Con talento, dedicación y trabajo: Mendoza es potencia
No hay con qué darle. A pulmón, con todo lo que implica ser un deportista amateur en nuestro país, las jugadoras y jugadores de futsal de Mendoza no paran de dejarnos bien parados en todo el territorio nacional.
El bicampeonato
obtenido por los muchachos en el Argentino de Selecciones y el título
de las chicas de Pacífico en el Nacional de Clubes ratifican el
crecimiento de una de las disciplinas más atractivas y que mejor se
ha desarrollado en la provincia en los últimos años.
Con los resultados
sobre la mesa, está claro que aquí han convergido varios aspectos:
decisiones dirigenciales, el trabajo de los entrenadores en todos y
cada uno de los clubes y el esfuerzo de quienes transpiran la
camiseta por amor al deporte.

Y en este último
aspecto hay que detenerse y aplaudir. Porque más allá de lograr
títulos, que a veces pareciera que es lo único que se valora, estas
chicas y chicos son dignos de admiración.

El sistema económico
que rige prácticamente al planeta entero nos acostumbró a pensar
que todo lo que hacemos es por dinero. Y ese pensamiento se trasladó
rápidamente al deporte de alto rendimiento cuando los contratos
profesionales rozan cifras siderales.
Pero estas pibas y pibes lo hacen por amor a la camiseta. Así, sin más. Ahí van semana a semana a entrenar religiosamente, sin importar el clima, acomodando horarios con la facultad y el trabajo, durmiendo lo justo y necesario, haciendo esfuerzos desconocidos por muchos de nosotros para pagarse el micro, los botines y los viajes a torneos afuera de la provincia, entre otros gastos que deben afrontar.
Y no lo hacen como un pasatiempo. Se rompen el lomo para poner en lo más alto el deporte que eligieron como forma de vida.
Y el mismo deporte los premia por su esfuerzo. Como pregonó siempre José Pekerman: los resultados son consecuencia del trabajo en equipo y a largo plazo.
A sacarse el sombrero ante estas chicas y chicos que, con esfuerzo, dedicación, disciplina y respeto, están demostrando que no tienen techo.
