La indignante denuncia que impactó al deporte argentino en los Juegos Olímpicos Tokio 2020

La indignante denuncia que impactó al deporte argentino en los Juegos Olímpicos Tokio 2020

El palista argentino Rubén Rézola cerró este miércoles su participación en los Juegos Olímpicos y aprovechó para disparar con munición gruesa contra la dirigencia de la Federación Argentina de Canoas con una revelación que impactó a todos.

MDZ Deportes

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El kayakista argentino Rubén Rézola se despidió este miércoles de los Juegos Olímpicos de Tokio finalizando en el 15º puesto de la categoría K1 200 metros del canotaje masculino, escalando un puesto con respecto a lo conseguido en la cita anterior, Río 2016, y tras su última competencia hizo una revelación que impacta al deporte nacional, disparando duramente contra la dirigencia de su disciplina.

Apenas finalizada su participación, Rézola dialogó con la TV Pública y en tono irónico reveló que "por un despiste", la Federación Argentina de Canoas tomó "la decisión de quitarme la beca durante 4 ó 5 meses y creo que no había sido para tanto el no asistir a la concentración a Buenos Aires por cuestiones psicológicas. Se pasaron de la raya".

"La pasé muy duro, tuve que trabajar de masajista para poder subsistir, de la adversidad pude aprender para salir adelante y estar acá, que es el premio mayor, y disputar mi tercer Juego Olímpico", agregó Rézola, quien advirtió que "voy a seguir haciendo el reclamo porque los atletas que se rompen el lomo constantemente no merecen eso, merecen una explicación y motivos certeros para sufrir una sanción así".

"Es una falta de respeto total"

Luego, en diálogo con TyC Sports, Rézola profundizó y contó más detalles de lo vivido durante 2020. "El año pasado me quitaron la beca por unos cuatro o cinco meses por no haber asistido a un concentrado. La verdad que mentalmente yo no estaba como para ir a concentrar, tan lejos de mi casa. Pedí permiso bien y seis días antes del selectivo de 2020 me mandaron un mail de dos renglones diciéndome que me quitaban la beca y la verdad que para mí, por la trayectoria que yo tengo, y para cualquier atleta es una falta de respeto total".

 

Rézola aseguró que el año pasado fue muy duro para él y "entré en un pozo, tratando de sanar esa herida porque era gente con la que yo compartí muchos resultados y muchas experiencias, tiempo de mi vida que le dediqué al deporte, así que merezco una disculpa pública y quiero que esto nunca más se haga".

"Ojalá que de mi lado pueda hacer que nunca más le pase a ningún atleta. Yo quiero ser el último precedente al que le haya pasado. No voy a permitir que le falten el respeto así a ningún atleta de alto rendimiento porque no se lo merece, creo que no hice nada fuera de lo común ni fuera de la reglamentación, simplemente pedí permiso para poder entrenar en mi casa", concluyó Rézola.

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