Análisis

Mundial de rugby Francia 2023: ¿para qué están Los Pumas?

Tras quedar eliminada en la fase de grupos en Japón 2019, la Selección argentina jugará la Webb Ellis Cup con el gran objetivo de volver a lo más alto del rugby mundial. Cómo se le presenta el camino en busca de esas semifinales que ya alcanzó en 2007. La opinión de Marco Nigro, de RugBeat.

Marco Nigro viernes, 14 de julio de 2023 · 17:43 hs
Mundial de rugby Francia 2023: ¿para qué están Los Pumas?
Los Pumas debutarán en el Mundial el 9 de septiembre ante Inglaterra, en un partido crucial del Grupo D Foto: ALF PONCE MERCADO / MDZ

El 8 de septiembre comenzará a disputarse el Mundial de rugby Francia 2023. Son 20 seleccionados los que participarán en la décima edición del torneo más importante de este deporte. Entre ellos se encuentra la Selección argentina, Los Pumas.

El elenco nacional estuvo presente en todas las Copas del Mundo, con resultados muy variados. Su mejor desempeño, y el hito más importante en la historia, fue justamente en Francia, en 2007. Ese año Argentina se quedó con el tercer puesto para sorprender al mundo ovalado. En este 2023, luego de un olvidable papel en Japón 2019, el gran objetivo en el horizonte es la Webb Ellis Cup, como se llama al trofeo que alzará el ganador del Mundial.

Si bien para Los Pumas todas las miradas apuntarán a la Copa del Mundo, el seleccionado dirigido por Michael Cheika tiene otros desafíos previamente, y de gran exigencia. Para empezar el 2023 del combinado albiceleste, está el siempre complicado Rugby Championship, con Nueva Zelanda (fue derrota por 41-12 en Mendoza), Sudáfrica y Australia como rivales. Como todos los años mundialistas, tendrá una versión reducida. Serán tres partidos, uno ante cada rival. Indudablemente, el nivel de competencia será una buena prueba para la Argentina antes del Mundial.

La presentación de las nuevas camisetas de Los Pumas.

El Rugby Championship 2023 tendrá un rol fundamental en la preparación de Los Pumas para la Copa del Mundo. Sumado a eso, el calendario puma incluye también dos amistosos: ante los Springboks, en el estadio José Amalfitani de Vélez, y frente a España, en el Cívitas Metropolitano del Atlético de Madrid. No sólo es importante el rodaje y la competencia para el equipo en estos compromisos, sino que también puede servirle a Michael Cheika y al resto del staff técnico para terminar de definir el plantel de 33 jugadores que viajará a Francia en septiembre.

El Mundial de rugby para Argentina arranca el sábado 9 de septiembre, con el que probablemente sea el partido más difícil de la zona. El seleccionado tendrá su presentación ante Inglaterra, en el Stade Vélodrome de Marsella. La Rosa ya había sido rival de grupo de Los Pumas la edición pasada, en Japón 2019. Los europeos se llevaron un cómodo triunfo por 39-10. Sin embargo, ese equipo inglés, que terminó subcampeón del mundo, no llega igual al de este año. Además, los de Cheika ya conocen lo que es ganarle al equipo que actualmente entrena Steve Borthwick. En noviembre del 2022, en un test match por la ventana internacional, el combinado nacional se impuso por 30 a 29 en el estadio Twickenham de Londres. Si bien lógicamente los contextos no son iguales, Argentina tiene las armas para repetir con una victoria.

En el segundo compromiso del Grupo D, el conjunto albiceleste se mide el 22 de septiembre con Samoa, país que consiguió su cupo al ganar la clasificación de Oceanía, en Saint-Étienne. El combinado isleño, ubicado en el puesto número 12 del ranking de World Rugby, se destaca por la intensidad física y el juego áspero. Por Copas del Mundo hay tres antecedentes, con dos triunfos de los samoanos, en 1991 y 1995, y uno argentino, en 1999. Luego, el seleccionado viaja a Nantes para sus últimos dos cotejos. Primero habrá un duelo trasandino ante Chile, el 30 del mismo mes. Finalmente, la Selección cierra la fase ante Japón, el 8 de octubre.

