateo le gusta mucho Mbappé. Me pica, me dice 'papá, Mbappé es mejor que tú'", contó entre risas. Sin dudarlo, el portugués le respondió con orgullo: "Nooo, papá es mejor que Mbappé, tengo más goles que él". A pesar de la broma, Cristiano no escatimó en elogios para el delantero francés, a quien calificó como un "crack".
Además, recordó su infancia y confesó que nunca tuvo un ídolo a quien idolatrar o copiar, pero que siempre fue muy competitivo y odiaba perder. "Lloraba de rabia cuando perdía, hasta mis vecinos me llamaban 'el llora'", reveló. Aunque con el tiempo logró equilibrar su carácter, admitió que sigue sintiendo la misma intensidad dentro de la cancha. "Mis hijas me preguntan por qué discuto con los árbitros o por qué levanto los brazos... Bueno, papá es así y ya está", concluyó entre carcajadas.

