El desafiante gesto de Esequiel Barco a los hinchas de River tras su golazo a Central Córdoba
Esequiel Barco selló anoche la victoria de River ante Central Córdoba y en su festejo de gol se descargó. Lo necesitaba, quizás mucho más que otro futbolista millonario. Faltaba poco para terminar un partido que estuvo resuelto en la primera parte, se sacó de encima a un defensor santiagueño y sacó un remate que se clavó en el ángulo.
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Los hinchas explotaron de alegría y el volante corrió hasta un sector de la cancha, se plantó ante ellos y realizó un gesto que se volvió viral. Juntó los cuatro dedos de su mano derecha y de arriba hacia abajo los hizo chocar contra el pulgar, en la jerga futbolera un símbolo inequívoco de “sigan hablando”.
Como el Pity Martínez (se llevó el índice a la boca pidiendo silencio hasta que Ponzio lo calmó), Barco mostró su malestar ante algunos murmullos que surgieron en la tribuna debido a su rendimiento inconsistente.
Un rendimiento que lo llevó a perder su lugar como titular indiscutible ante el Diablito Echeverri, quien se convirtió en intocable, y lo llevó a celebrar con euforia seis meses después de su último gol, evidenciando claramente su trayectoria fluctuante en el equipo en los últimos tiempos.
"No fueron meses fáciles pero había que seguir trabajando, el fútbol es así. Me ha tocado estar afuera y seguí trabajando. Este es un club muy grande y te exige al 110%. Todo fue más que nada personal, más mío que de otro lado. Les doy las gracias a mis compañeros, al cuerpo técnico y a mi familia, que siempre están. Y fue importante el nacimiento de mi hija", reveló.
