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La historia entre Marco Reus y el Dortmund: de rechazado a ídolo

La final de la Champions será el último partido de Marco Reus en el Borussia Dortmund. Una historia no siempre de amor entre ambos, la curiosa razón de su nombre y la posibilidad de un épico desenlace.

Hoy, un día antes del partido más importante de su carrera, Marco Reus celebra sus 35 años. Hace 12 que viste la camiseta del Borussia Dortmund, equipo en el que se ha convertido en leyenda, y mañana pondrá fin a una de las relaciones más fieles que ha visto el fútbol. El alemán puede despedirse a lo grande, porque disputará la final de la UEFA Champions League ante el Real Madrid, con la oportunidad de dejar una huella aún mayor. Se llama Marco por un inolvidable gol de Van Basten y el Dortmund lo dejó libre a los 17 años. La historia de Marco Reus, en la antesala del día más importante de su carrera.

El niño Marco Reus que no sabía el ídolo en el que se convertiría. 

Nació en Dortmund, Alemania, el 31 de mayo de 1989. Sus padres estaban convencidos de que su primer hijo se llamaría Dennis, pero luego de un recordado golazo de Marco Van Basten en la final de la Eurocopa de 1988 cambiaron de opinión. El delantero holandés acertó una volea para vencer 2-0 a la Unión Soviética y los padres del actual futbolista del Dortmund decidieron que su futuro hijo se llamaría Marco. Lo curioso es que Van Basten en realidad se llama Marcel, aunque es comúnmente conocido de la primera forma. Marco Reus comenzó a jugar al fútbol en las inferiores del Borussia a los 7 años. Hizo allí un largo camino en un club del que es hincha hasta que, a los 17 (en 2006), el club lo dejó libre porque era demasiado flaco. Una verdadera decepción para Reus, que recaló en el equipo juvenil del Rot Weiss Ahlen.

Allí, justamente, comenzó su carrera profesional. Debutó en la temporada 2007-08 en la Tercera División de Alemania y consiguió que su equipo subiera a la Segunda. Su nivel fue en ascenso, hasta que tras dos años dejó el Rot Weiss Ahlen y fue adquirido por el Borussia Mönchengladbach. En dicho equipo jugó tres temporadas y comenzó a brillar, llamando la atención de los mejores equipos de Alemania. Tanto así, que el Borussia Dortmund de Jürgen Klopp pagó por él 17 millones de euros en 2012 y Reus volvió al club que alguna vez lo había recibido. Debió tragar orgullo, dejar atrás la que él alguna vez describió como “enorme frustración” y volver a vestir la camiseta negra y amarilla. Habrá valido la pena su decisión, porque inmediatamente conformó un trío letal junto a Mario Götze y Robert Lewandowski que le daría al Dortmund muchas alegrías.

En su primera temporada brilló para que el equipo alcanzara su primera final de UEFA Champions League desde 1997. Aunque en el duelo decisivo perdieron 2-1 ante el Bayern Münich en un duelo frenético que se resolvió con gol de Arjen Robben en el minuto 89, aquel equipo del Dortmund, que le hizo cuatro goles al Real Madrid en la ida de las semifinales, fue aclamado por muchos. En los años posteriores, Reus ganó dos Copa Alemania y tres Supercopa alemana y llegó a los 428 partidos y 170 goles; es el cuarto con más presencias y el segundo con más tantos en la historia del club. Además, representa la fidelidad como pocos futbolistas: del equipo que supo brillar en 2012 y 2013, fue el único que rechazó jugosas ofertas para permanecer en Dortmund; Lewandowski, Matts Hummels (aunque regresó) y Götze, por ejemplo, emigraron a Münich en el esplendor de sus carreras.

En la Selección de Alemania no pudo tener la incidencia que sí tuvo a nivel clubes. Marco Reus lidió con varias lesiones a lo largo de su carrera y muchas coincidieron con competencias a nivel internacional. Se perdió el Mundial 2014, cuando era uno de los mejores futbolistas del mundo, por una lesión en su rodilla. Así como también dos Eurocopa y la Copa del Mundo de Qatar 2022. Pudo jugar la Eurocopa 2012 y el Mundial de Rusia 2018, pero Alemania no obtuvo grandes resultados en ninguno de esos certámenes. Dejó la Selección con 44 partidos y 13 goles. A los 35 años, cumplidos precisamente hoy, el futuro de Marco Reus aún se desconoce, aunque existen rumores que lo sitúan en la MLS desde el próximo verano europeo. Él, de todas maneras, no se refirió a su próximo equipo, sino que justificó su decisión al sostener que era momento de “un paso al costado”.

Reus tiene por delante la oportunidad de erigirse como el máximo ídolo, tal vez indiscutido en caso de lograrlo, del Borussia Dortmund. Deberá ganarle al Real Madrid en el torneo que los españoles ganaron 14 veces, nada sencillo, y alzar la segunda Orejona en la historia de la institución. De todas formas, el vínculo entre el 11 y sus fanáticos es inquebrantable. El pasado sábado 18 de mayo, en la tarde en la que los hinchas del Borussia despidieron como locales a su gran ídolo, Marco Reus les invitó una cerveza a los 80.000 aficionados del Signal Iduna Park. Una imagen nunca vista que recorrió el mundo. Y que grafica su lugar en la historia del equipo. “Gracias por todo. La cerveza de despedida va por mi cuenta. Atentamente, Marco”, escribió en una hoja quien desembolsó 130.000 euros. La despedida en casa, quiso decir; porque su despedida será mañana. Y puede ser a lo grande.

El mensaje de despedida de Reus a sus hinchas. (Foto: @marcinho11)