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Jarry-Díaz Acosta, la final del Argentina Open: ¿qué tiene que hacer uno y otro para ganar?

Se viene un duelo de estilos en la definición de la edición 24 del ATP de Buenos Aires. Un cruce entre un experimentado y un novato. Será una tarde a puro tenis en BALTC.

Llegó el domingo de final de singles en el Argentina Open. Nicolás Jarry, que dio el batacazo este sábado ante Carlos Alcaraz, se verá las caras ante Facundo Díaz Acosta, Wild Card y Cenicienta del torneo que disputará su primera definición ATP, en casa y ante su público.

El historial ente ambos arroja un 3-0 en favor del chileno, mucho más experimentado en el circuito y que se vio las caras con el zurdo argentino en pleno operativo retorno tras la suspensión por doping durante 2020. Se enfrentaron en dos Challengers en 2021 y 2022, también en la qualy del US Open 2022. Todas fueron victorias en tres sets para el jugador de 28 años, pero la realidad de ambos es completamente distinta y mucho mejor que la de esos tiempos. Jarry, un Top 20 afirmado. Díaz Acosta, un jugador en transición de Challenger a ATP -y qué bien le está resultando.

Para levantar el Mate y convertirse en el primer chileno en ganar el Argentina Open desde Nicolás Massú en 2002, Jarry deberá tener la iniciativa en la mayoría de los puntos. Con la potencia de sus tiros y de su saque, deberá lograr que su rival juegue dos o tres metros por detrás de la línea para evitar contragolpes. Con su servicio deberá mantener los porcentajes del primero arriba del 70%; eso lo ayudará a dominar y sacarlo de la cancha cuando opte por el kick.

Firme en sus juegos, tomará confianza para arriesgar desde la devolución e invertirse de derecha. Con el revés deberá bajar la velocidad de sus tiros y disminuir la cantidad de errores. Si eso sucede, Díaz Acosta tendrá un desafío realmente desafiante.

Facundo Díaz Acosta, la carta local de la final de Buenos Aires. Foto: Argentina Open

El zurdo, de un estilo completamente distinto, también necesita del golpe más importante del tenis: el servicio. A diferencia de Jarry, el jugador con más aces del torneo (23), no buscará saques directos, pero si sacar a Jarry de la cancha para ganar espacios y jugar tijeras (el famoso una y una, de un lado al otro). Su principal objetivo será que el chileno no golpee dos veces en la misma posición, porque eso le permitiría acelerar y generar tiros ganadores.

Díaz Acosta debe llevar el partido al terreno físico: rallies largos, con variantes de alturas y velocidades. De a poco, eso le “quitará piernas” (desgastar) al mejor sudamericano del ranking ATP.

Si queda en posición defensiva, deberá ejecutar tiros por el centro de la cancha para que Jarry no tenga ángulo de apertura. Con la pelota cerca del cuerpo y profunda, el argentino podría recuperar el espacio cedido. Un extra: el publico estará a su favor y el espíritu de lucha del argentino se triplicará.

Será la típica batalla de estilos. Una topadora de potencia contra un jugador bien de polvo de ladrillo, completo de derecha y de revés -esto último le cabe a ambos-. La final del Argentina Open 2024, en un Guillermo Vilas que estará explotado, promete muchísimo.