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Errores, alivios y conflictos de intereses: el paso de Coria por el equipo de Copa Davis

El Mago dejó de ser el capitán del equipo argentino luego de tres años marcados por el recambio y los resultados insatisfactorios. El conflicto con Zeballos que condicionó su gestión.

Argentina perdió en los cuartos de final de la Copa Davis ante el flamante bicampeón Italia, que cuenta con el número 1 del mundo, Jannik Sinner, y la derrota significó un fin de ciclo. Aunque el desenlace difícilmente podría haber sido otro. Guillermo Coria dejó de ser el capitán del equipo argentino, según comunicó la Asociación Argentina de tenis (AAT) presidida por Agustín Calleri el pasado lunes: “Luego de 3 años, Guillermo Coria dejará de ser el capitán de la Selección. El Mago llegó en 2021 y estuvo al mando del equipo en 11 series, dejando a Argentina entre los 8 mejores del mundo en la última Copa Davis”, rezaba el comunicado oficial. Se trató de un ciclo que incluyó un recambio, pero no pudo devolver al país a la élite y estuvo marcado por conflictos internos.

Guillermo Coria asumió a finales de 2021 y sucedió como capitán a Gastón Gaudio, que dejó su cargo con una Argentina envuelta en muy malos resultados. Coria llevó adelante un recambio, aunque también es cierto que el rendimiento de los nuevos tenistas se hubiese impuesto de todos modos. Francisco Cerúndolo, Sebastián Báez, y, más tarde, Tomás Etcheverry debutaron bajo el mando del Mago. Pero, claro, hoy son los tres argentinos mejor rankeados. En el 2022, el equipo argentino venció como local 4-0 a República Checa y se clasificó a los Qualifiers (16 equipos), pero en aquella fase de grupos el resultado fue muy insatisfactorio: 1-2 con Suecia, 1-2 con Italia y 0-3 con Croacia.

Ante Suecia, el rival más débil, se le cuestionó a Coria la estrategia, ya que eligió como singlistas (en superficie indoor) a un Sebastián Báez que arrastraba siete derrotas consecutivas y a Diego Schwartzman (lejos de su mejor nivel) y dejó como “suplente” a Cerúndolo. Ambos perdieron sus partidos. En aquella fase de grupos, en Bologna, se vivió la primera gran tensión interna. Croacia ya había ganado la serie (2-0) ante Argentina en el último partido y aún restaba jugarse el dobles, sin objetivo deportivo alguno. Horacio Zeballos, entonces parte del equipo, no quiso exponerse y creció una discusión entre él y Coria, en la que incluso llegó a interceder Calleri, presidente de la AAT. Desde aquel cruce, Zeballos no volvió a jugar la Copa Davis. Aunque detrás de esa decisión existieron otros factores.

La primera serie de 2023 cruzó a Argentina con Finlandia como visitante, un duelo complejo, dado varios factores: la distancia, la fecha (poco antes del comienzo de la gira sudamericana de polvo de ladrillo), la presencia de un buen Emil Ruusuvuori (hoy 37º del mundo) y la ausencia de varios argentinos (no estuvieron Schwartzman, Zeballos y Báez). Debutaron Pedro Cachín y Facundo Bagnis, jugó un no tan experimentado Cerúndolo y Andrés Molteni y Máximo González viajaron como doblistas. Finlandia ganó 3-1. Luego de la derrota, el rol de Coria tambaleó y Argentina se vio obligada a jugar una serie para evitar el descenso a la Zona Americana. Fue ante la débil Lituania y Argentina ganó 4-0. Un alivio. Se decidió que Coria continuara un año más.

Coria hizo debutar a Federico en marzo de 2022. (Foto: archivo)

El 2024 fue el mejor de los tres años de Coria al frente del equipo, pero también estuvo marcado por agudizados conflictos. El sorteo arrojó como rival a Kazajistán de local, a priori, accesible para buscar meterse entre los 16 mejores. Zeballos volvió a ser convocado en lugar de Molteni, ya que necesitaba al menos un partido para poder competir en los Juegos Olímpicos de París, pero una supuesta lesión en el hombro hizo que se bajara a último momento. Ante Kazajistán, que viajó al país con solo tres jugadores disponibles para los cinco puntos, Argentina estuvo al borde de un verdadero fracaso tenístico. Báez salvó dos match points en el quinto partido ante Dmitry Popko y logró finalmente la victoria para dejar la serie 3-2 y así regresar a los Qualifiers. Otro verdadero alivio.

A mediados de este año explotó la bomba. Coria no citó a Zeballos, que era el número 1 del mundo en dobles, para los Juegos Olímpicos, y prefirió a Molteni y González, que jugaban juntos en el tour, pero no tenían los resultados del marplatense. Zeballos hizo público su disgusto por una decisión tenísticamente incomprensible. Luego se supo lo que alimentó algunas teorías conspirativas: que González y Molteni (junto a Tomás Etcheverry) eran representados por Summa, la empresa que tiene como socio a Mariano Zabaleta, vicepresidente de la AAT. Algunos alegaron conflictos de intereses, aunque Coria lo desmintió: “Se trata de compromiso; el que no quiere jugar se tiene que hacer cargo. A mí hasta me trataron de corrupto; mezclaron el tenis con la política”, dijo. El dobles argentino (Molteni-González), perdió en el debut en París 2024 ante Rafael Nadal y Carlos Alcaraz.

Horacio Zeballos, el gran ausente del proceso. (Foto: archivo)

La presión externa hizo que Coria convocara a Zeballos para la fase de grupos de Manchester, pero la respuesta fue clara, contundente y pública: “La relación con el capitán no es buena; tenemos visiones diferentes. Me cuesta respetar su palabra y por eso, sumado a la presión que representa la Davis, prefiero dar un paso al costado”, expresó Zeballos. Argentina venció 2-1 al local Gran Bretaña y 3-0 a Finlandia (además perdió con Canadá) y regresó al Final 8 después de cinco años. Fue la serie más resonante en casi una década, desde que Argentina fue campeón del certamen en 2016, de lo que ayer, justamente, se cumplieron ocho años. En Málaga, hace solo días, el seleccionado perdió 2-1 ante una fortísima Italia, pero se trató de una derrota tan lógica como irreprochable. Fue el final de la capitanía de Guillermo Coria, que estuvo dos veces al borde del abismo, se caracterizó por una pelea con el mejor doblista argentino de la historia y terminó con un gusto sustancialmente mejor del que había tenido al comienzo, pero insuficiente al fin.

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