El Maligno Torres reveló cómo afrontó sus problemas de asma: "No le dije a nadie, pero vine con todo el miedo a los JJOO"
Los fanáticos del deporte en Argentina están revolucionados con lo que sucedió este miércoles en los Juegos Olímpicos de París 2024. José Torres es la sensación del momento luego de que obtuviera el la primera medalla dorada para la delegación nacional en esta edición de la máxima cita olímpica tras obtener el mejor puntaje en la final de BMX freestyle.
Una de las tantas cosas lindas que tienen este tipo de eventos es que el público puede conocer disciplinas y deportistas que generalmente no suelen tener mucha repercusión. En ese sentido, el Maligno está viviendo su momento de gloria, ya que no solo obtuvo el mayor logro deportivo de su carrera (hasta ahora), sino que pasó a ser conocido por una audiencia mucho mayor a la del acotado nicho de los deportes extremos.
No solo consiguió trascendencia a nivel mediático y en redes sociales (pasó de 100 mil seguidores en Instagram a 400 mil en un día), sino que además se empezó a hacer conocida su increíble historia de vida. Un recorrido repleto de lesiones que tuvo que atravesar, que le dejaron el cuerpo lleno de operaciones y placas de titanio, y que incluso lo marginaron de Tokio 2020. Con todo eso, hubo además otros problemas de salud que tuvo que afrontar y superar para llegar hasta donde llegó.
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Este jueves en el estudio de TyC Sports montado en París, Torres le concedió una entrevista a Gonzalo Bonadeo en la que contó distintos episodios que le tocaron vivir a lo largo de su carrera. "De chico yo era asmático, pero después se me pasó, no tuve más problemas. No respiro por la nariz, respiro prácticamente por la boca. Cuando hace poco volví a Costa Rica, se me clavó la parte de los bronquios y no podía respirar. Llegaba a los 15 segundos y necesitaba que alguien me ayudara o me desmayaba", relató.
En ese sentido, aseguró que ese inconveniente debió arrastrarlo hasta los Juegos Olímpicos, lo que le generó una gran preocupación en la previa: "Yo ya vine con todo el miedo a los Juegos Olímpicos. Obviamente yo no le dije nada a nadie. Yo no quiero dar pena ni nada, pero sí estaba muy presionado y muy asustado", reveló con absoluta sinceridad.
Sin embargo, no estuvo solo. El Maligno contó el gesto crucial que tuvo la delegación nacional con él para que pudiera competir sin problemas: "Ahí al final me ayudaron los médicos de Argentina y me cambiaron un montón, con el inhalador y todas esa cosas", aseguró. Una clara muestra de que incluso en las competencias individuales, el trabajo de equipo es indispensable para alcanzar la gloria.