Tiene 17 años, está en semifinales de Roland Garros y se perfila para hacer historia
Ya había llamado la atención unos meses atrás, es cierto, en Melbourne Park. Pero jamás había llegado tan lejos en un Grand Slam como en el presente Roland Garros. La rusa Mirra Andreeva (38º), de solo 17 años y 37 días, venció en los cuartos de final del certamen francés a la número 2 del mundo, Aryna Sabalenka. La bielorrusa buscaba su séptima semifinal consecutiva en torneos grandes, pero no pudo ante un joven talento que tiene todo para hacer historia. En su corta carrera ya protagonizó situaciones controversiales con umpires y colegas (no siempre su culpa) y tiene récords de precocidad que a los fanáticos del tenis les recuerdan a Martina Hingis o Monica Seles. Es la más joven en semifinales de Grand Slam desde 1997.
Con un globo excelso sobre Sabalenka, Andreeva le quebró el servicio a su rival, obtuvo el tercer set y liquidó el encuentro: fue 6-7, 6-4 y 6-4. Con su victoria, se convirtió en la tenista más joven en una semifinal de Grand Slam desde que Martina Hingis lo logró en el US Open 1997, a los 17 años recién cumplidos. Enfrentará, en busca de un lugar en la final, a la italiana Jasmine Paolini (12º), que también sorprendió al derrotar a Elena Rybakina (4º). La mentalidad de Andreeva es especial para una joven de su edad y quedó demostrado en el último punto. Luego de su tiro ganador, la rusa celebró con el puño y se enlistó para otro punto, como si no supiera que ese había sido el último. En la entrevista posterior, explicó con sinceridad: “Honestamente, en el momento me olvidé el resultado, porque realmente traté de no enfocarme en eso. Cuando tuve mi segundo match point, traté de imaginar que tenía que salvar un break point, así que intenté jugar con valentía y ganar”.
Polémicas, récords y el rol de la guerra
Mirra Andreeva nació en Krasnoyarsk, a 4.000 kilómetros de Moscú, y comenzó a practicar tenis a los 6 años. Continuó su formación en Sochi y, más adelante, se mudó a Cannes para perfeccionar técnica. Tuvo grandes resultados a nivel ITF en 2022 y 2023, cuando todavía no había cumplido 16 años, a raíz de los cuales recibió una invitación para el Masters 1000 de Madrid del año pasado. Allí jugó su primer torneo WTA y tuvo un rendimiento increíble: en su primer partido como profesional, venció a Leylah Fernández (finalista del US Open 2021) para convertirse en la 3º jugadora más joven en la historia en ganar un partido en un torneo de categoría Masters 1000. Como si fuese poco, ganó otros dos encuentros: en tercera ronda venció a la brasileña Beatriz Haddad Maia, por entonces 13º, para transformarse en la más joven del siglo en vencer a una Top 20. En octavos de final fue derrotada por Aryna Sabalenka; hoy, su víctima.
Jugó el torneo de Wimbledon del año pasado y volvió a mostrar todo su talento. Alcanzó los octavos de final, donde perdió frente a Madison Keys. Pero en el All England vivió una situación particular que dividió las aguas: muchos la apoyaron y otros cuestionaron su actitud. Andreeva sacaba 2-5 en el tercer set y con ventaja en el game, cuando luego de perder un punto dejó caer su raqueta tras un resbalón. La jueza de silla interpretó (en un controversial fallo) que la había tirado con intención y la sancionó con un punto. Es decir, automáticamente, la rusa pasó a sacar con ventaja de su rival y, por ende, match point en contra. Discutió con la umpire unos segundos, pero no hubo caso. Perdió el game y el partido. Y no saludó a la jueza luego de su derrota. Para muchos la sanción fue injusta y salieron en su defensa. Otros criticaron a la joven de entonces 16 años por una conducta poco profesional.
A finales del año pasado, Andreeva protagonizó un torneo de exhibición en Négométal Open de Bourg-de-Péage, Francia, que acabó con otra enorme controversia. La rusa llegó a la final, pero su rival no quiso enfrentarla. Se trata de Marta Kostyuk, una jugadora ucraniana de 22 años que tiene una postura muy clara y contundente respecto de sus colegas ucranianans a raíz del conflicto bélico entre ambos países. Como consecuencia, un tenista francés, fuera de los 1.000 primeros del ranking, ocupó el lugar de Kostyuk y jugó ante Andreeva. Un partido más amistoso aún. Solo para evitar un escándalo mayor.
Pero las polémicas no eclipsaron para nada su tenis. Los meses posteriores siguieron repletos de éxitos y en este 2024 Mirra Andreeva dio un nuevo salto. En el Australian Open, al que había llegado como la 47º del ranking WTA, venció en la segunda ronda a Ons Jabeur (6º) por 6-0 y 6-2. Ante la tunecina consiguió su primera victoria frente a una jugadora Top 10 y se convirtió en la segunda tenista en la historia en ceder dos games o menos en un partido de Grand Slam frente a una de las diez mejores del mundo. Lo hizo con 16 años y 9 meses. Vale destacar que Andreeva no puede jugar más de 12 torneos WTA en esta temporada, como consecuencia de una regla que tiene la entidad para proteger a las jugadoras jóvenes y evitar exponerlas a posibles problemas físicos y psicológicos, como ha ocurrido con diamantes en bruto de la talla de Jennifer Capriati y Martini Hingis, entre otras.
Pero Mirra Andreeva, aunque la WTA le ponga límites, aprovecha cada oportunidad. Su tenis y su cabeza parecen estar a la altura: se metió por primera vez en una semifinal de Grand Slam y no pretende detenerse. La jugadora más joven del Top 100, a los 17 años y 37 días, quiere seguir escribiendo la historia y alzar la Copa de los Mosqueteros. Solo tres jugadoras ganaron un torneo grande siendo más chicas que ella. ¿Podrá esta semana convertirse en la cuarta de la lista? Alguna vez le preguntaron cuál era su sueño. Y Mirra Andreeva no ocultó su ambición: “Sé que Djokovic tiene 22 o 23 Grand Slams, así que quiero llegar a los 25, si es posible. No sé”. Falta, pero por algo se empieza.