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Delfina Thomé: "Tuve mil caídas, pero ser constante me llevó a estar en Las Leonas"

Es Leona y aún juega en Liceo, su club de toda la vida. La joven mendocina nos contó, en una emotiva charla, cómo es jugar en el seleccionado mayor, estudiar y vivir entre Buenos Aires, Mendoza y las giras internacionales.
Delfina Thomé en una entrevista a pleno con MDZ. Foto: Rodrigo DAngelo / MDZ
Delfina Thomé en una entrevista a pleno con MDZ. Foto: Rodrigo D'Angelo / MDZ

 

Delfina Thomé tiene la misma chispa en las cámaras que en la cancha. Rápida, inteligente, comprometida y con ese brillo en sus ojos, que imagino que todas Las Leonas deben tener.

Con sólo 26 años y con un gran futuro por delante en el hóckey nacional e internacional, está con los pies en la tierra. Sabe lo que quiere, lo que le costó llegar ahí y cómo tiene que continuar para sumar más triunfos y experiencias.

Sus tiempos se dividen entre vivir en Buenos Aires, dónde entrena de lunes a viernes con la Selección argentina y los fines de semana en Mendoza, donde juega el torneo local con su club y pasa tiempo con su familia y amigos.

Viene de jugar con Las Leonas la última fecha de la Pro League y está en las etapas finales del Apertura Mendocino. En ese contexto, Delfi habló de todo en un mano a mano con MDZ. 

-¿Cómo es la vida de Delfina Thomé en Mendoza?

Yo generalmente estoy en Buenos Aires de lunes a viernes y vengo acá los fines de semana. Si llego a tiempo trato de ir un poco al club para estar con las chicas, que generalmente no pasa, porque llego muy cansada del viaje y demás, así que me junto con ellas en el partido directamente los sábados.

Trato de ver a mis amigas, pasar tiempo con mi familia, los domingos algún almuerzo familiar, tener un poco más de contacto y llenarme de energía para empezar bien la semana.

Foto: Rodrigo D'Angelo / MDZ

-¿Con el tema estudio?

El estudio lo hago on line en una facultad de Buenos Aires, en la semana allá entre la siesta y los entrenamientos trato de meterle un poco, está bueno porque te hace meter algo más que el hockey, te hace distraer y además estudio algo que me encanta que es nutrición y lo aplico mucho a la vida.

-¿Con Liceo casi qué no entrenás?

No, con Liceo no entreno, ya están acostumbrados, el club y las chicas, por suerte, me bancan de ambos lados. Por ahí un poco difícil porque cambia muchísimo el juego la cancha de arena, es otra la bocha. Por ahí me cuesta más adaptarme a mi, pero re bien. Trato de estar en contacto por WhatsApp, por eso lado

- ¿Lo que me decís qué entrenas en la semana es todo para las leonas o complementás con algo para el club?

En Buenos Aires entrenamos con Leonas, siempre a la mañana y a veces a la tarde y mi entrenador de Liceo me manda videos dependiendo con quién juguemos el finde y eso lo veo, pero no mucho más que eso.

-¿Por qué seguís jugando en Liceo? ¿Una cuestión de corazón?

Si, tiene mucho…..si o si tengo que seguir jugando para un club. Es por eso que prefiero que sea en Liceo y no tener que cambiarme a jugar en un club de Buenos Aires. Eso porque amo el club de chiquitita, toda la vida he estado ahí. Porque me permite volver los fines de semana a mi casa, un poco una mezcla de todo.

Foto: Rodrigo D'Angelo / MDZ

¿Alguna vez pensaste en cambiarte de club?

No, nunca. Es más, tengo la posibilidad de jugar en un club de Buenos Aires y no puedo todavía.

-¿Te acordás de tu debut en primera? En Liceo….

Si, me acuerdo fue con Lucas Ghilardi en San Martín contra Tacurú, a los 15 años…en ese momento se podía jugar en el segundo año de sexta. Empezamos en la B con el club, por suerte ese año ascendimos y no descendimos más, pero el Lucas fue un entrenador que me marco mucho, lo aprecio mucho, tengo muy buenos recuerdos de él.

-¿Tenés un diario de goles?¿Llevás un registro?

No, del club no. De las Leonas si porque está la página y sale todo: los goles que metiste, los partidos que jugaste y demás. Pero del club no, cuándo era más chica si….ponía sábado vs Murialdo, ganamos 5 a 2, tres goles ponele. Pero cuando era chiquita, ahora no.

-¿Deportista que admirás?

Carla Rebecchi y Majo Granatto, tuve la posibilidad de entrenar con las dos y de jugar con las dos, son sumamente profesionales en todos los sentidos y eso lo admiro.

Foto: Rodrigo D'Angelo / MDZ

-¿Tenés cosas guardadas como medias, camisetas o guantes?

Si, si, obvio. Soy muy apegada a la cintita, a los detalles. Hay momentos que llego a mi casa y digo: "que tengo esta caja llena de cosas la quiero tirar", pero como que la veo y me lleva a algún recuerdo…si guardo, guardo todo. Un regalo, un cartel que me hace una nena lo guardo.

-¿Cábalas?

Cero cábalas, las odio. Te obsesionas, empieza a surgir una y empiezo a hacer otra cosa porque no me gusta.

-¿Vos tenías admiración por las Leonas desde chiquita?

En esa época no había tantas redes sociales, y tanta televisión, no conocías más en profundidad la vida de las jugadoras como hoy.