Los Pumas quieren revertir la imagen dada en el Mundial pasado, en el que fueron eliminados en la primera ronda. En líneas generales, este año el grupo se presenta más accesible que en 2019, con un solo seleccionado histórico dentro de la zona: Inglaterra, Japón y Samoa no son partidos fáciles ni mucho menos, pero a priori Argentina se presenta como candidata para ganar ambos encuentros. De todas maneras, el historial en contra ante los oceánicos y los batacazos que dio el equipo nipón en las últimas dos Copas del Mundo (en 2015 superó sorpresivamente a Sudáfrica, y en 2019 a Irlanda y Escocia) suponen una mayor paridad.

Michael Cheika, head coach de Los Pumas.

Si los resultados en la fase de grupos son los esperados por el equipo argentino, con la clasificación a cuartos de final, el rival saldría de la Zona C. Allí se encuentran Australia y Gales, los candidatos a avanzar de ronda, junto con Fiji, Georgia y Portugal. El ganador del Grupo D -el de Los Pumas- se medirá ante el segundo del Grupo C, y el líder del Grupo C hará lo propio con el escolta del Grupo D. Este encuentro por un lugar entre los mejores cuatro seleccionados del mundo sería un partido bisagra para medir el rendimiento mundialista, como lo fue en 2015 el cruce entre Argentina e Irlanda, con la histórica goleada ante los europeos en Cardiff. Esa sería la vara para saber si estamos en presencia de un gran Mundial (o no) de Los Pumas: en caso de pasar, llegaría a su tercera semifinal y volvería a lo más alto del rugby.

Para este Mundial, la mayoría del plantel de la Selección argentina llega con rodaje en el rugby europeo. Esta es una gran diferencia con relación a 2019, año en el cual seguía vigente la política de convocatoria que le daba prioridad a los jugadores de Jaguares, franquicia que se disolvió como consecuencia de la pandemia. Pero el hecho de tener a los protagonistas repartidos por el mundo no necesariamente significa un contratiempo. Sin ir más lejos, desde 2020, cuando la base de Los Pumas se desempeñaba en el exterior, se consiguieron varios resultados importantes. Entre ellos, los dos triunfos sobre Nueva Zelanda -los únicos en la historia-, en 2020 y 2022, un éxito ante Australia, series internacionales ganadas ante Escocia y Gales, y la victoria como visitante ante Inglaterra. Y este año, la dirección técnica de Argentina está a cargo de un ya consagrado en el máximo nivel: Michael Cheika.

El técnico supo ser, en 2015, el mejor entrenador del mundo. Así lo reconoció la propia World Rugby, en la entrega de premios anual. En 2014 y 2015, Cheika ganó absolutamente todo. Con los Waratahs hizo historia al conseguir el campeonato del Super Rugby por primera vez. Luego de eso, dirigió a los Wallabies, la selección de su país. En 2015 sacó campeón a los suyos del Rugby Championship previo al Mundial de Inglaterra, algo que Australia nunca había conseguido desde que el torneo cambió su formato en 2012. Con ese ímpetu se fue a jugar la Copa del Mundo y se los comió a todos. Con una campaña memorable, terminó el torneo como subcampeón, luego de caer únicamente ante Nueva Zelanda. Desde ese entonces, en la cabeza de Cheika sólo hay dos cosas: All Blacks y la Webb Ellis Cup. Inclusive con Los Pumas, Cheika ha sido parte de las victorias al conjunto neozelandés. La de 2020, acompañando a Mario Ledesma y la de 2022, como head coach.

El seleccionado nacional ya demostró estar a la altura de los mejores equipos del mundo, y que es capaz de ganarle a cualquiera. Lo que más le costó en los últimos años fue la consistencia. Varias veces se vieron resultados muy variados de un partido a otro, sobre todo luego de alguna victoria importante. Y en el Mundial la consistencia es fundamental. Es lo que define si un equipo es realmente candidato o no. La misma consistencia que se vio en Francia en aquel 2007. La misma que le faltó en Japón 2019. Eso buscará Michael Cheika en Los Pumas para este 2023, con el objetivo de volver a lo más alto del rugby mundial.

*Marco Nigro, periodista de RugBeat.
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