River mostró su jerarquía y venció a la Lepra
River Plate mostró su jerarquía en el Malvinas Argentinas y derrotó a Independiente Rivadavia 3 a 1, por la segunda fecha de la Primera B Nacional. Los goles de los visitantes fueron de Ocampos, Aguirre y Sánchez. Para el Azul marcó Ferradas, quien había puesto en ventaja al cuadro del Parque.
Fue el conjunto mendocino el que tomó la iniciativa, tras el pitazo de Abal y así River declinó su juego con un arranque dubitativo. L empezó con el pie derecho y abrió el marcador a los 8 minutos mediante Mauricio Ferradas, que definió muy bien ante la salida de Chichizola, después de una habilitación de Solís.
Indeperndiente era mucho más que la visita. Con una sucesión de situaciones, los dirigidos por Hrabina coparon el campo contrario pudiendo así anotarse nuevamente en la red de no ser por la mala puntería, el Azul hubiese estampado un lapidario 2 a 0.
El Millonario con toda su categoría, de a poco, empezó a tomar el dominio de las acciones y trasladó el juego al campo Leproso. El Azul no podía tener el fútbol de los primeros minutos y los de Almeyda cada vez estaban más cerca del empate.
Sin crear situaciones claras, la paridad llegó a los 19 minutos, con un cabezazo del juvenil Lucas Ocampos, que agarró al arquero leproso Josué Ayala a contrapierna. 1 a 1.
Antes del entretiempo, con la Lepra replegado en su terreno, Cavenaghi desbordó, tiró un centro atrás y después de varios rebotes apareció Aguirre para poner al Millo arriba 1.
En el complemento, el Azul poco pudo hacer. Sólo con pelotas paradas, el equipo mendocino acercó peligro, pero daba la sensación de que cuando River se propusiera hacer el tercero, el gol llegaría nomás. Y fue Ferradas el que contó con la grandísima ocasión para poner el dos en el tanteador Leproso, pero puso mal la testa y el balón se fue besando el poste.
Y a los 23 minutos, Carlos Sánchez marcó el tercero y cerró el partido, tras un grosero error de Oliva, el cual entregó el balón en un salida del local.
Había que escribir un capítulo más en la historia Azul y todo indicaba que se podía dar. Errores propios y aciertos ajenos le dilapidaron los sueños a un Independiente, que terminó jugando mal y dejando una preocupante y floja imagen de cara a lo que se viene.
Fue un triunfo sólido de River, que así suma dos victorias en dos partidos jugados. Por el lado de el panorama es oscuro, porque lleva dos derrotas en misma cantidad de presentaciones.