El pastor que bendijo la Copa América fue soldado y campeón de kick boxing
La Selección argentina estaba a minutos de hacer su debut en la Copa América 2024, en Estados Unidos. Ya estaba lista para enfrentar en el Mercedes-Benz Stadium de Atlanta a Canadá, en el primer paso en busca del bicampeonato continental, cuando los 70.000 espectadores y los propios jugadores vivieron un curioso momento. Dos pastores, uno en castellano y otro en inglés, bendijeron la copa y pronunciaron un mensaje de paz. Uno de ellos, llamado Emilio Agüero Esgaib, tiene una historia muy particular: antes de ser pastor evangélico y fundar una iglesia fue soldado y peleador de kick boxing.
“Dios abre puertas impensadas. Hoy jueves, 19.40 hs, soltaremos al león”, escribió Agüero en su cuenta de Instagram, horas antes del encuentro de apertura de la Copa América. La misteriosa frase cobró sentido cuando tomó el micrófono en el estadio donde juega el Atlanta United y comenzó: “Dios bendiga a América. El mensaje de Cristo sigue vigente hoy en día y él nos llamó a la paz, a la comprensión y al perdón”. Luego, el pastor paraguayo continuó: “También nos dijo `cree´. Porque para aquel que cree todo es posible. Estas palabras nos alientan a no desanimarnos, a creer en grande y creer que todo se puede. Dios bendiga a todas las naciones de América. A cada equipo y a cada deportista. A todos los hinchas y dirigentes. Y a toda la familia del continente. En el nombre de Cristo Jesús: ¡Amén!”. Luego, a su lado, otro pastor pronunció un similar mensaje, pero en inglés.
Mirá el video
El hecho se viralizó enseguida y se volvió foco de debate en redes sociales por, cuanto menos, su extrañeza. Y, más tarde, a raíz la curiosa historia que posee el autor de aquella bendición. Emilio Agüero es un pastor paraguayo que hace más de dos décadas fundó una iglesia llamada “Más que Vencedores”, a la que en algunas ocasiones acudió el presidente de la Conmebol, Alejandro Domínguez. Antes de volcarse completamente a la religión, Agüero fue luchador, hasta que la práctica se le tornó incompatible con su religión y un pastor que descubrió su fe le propuso dar un testimonio en una escuela.
Soldado, luchador y cuestionado pastor
“Soy un soldado de reserva Sub-Teniente de Aviación PCD (paracaidista militar). ¡Gloria a la Aviación Paraguaya!”, escribió hace un tiempo Agüero en su cuenta de Facebook, junto a una fotografía en donde aparecía vestido de soldado. Fue una época lejana, poco antes de convertirse en peleador. Emilio Agüero se dedicó al full contact y al kick boxing y fue cuatro años elegido el mejor peleador de Paraguay, consiguió una racha de 16 victorias consecutivas entre las dos disciplinas, ganó una medalla de bronce en un torneo sudamericano y se retiró luego de defender su título de kick boxing por un knock out frente al argentino Juan Rolón, en 1998, cuando Agüero tenía 27 años. “Tenía un conflicto con practicar las artes marciales y llevar adelante mi fe. Me parecía un deporte violento, pero lo amaba. En un momento le pedí a Dios que me quitara el deseo de seguir compitiendo porque para mí iba a ser muy difícil. Me gustaba mucho”, confesó sobre aquella época.
Un día, Agüero, que ya era fervientemente cristiano, llegó a una pelea con una remera que decía “Luchador de Cristo”. Entonces un pastor lo vio, se conmovió de su fe y le propuso contar su testimonio en una escuela. Así comenzaría su nueva vida, según contó en medios paraguayos. “Me llamó y le dije que era cristiano. Ahí me pidió que vaya a un lugar para contar mi testimonio a unos chicos. Pensé que iba a ser en un aula, pero cuando llegué al colegio me puso frente a 1.600 alumnos. ¡Yo en mi vida había hablado con más de tres personas al mismo tiempo! Relaté un poco mi historia, me pronuncié en contra de los vicios, entre otras cosas. Todos me atendían. Cuando bajé del escenario, vinieron varias personas y me invitaron a otros colegios. Sin darme cuenta, empecé a recorrer otras instituciones con una charla que se llamaba `Opción de vida´”, fue su relato.
Al tiempo se convirtió en un referente evangélico y fundó la iglesia “Más que vencedores”. Su postura ultraconservadora le valió en el último tiempo grandes críticas. En redes sociales y medios de comunicación ha dicho, sin escrúpulo, frases como la siguiente, que incitaron a la polémica: “El feto no es el cuerpo de la mujer. El hombre tiene genitales masculinos y las mujeres, femeninos. Se dice `útero´, no `útera´, `cuerpo´ y no `cuerpa´. El mundo está al revés”. Sin embargo, pese a los cuestionamientos, la Conmebol le dio un lugar de privilegio en la antesala de esta Copa América y Emilio Agüero, el pastor evangélico que supo ser campeón de kick boxing, fue el encargado de bendecir el trofeo. ¿Le traerá suerte a Argentina?