Pero sí me acuerdo de haber sido madrina del seleccionado acá cuando vino Australia, tenía 17 años, todo eso para acercarme un poco más, fui ball boys, fui al hotel donde estaban Las Leonas, siempre trataba de estar cerca pero no se si esa admiración que hoy siento de las nenas.

A medida que vas jugando, me tocó jugar el mundial y eso te muestra un poco más. Creo que es todo por las redes sociales

-¿Te pasó eso de sacarte una foto con alguna Leona, vos de chiquita, y ahora compartir cancha?

Si, justo en esta Pro League vi una foto con Rochi Sánchez, hoy soy re amiga me junto a comer una vez a la semana. Me había sacado una foto, yo era muy chiquita y ella también. Y nos reíamos porque imagínate yo era muy chiquita, le pedía una foto y ahora estoy con ella.

-¿Qué tiene que tener una Leona?

Constancia, disciplina, entrega, respeto, humildad, son valores que los tenès pero una vez que entrás (a Las Leonas) los vas haciendo más fuerte. Esos valores los tiene una persona, pero ahí adentro con el profesionalismo que se maneja y la competitividad que hay no pueden faltar.

-¿Es difícil ser una leona del interior?

Miró para atrás y dio wow, que camino, porque es un camino largo y de esperar que llegue el momento y cuando llegue estar preparada. Nada al ser del interior, tenés un torneo al año, que es el mayor del seleccionado. Tenés que tratar de llegar bien ahí, de jugar bien, de que justo te vean. Y demás, es difícil pero creo que una vez que lo conseguís vale el doble. Siento que cada minuto yo lo disfruto mucho más, no se, qué si hubiese sido en otra situación.

-¿Cómo fue la primera concentración?

La primera vez fue junior, me acuerdo que tenía 16, iba en el auto y mi mamá me dice “Delfi me llamaron del seleccionado para que vayas a Buenos Aires a entrenar”…te juro que yo no entendía nada y le pregunté: ¿para qué?. “Hay un Panamericano, unos Juegos Olímpicos”, yo ni sabía que era eso pero dije: "si obvio, más vale es lo que quiero".

En ese momento se iba en bondi a Buenos Aires, viajaba toda la noche, dormía en el Cenard, me hice muy amiga de las que hoy son mis amigas y jugué esos juegos, somos 9 y hoy estamos 7 en el seleccionado. Eso está bueno porque compartimos todo desde chiquitas.

Y al seleccionado mayor me llamaron 2017, Corradini, fueron 6 -7 meses. Y en el 2019 me llama el Chapa (Retegui), estaba en un Argentino acá, y él fue solo a un partido a verlo, yo jugué muy bien. Me acuerdo que antes de entrar al partido Pity D´Elia me dice "va a estar el Chapa afuera".  por suerte me iluminé, no me jugó en contra y juegue bien. Después me mandó un mensaje “Hola Delfi voy a ir a desayunar a tu hotel”, obviamente no dormí y ahí arrancó todo el proceso que hoy me permite estar acá.

-¿Número de camiseta en Las Leona?¿Te lo dan o podés elegirlo?

Tengo el 11, arranqué con el 39. Siempre te dan la camiseta que este el nùmero. El 11 lo tenía Carli Rebecchi, yo jugaba con ella y se retira y a los años dije…el 11 fue mi primer número en el club, en la primera, y bueno pregunto si está disponible y me dijeron que sí.

Me encanta, es como que me une el club con el seleccionado. El 8, claramente, se sacó por Lucha Aymar, y despuès si alguien se ha retirado hace poco tratan de guardalo un tiempo.

¿Cómo fue ganar una Pro League?

Fue loco, creo que fueron 16 partidos que no perdimos ninguno, solo empatamos uno y perdimos algunos por penales. Ferrara probó muchísimas jugadoras, probó muchísimos estilos, era la preparación para el mundial también y sin embargo salió, los partidos se nos daban, estuvo muy bueno.

Después llegamos a Mendoza a mostrar la medalla y la nueva camiseta, hubo un cambio de sponsor, Todo nuevo.

-¿Te gustó jugar acá en Mendoza?

No lo disfruté, estuve con suero los dos días, jugué porque nunca se dice que no, pero la pasé muy mal.

-¿Cómo es un vestuario?

Algunas llegan y no están cambiadas. A mí me gusta ir lista con la camiseta puesta y peinada, los últimos detalles yo los hago ahí en el vestuario, pero música a full, una que otra charla por ahí mi momento más de concentración es en la entrada en calor y en el himn. Pero no el vestuario, ahí es más distensión, pelota de fútbol, y música.

En el club, es más o menos parecido en algunos puntos., pero en el club por ahí mucho vestuario no hay. Viste como que llegas a la charla técnica tanta previa o tiempo libre antes no tenemos, pero sí, música, charla y alguna que otra conversación.

-¿Alguna charla previa al partido o de entretiempo que te haya marcado?

Todas. Tenemos un ayudante que es Mario Almada que es muy motivador, le da justo en la tecla que está bueno eso, pero no puede elegir una, todas, como que habla muy profundo va justo al momento del partido donde tenemos que estar. Mmm, una marcada no, pasa que son todas tan fuertes que es difícil como aislar una.

-¿Una palabra que te defina?

Constancia, ser constante es lo que más me llevó por este camino. Porque a esta altura entra todo en juego, la alimentación, el deporte, el descanso, pequeños detalles y por ahí, si los haces cada tanto durante un tiempo, no, no sé si da resultados como que miró para atrás y digo, sí, fui constante en todo. Creo que un poco nutrición también lo estudié para ser más constante en eso.

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