Rafael Parra Toro y su visión sobre la creación artística

Rafael Parra Toro y su visión sobre la creación artística

En este mano a mano el artista Rafael Parra Toro responde, entre otras cosas, sobre el avance y la importancia de las nuevas tecnologías al servicio del arte

María Teresa Andrés

María Teresa Andrés

Asistimos, ya desde hace un tiempo, a verdaderas maravillas en las realizaciones artísticas tanto en museos como galerías de arte, gracias a la implementación de recursos tecnológicos que potencian y revolucionan la forma de percibirlas. Sobre esto discurrimos un rato con el apasionado artista Rafael Parra Toro.

Tiene 44 años y dice que es "venezolano de nacimiento, argentino por elección". Estudió ingeniería hidráulica en la Universidad Central de Venezuela, pero se dedicó al arte cinético y digital. "Me gusta deconstruir el 'ver para creer' y construir un 'creer para ver'”, sentencia Rafael Parra Toro.

-¿Cuándo y por qué te involucraste con el arte, qué de tu “ser ingeniero” tuvo que ver con ello?

-Desde muy chico tuve curiosidad por el arte, creaba personajes, jugaba con geometrías. Crecí en Caracas, una ciudad que exhibe en sus calles lo mejor mundialmente del arte geométrico de los años 60' y 80'. Y esto me interpeló de una manera especial. Así como también la universidad (UCV) a la que fui desde chico porque mi papá trabajaba ahí y en la que luego estudié ingeniería. Esta Universidad fue declarada por la UNESCO “Museo al aire libre” y “patrimonio de la humanidad” por su vasta colección de arte; se exhiben obras solemnes de Calder, Vasarely, Jean Arp, Antoine Pevsner, GeGo, Soto, Manaure, entre otros.

-Eso te llevó al arte...

-De alguna manera. Me encontraba estudiando una carrera técnica, pero rodeado de un campus universitario sin precedentes. Igual fue varios años después que uní los puntos, después de haber estudiado computación gráfica entre otras cosas. Lo que más me entusiasma de mi trabajo es el desafío y la disrupción. Me entusiasma que te des cuenta que lo que ves no necesariamente es. Confiamos mucho en nuestro sentido de la vista y poco en nuestro instinto. También me entusiasma despertar la curiosidad en los niños y ese sentido de que todo es posible.

-¿Considerás que la irrupción del avance tecnológico en el arte puede ya ser una verdadera “revolución”, como lo fuera Walter Gropius con la Bauhaus, o Picasso en la pintura?

-Totalmente. La tecnología nos libera de varios obstáculos que hemos venido enfrentando a lo largo de la historia, como obstáculos de presupuesto o permisologías. Tenemos más libertades que nunca antes en la historia de la humanidad. Además la tecnología nos ofrece varias técnicas que son de rápida adopción con resultados formidables, también inéditos. Es muy coherente pensar que estamos en un momento de transformaciones importantes en el arte y la sociedad.

Rafael Parra Toro en MALBA

-Trabajás con tecnología y soles plantear una mirada crítica al respecto...

-Me considero un gran crítico de las redes sociales y de la centralización de la tecnología, en general, pero eso es un tema aparte. Creo que uno de los peligros que estamos enfrentando es la adicción al internet en general y a la falta de ética robótica. Creo que los estados están muy obsoletos con respecto a las grandes compañías tecnológicas y esto hace que se estén convirtiendo en un estado autoritario y con una inteligencia artificial irresponsable, porque no busca una mejora de la especie, sino incrementar esta adicción con fines meramente comerciales.

-Sin embargo, las redes son un espacio de difusión importante...

-Claro. Las redes también nos permiten darnos a conocer, vivir de lo que amamos, de hecho, uso mi cuenta de Instagram no solo como un espacio de exhibición de mi trabajo, sino también como motor de realidad aumentada y canal de discusión en el cual he creado mi comunidad; esto es muy positivo, y esa parte me ha llevado a mejorar mis aptitudes técnicas para crear mejor contenido cada vez. En definitiva, creo que tenemos que visibilizar el problema de la adicción, pero a la vez no tener una actitud desde afuera, porque no vamos a transformar nada así.

-¿Pensás que esto pueda tener relación con cierto déficit educativo? 

-Sí hay un déficit educativo de tamaño monumental. En la primaria nos enseñan cosas completamente inútiles y no nos enseñan a googlear, por ejemplo la mayoría de la gente no sabe ni googlear, solo mete en Google lo que quiere buscar y no sabe usar el & ni el – ni el + y a veces ni siquiera las comillas. Google tiene herramientas ahí al alcance de todos que solo usa el 1% de la población. Otra manera de ver este enorme déficit es el hecho de que un programador junior (que puede aprender mirando videos de youtube) pueda ganar más de 10 veces que un médico que estudió 7 años en una universidad más residencia en hospitales, etc. Esto no es justo, y esta injusticia es porque no se actualiza la currícula educativa, deberían enseñarnos a programar desde el jardín de infantes, absolutamente todo el mundo debería saber programar una computadora (incluyendo el médico). Creo que en la escuela ya deberíamos aprender a programar, a modelar 3D, machine learning, ética robótica, impresión 3D, criptomonedas y a googlear como una base mínima para insertarse al mundo profesional.

Rafael Parra Toro busca crear nuevas realidades con su arte

-Hay un recurso que se repite en tus obras de realidad aumentada, el “efecto muaré o Moire” con efectos tridimensionales, ¿Cómo lo realizás?

-El efecto moiré es un patrón de interferencia de líneas similares, en el cual se generan nuevas “líneas” inexistentes. En general esto se considera un error en el diseño gráfico, en la impresión y el video, porque genera un “ruido” visual aleatorio e incontrolable. Mi propuesta es justamente “controlar” ese efecto erróneo, y lo controlo matemáticamente, consiguiendo formas específicas como triángulos, rombos, etc. e incluso volúmenes tridimensionales que planteo con partículas, entre otros recursos. El resultado lo plasmo con diversos medios tanto físicos (obras en acrílico) como digitales (obras en realidad aumentada, NFTs, obras en metaversos). Uso muchos programas, mi programa base es Autodesk Maya y Blender, con los que desarrollo la parte 3D, pero también uso toda la suite Adobe y para la parte de realidad aumentada uso Spark AR y Unity. También desarrollo realidad aumentada para e-commerce con las compañías Fulcrum/Redstage y ahí utilizo Threekit y Sayduck como base fundamental.

-¿Qué realizadores o realizaciones te llaman la atención a nivel mundial?

-Me gustan mucho y admiro a Olafur Eliasson, James Turrell, Kaws y Jen Stark, entre otros.

-¿Cuáles son tus planes futuros?

-Ahora estoy trabajando en una escultura monumental para un parque de esculturas en Cañuelas de la Fundación Tres Pinos y el Museo MArCo La Boca que me tiene muy motivado. Además estoy comenzando un proyecto de realidad virtual en el cual planteo una crítica desde lo cognitivo-sensorial. En fin, estoy muy motivado, quiero llegar a 90 años con esa sentido lúdico infantil creativo e incesante, como Julio Le Parc.

N. de la R. Las fotografías que ilustran este reportaje pertenecen al muy talentoso fotógrafo Fernando Gronski .

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