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Las hazañas del Negro Palma, el más ganador en la historia de Rosario Central

Tuvo tres ciclos en el Canalla, hizo goles en todas las instancias decisivas y es el más expulsado de la historia del club. El legado de Omar Palma, de los torneos por plata en la villa a la política.
El Negro Palma, ídolo y multicampeón con Rosario Central.
El Negro Palma, ídolo y multicampeón con Rosario Central.

La mañana del martes 8 de octubre comenzó con la noticia de que Omar Arnaldo Palma había pasado a la eternidad. El Negro, uno de los máximos ídolos en la historia de Rosario Central y gran representante del fútbol argentino en la década del 80, murió luego de un accidente cerebrovascular. Palma había sufrido una descompensación nueve días atrás que derivó en una internación de grave estado en la Unidad de Terapia Intensiva del Hospital Italiano, de Rosario. Esta madrugada, el hospital confirmó su fallecimiento y quienes se deslumbraron con sus gambetas están de luto. Una infancia con la tentación de la villa, una carrera al servicio de Rosario Central, récords curiosos y hasta una experiencia en la política.

El Negro Palma nació en Chaco, aunque se lo considere rosarino de pura cepa. El 12 de abril de 1958, cerca del Impenetrable, en un pueblo llamado Campo Largo, Mercedes y Gerónimo dieron a luz al pequeño Omar Arnaldo. Cuando este tenía siete años, dejaron el norte del país y se mudaron a Rosario. Vivieron primero en Empalme Graneros y luego en el barrio Sarmiento, cerca de la cancha de Rosario Central. En esa época, contaría el Negro, comenzó su fanatismo por el club que se transformaría en su casa: “Ahí empecé a querer mucho a Central, porque todos andaban con la camiseta: jugaba en el club y después del colegio iba a la cancha vieja a ver los entrenamientos de la Reserva y la Primera”.

El Negro había estado viendo hace días las divisiones juveniles de Central. (Foto: archivo)

La infancia no fue sencilla. A nivel deportivo, siempre fue suplente. Y tanta frustración lo llevó a pensar en dejar el fútbol. Cuando tenía 15 años, en la villa se armaban “torneos relámpago” y el Negro se veía tentado a ganar mucha plata. Pero ya estaba en las inferiores de Central: “Ya estaba en el club y no querían que los más grandes me golpearan o me lesionaran. El tema era que yo podía ganar en esos torneos mil pesos, que era muchísima plata para la familia. Ahí te das cuenta de quiénes te cuidan, de los que te aconsejan bien”. Fue Marcelo Pagani, en Cuarta División, quien empezó a darle más lugar. Y fue una leyenda canalla como Ángel Tulio Zof el que lo hizo debutar en Primera.

Fue el 21 de octubre de 1979, en el Gigante de Arroyito y en un empate contra Boca. El Negro Palma no fue titular enseguida y no marcó goles en su primera campaña, pero el destino le tenía preparado un obsequio. En el Nacional 1980, en la ida de la final ante Racing de Córdoba que terminó en victoria 5-1, marcó su primer gol. Y el primero de los importantes. La derrota 0-2 en la vuelta no opacó los festejos y el Negro Palma levantó su primer título con la camiseta de Rosario Central. Con el paso de los años, se convirtió en el referente futbolístico del equipo, a fuerza de gambetas, precisión, goles y talento. Portó (y honró) la Nº10 en una época en la que la vestían nombres de peso como el Beto Alonso, Diego Armando Maradona o Ricardo Bochini.

Ídolos con colores similares: Maradona y el Negro Palma, en el ocaso de sus carreras. 

Un gran dolor en su carrera fue la lesión en el peroné, en 1984, que lo alejó de las canchas durante los últimos dos meses de la campaña. Dolor físico, sí. Pero, sobre todo, emocional. Porque vio desde afuera como Central descendía. Sin embargo, Palma regresó en la B Nacional, anotó 10 goles y fue el abanderado de aquel lujoso equipo que regresó a Primera. En el 2-2 ante Villa Dálmine que sentenció el ascenso, hizo un gol. Segundo gol de los importantes. Ese mismo equipo logró la épica solo dos años después. En la temporada 1986-87, y luego de un breve paso por Colón, Palma fue el goleador del torneo doméstico con 20 tantos y el rostro de aquel Rosario Central que haría historia. En la última fecha, marcó de penal en el 1-1 ante Temperley que consolidó al Canalla como campeón del fútbol argentino. Tercer gol importante.

Vinieron años en River y en los Tiburones Rojos de Veracruz. Pero sin brillar como en Rosario; aunque en Nuñez es recordado por un gol a Boca en un Superclásico. Y regresó a su casa en 1992, para seguir escribiendo su apellido en la historia de Rosario Central. En 1995, Palma fue el capitán de una remontada inolvidable. Fue en la final de la Copa Conmebol, cuyo partido de ida ganó 4-0 Atlético Mineiro, pero en cuyo desquite Central se consagró campeón tras un 4-0 como local y el éxito en la tanda de penales. Palma marcó en esa tanda. Cuarto gol en cuatro definiciones por un título. Fue, para él, su logro más valioso. ??“En el podio, arriba está la Conmebol. Por todo lo que significó para nosotros, porque algunas cosas solamente los jugadores y el cuerpo técnico sabían en ese momento. Para jugar en Calama tardamos como un día para llegar y hasta pusimos plata de nuestro bolsillo con el Polillita (Rubén Da Silva) y los más grandes”.

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Se retiró en 1998, jugando como número 5, cada vez más lejos del área y con 40 años. Y como una auténtica leyenda, habiendo tachado todos los casilleros. Porque nunca había marcado un gol en un clásico, hasta un tiro libre que venció a Luis Islas en un 2-0 de Central a Newell's el 12 de noviembre de 1995. Con 37 años y 7 meses, ese día se convirtió en el futbolista canalla más longevo en marcarle al clásico rival. No es su único récord con la azul y amarilla: es el futbolista con más títulos (cuatro: Nacional 1980, B Nacional 1985, Primera División 1986-87 y Copa Conmebol 1995) en la historia del club. Y más curioso aun, el que más veces vio la tarjeta roja: 17. Palma jugó 21 partidos ante la Lepra. Perdió 3.

Después de 64 goles en 390 partidos, su vínculo con el club de su vida no se acabó. Regresó como DT en 2011, en una complicada época en la que Central transitaba la B, excluyó al Kily González del plantel por inconductas y se fue después de 5 victorias en 11 encuentros por desencuentros con la dirigencia. Más tarde, asumió como entrenador de Central Córdoba de Rosario, pero amenazas de procedencia desconocida sobre él y su cuerpo técnico hicieron que en abril 2012 se alejara del cargo. El Negro Palma, vale mencionar, ya había incursionado en la política para entonces. Se unió al Partido Justicialista y en 2005 fue elegido presidente comunal de la localidad santafesina Ibarlucea, rol que ejerció hasta 2009. Un todo terreno. Pero sobre todas las cosas un ídolo de Rosario Central. Y un futbolista cuya muerte conmovió a un club, una ciudad y un país.