Michael Cheika tiene cuatro intocables en los Pumas y una duda mundial
El 2023 empieza a agotar sus hojas primeras hojas del calendario, y así, la Copa del Mundo de rugby está cada vez más próxima. Francia espera a la fiesta del deporte internacional en el mes de setiembre, tierra fértil para la Selección argentina tras la gesta bronceada en la edición de 2007.
Te Podría Interesar
Michael Cheika empieza a delinear su equipo ideal, en que ya ha dejado varias pistas en sus doce test matches del año. Victorias con Escocia, Inglaterra, Australia y Nueva Zelanda y mejoras tácticas, principalmente en el maul y en el line, más una mentalidad que mutó drásticamente luego de la apabullante derrota de fines de 2021 con Irlanda.
En total, el entrenador utilizó 42 jugadores a lo largo de su incipiente ciclo y en esa nómina, hay cinco que estuvieron en todos sus encuentros: Juan González, Marcos Kremer, Santiago Carreras, Matías Moroni y Emiliano Boffelli, aunque éste último jugó todos los encuentros de titular. Luego, aparecen Julián Montoya, Alemano, Lavanini, Pablo Matera, Gonzalo Bertranou y Juan Cruz Mallía, quienes también ganaron terreno en el gusto del deté.
La gran duda de cara a lo que viene, más allá de terminar de confirmar puesto puesto, es decidir el lugar de apertura: Nicolás Sánchez no juega para Argentina desde la lesión ante Escocia que lo marginó en Julio, y en ese tiempo, Santiago Carreras demostró credenciales de estar capacitado. ¿Experiencia del goleador histórico o presente de su reemplazante?
Si bien es cierto que el balance de la gestión de Cheika cuenta con un 50% de efectividad, también es verdad que los partidos fueron contra todas potencias: Escocia, Australia, Nueva Zelanda, Inglaterra, Sudáfrica y Gales (éstos últimos, los únicos dos rivales que no pudo vencer).
Si bien la zona no asoma tan complicada, el presente de los rivales argentinos marca otra cosa: la jerarquía histórica de Inglaterra, Samoa (campeón del Tres Naciones del Pacífico), Japón (décimo en el ranking) y Chile (debutante en la competencia). Luego de lo ocurrido en 2011 y 2019 con las eliminaciones en primera fase y el cuarto lugar en 2015, el panorama pinta alentador. Y Francia siempre sentó bien.

