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Ante Cerúndolo, Djokovic jugó el partido más largo de su carrera en Roland Garros

Fue una batalla épica, pero la jerarquía del Nº1 fue más. Novak Djokovic venció a Fran Cerúndolo en cinco sets, dolorido en su rodilla, y mantuvo el primer puesto del ranking.

El público de la Philippe Chatrier disfrutó una tarde espectacular. Por los octavos de final de Roland Garros, el número 1 del mundo, Novak Djokovic, enfrentó al argentino Francisco Cerúndolo en un partido que pocos hubieran previsto que sería tan parejo. Cambiante y de suma tensión, el duelo acabó en manos de Djokovic por 6-1, 5-7, 3-6, 7-5 y 6-3, que hubiera dejado de ser el Nº1 en caso de derrota (Jannik Sinner aún continúa con chances de destronarlo). El bonaerense no pudo alcanzar los primeros cuartos de final de Grand Slam de su carrera, pero jugó un partido espectacular y llevó al tres veces campeón en París a jugar el partido más largo de su vida en suelo francés.

El primer set comenzó parejo, pero Cerúndolo no pudo aprovechar las oportunidades de quiebre que tuvo. Y fue en el cuarto game cuando el serbio, ya más cómodo, le rompió el saque a su rival. Fue implacable en los juegos posteriores, a excepción del último. De todas maneras, Djokovic pudo cerrar el set con jerarquía, luego de salvar varias oportunidades de quiebre cuando sacaba 5-1, firmando un contundente 6-1 en el que todavía estaba pleno físicamente. El momento bisagra del partido llegaría a principios del segundo parcial. Cuando el duelo estaba 1-1, Djokovic protagonizó una acción desafortunada en la que corrió a buscar una corta pelota del argentino y sufrió un fuerte dolor en su rodilla. En el siguiente cambio de lado solicitó ayuda del fisioterapeuta, pero su cuerpo quedaría condicionado el resto del encuentro.

Desde ese momento, el partido estuvo marcado por el dolor del serbio, que durante el segundo, el tercero y parte del cuarto set parecía que no podría siquiera concluir el partido. Cerúndolo consiguió quebrarle el saque a su rival en el 12º game del segundo parcial y se lo llevó por 7-5, después de diez oportunidades de break desperdiciadas, igualando parcialmente el partido. Y el argentino arremetió al comienzo del tercer set, al punto de ponerse 3-0. Djokovic seguía con claras muestras de dolor y poca movilidad; Fran, a su vez, lo aprovechaba y dominaba el partido con tiros ganadores (hizo más de 60). Cerúndolo mantuvo la ventaja y firmó un 6-3.

El cuarto set comenzó con la misma supremacía del argentino, que debía mantener una especial concentración para no pensar en el estado físico de su rival. Quebró tempranamente y gestionó la diferencia. Mientras, Djokovic corría menos de lo habitual y Cerúndolo ejecutaba drop shots a la perfección que lo mantenían arriba en el marcador. Hasta que, fiel a su jerarquía, el serbio resurgió. Fran estaba 4-3 y saque cuando el serbio recuperó el juego de servicio perdido e igualó el score. La paridad persistió hasta el 5-6 en favor del 24 veces campeón de Grand Slam, momento en el que quebró el saque del argentino y se llevó el set por 7-5.

El argentino se despidió de Roland Garros tras una batalla ante el Nº1. (Foto: archivo)

Ya en el parcial definitivo, con Djokovic recuperado física y emocionalmente, todo fue cuesta arriba para Cerúndolo. El serbio tuvo el calor del público a su favor y, dejando la dolencia de su rodilla atrás, jugó de manera impecable la última hora de partido. Curiosamente, en el quinto set se vio el mejor tenis del encuentro: ambos corrían como si hubiesen transcurrido solo unos minutos y lanzaban sutiles drop shots, en su mayoría eficaces (Cerúndolo logró 10 mediante esa vía y el serbio, 9). Pero el número 1 del mundo, que se convirtió en el tenista con más partidos ganados en Grand Slam (370, uno más que Roger Federer), no falló en los momentos de máxima tensión y con una increíble derecha quebró el saque del 27º del mundo para ponerse 5-3, antes de sellar el set 6-3. La de Francisco Cerúndolo fue una performance espectacular, a la altura del mejor jugador del mundo, pese a que el resultado no lo ayudó como testigo. Finalmente, el score quedó 6-1, 5-7, 3-6, 7-5 y 6-3 en favor de Djokovic.

Luego de su victoria, Djokovic reconoció con sinceridad: “Francisco merecía la victoria, fue mejor jugador que yo en la mayor parte del partido”. Y es que fue tal la exigencia a la que lo llevó el argentino de 25 años que el duelo se convirtió en el más largo de la carrera de Djokovic en Roland Garros: 4 horas y 39 minutos. En la ronda anterior, su partido frente a Lorenzo Musetti, también a cinco sets, había durado 4 horas y 28 minutos. Fran Cerúndolo se lamentará, seguro, alguna decisión o ejecución. Pero deberá irse a su casa con la frente en alto, porque puso en aprietos al, para varios, mejor jugador de la historia y tres veces campeón del presente torneo. Mientras tanto, Novak Djokovic continúa protagonizando milagros deportivos, conserva el número 1 y extiende su racha frente a tenistas argentinos: ningún jugador de nuestro país lo ha vencido en un Grand Slam desde 2005, cuando lo hizo Guillermo Coria en la segunda ronda de Roland Garros. El serbio tenía solo 18 años.