Nadal sufrió una dolorosa derrota y se despidió del Masters 1000 de Roma
Rafael Nadal tenía en esta segunda ronda del Masters 1000 de Roma una prueba muy dura, ante Hubert Hurkacz, que obligó al español a despedirse de uno de sus torneos favoritos de manera prematura, tras un partido que duró una hora y media y que finalizó con un marcador de 6-1 y 6-3 a favor del polaco.
Nadal tuvo que decir adiós definitivamente, al menos como jugador, de la que ya puede considerar su casa. La afición lo aplaudieron en cada punto, tuvo un apoyo incondicional desde el inicio del partido y fue despedido de la pista central con una ovación a quien es, sin duda, el mejor tenista que ha pasado por ella.
Así lo dicen los números, ganador 10 veces del torneo, más que ningún otro; con 70 victorias, más que ningún otro; y con 19 participaciones, más que ningún otro. Una despedida agridulce porque, aunque lo que prevalecerá son los buenos recuerdos, como las finales a 5 sets que recordaba el de manacor estos días como sus mejores memorias en la capital italiana, lo cierto es que marcharse con este marcador no deja de ser doloroso.
El duelo para el polaco fue un mero trámite. La concentración y tenacidad metal de Nadal impidió que el partido se resolviera antes, pero fue cuestión de tiempo. Alejado de la gran trayectoria de Nadal, el mejor resultado de Hurkacz en este torneo fueron los octavos de 2020, ronda que igualó este año y en la que se medirá a Tomás Etcheverry, que se impuso este sábado ante el brasileño Thiago Seyboth Wild en la segunda ronda (6-3 y 7-5).
Muy superior en el inicio, se llevó el set por un contundente 6-3 con 2 'breaks'. Y resiliente en el segundo, se recompuso para remontar a un brasileño que ya ganó al francés Gregoire Barrere en primera ronda y que se colocó con un 5-1 muy claro a su favor. Pero los 3 'breaks' seguidos y las tres bolas de partido de las que gozó le dieron la vuelta de manera heroica para cerrar su acceso a tercera ronda, en la que se medirá con el verdugo de un Rafa que ya piensa en Roland Garros.
