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Charly García cumple 74 años, quién diría

Charly García es la cara del rock argentino. El jueves festeja cumpleaños 74. Mendoza debe ser récord en su carrera, triste, como el lugar con más escándalos.

Cumpleaños de Charly García, uno de los pocos indiscutidos y abrazados por las mayorías en Argentina.

Cumpleaños de Charly García, uno de los pocos indiscutidos y abrazados por las mayorías en Argentina.

Nadie iba a apostar a favor del músico genial Charly García acerca de que un día iría a festejar los 74 años de vida, ya que la vida del artista que escribió gran parte del rock en Argentina valía dos mangos con cincuenta y hasta él mismo se encargaba de aclararlo.

Pero sucederá, el próximo jueves, cuando Carlos Alberto García Moreno deba soplar 74 velas de un pastel al que posiblemente le coloquen una sola velita, como para ir resumiendo.

Y uno podría entender que el reciente lanzamiento del dúo Charly García y Sting es también un compendio, un gesto global de quien no es el fundador ni creador del rock argentino, pero sí, desde luego, el que aportó todo, hasta llevarlo a una calidad inusitada. García es el rock en Argentina, sin vueltas.

Embed - Charly García, Sting - In the City (Official Video)

Charly y Messi

En Argentina, sabemos, no nos ponemos de acuerdo en casi nada. Nos incentiva estar en desacuerdo, confrontar sin razones, cuestionar hasta el mínimo detalle.

Charly García y Messi, son dos de los argentinos que se han elevado por las divisiones. Charly García y Messi, son dos de los argentinos que se han elevado por las divisiones.

Dificilísimo lo que han conseguido ambos. Casi inexplicable.

Quizá ese video de Charly con Messi hace pocas semanas en el Monumental es el registro de lo inaudito: dos potencias se saludan.Y se admiran mutuamente, con un respeto que tiene poco que ver con la argentinidad de estos días.

Sin embargo, ellos dos son los símbolos unánimes de esta Argentina peleadora, enojada. Por esto también feliz cumpleaños Charly García.

charly garcía cumpleaños
Charly García en uno de los momentos más increíbles como rock star a tiempo completo. Fue en un hotel de Mendoza. Chapuzón cósmico. ¿Por qué la pasó más mal que bien en esta ciudad?

Charly García en uno de los momentos más increíbles como rock star a tiempo completo. Fue en un hotel de Mendoza. Chapuzón cósmico. ¿Por qué la pasó más mal que bien en esta ciudad?

Charly en Mendoza

Quién irá a escribir ese libro o hacer un audiovisual recopilando todos y cada uno de los escándalos que vivió Charly García en Mendoza. El final es increíble: un tipo arrojándose por la ventana de su habitación de hotel a la piscina, varios pisos abajo, en clavado invertido muy simétrico. Salvaje. Matemático. En fin, una perfomance muy Charly García. Video del suceso, histórico.

Charly García no creo que supiera que alguien iba a filmarlo.

Pero como casi todo en su vida, su larga vida, digamos, sucedió.

No tengo un registro pormenorizado de la cantidad ni de las fechas en las cuales el maestro fue en Mendoza centro del escándalo y no por la música, que, de lejos, e incluso en sus peores etapas, ha sido genial e inspiradora. Y premonitoria.

Pero es impresionante relacionar a Mendoza en la carrera de Charly como un lugar maldito, acaso el sitio en donde tuvo mayores problemas con la policía, la justicia y el público.

En 1987 fue el primero de los escándalos. Esto es lo que dijo días después, en una entrevista, dando su versión.

Embed - Charly García y Fernando Bravo/Entrevista en 1987 sobre el Show en Mendoza con problemas policiales

Este incidente en Mendoza es de 2008, más heavy. TN lo informó en el acto, de este modo. García estaba en una etapa oscura, pesada, loca. Pero seguía componiendo.

Embed - Charly Escandalo En Mendoza 1/2

Y esta es una opinión de la cual creo que hoy, a los 74 años, Charly García haya olvidado. O no suscriba. O sí, pero no lo dirá. O no le importa nada (la más probable, tal vez).

Embed - Charly García y Mendoza

Pienso muy en la intimidad que la serie de despelotes alrededor de Charly García en Mendoza hablan más de los mendocinos que de Charly García. Y si alguien se comportó de acuerdo al reglamento no escrito del tipo con rock ése fue Charly en Mendoza.

No afirmo que esté bien o mal, digo: algo aquí lo encendía aún más. Y en Mendoza ser distinto es casi un delito, por lo cual tipos como Charly están condenados a tener problemas con los guardianes de un orden y progreso que es una vana ilusión, un pretexto para no intentar nada diferente.

Qué vida hubiera tenido Quino, si nunca hubiera decidido irse a vivir a otro lugar. O Leonardo Favio. O Marciano Cantero. Sospecho que una muy distinta a la que finalmente trazaron.
Charly García 2.jpg

Charly García historia

“No me banco las hormigas, por favor pásame el raid”, cantaba Charly, hace varios años, cuando el dengue aquí era cosa de los aventureros, los que se iban al Amazonas o al Africa.

Pero como siempre, todo lo que sucede en Argentina, ya ha sido cantado, escrito o dicho por Charly García. Caiga quien caiga, guste o no.

Así también le ha ido a él en los últimos años. Debe resultar espantoso ser creativo y genial en un país condenado a ser de cuarta con aspiraciones a primero.

No ha habido demasiadas opciones. “Estaba en llamas cuando me acosté”, dice en otra de sus canciones, fechadas en 1995. Es un poco lo que le sucede a millones de argentinos cuando apagan el televisor para emprender el descanso nocturno. Pero a veces el relax no alcanza. El desayuno, asistiendo a las noticias matinales, no es mucho mejor: confirma o empeora todo lo dudoso que nos quedaba pendiente por saber.

“De chiquito fui aviador, pero ahora soy un enfermero”. Imposible no pensarlo: la metáfora resume el destino argentino. Se nos suele ver levantando vuelo aunque, por lo general, descarrilamos, hasta abarrotar las salas de urgencia, en busca de cura, sanación o, al menos, un poquito de alivio: “Yo no quiero volverme tan loco, no quiero vestirme de rojo. Yo no quiero ya verte tan triste. Yo no quiero saber lo que hiciste. Yo no quiero esta pena en mi corazón”. Nadie la quiere, Charly.

Todo indica que una de las últimas generaciones lúcidas, medianamente interesantes, terminó yéndose del país cuando sucedió aquello en las universidades, lo que se conoce como la noche de los bastones largos. Uno de los símbolos de los tiempos dorados fue la suerte corrida por un extraño aparato, hablamos de 1966, al que se llamó Clementina.

Se trataba de una computadora que fue destruida por las autoridades universitarias en complicidad con el aparato represivo encabezado por el presidente de facto Onganía. No sería la única iniciativa educativa desgraciada. La feroz represión desatada significó el exilio de centenares de hombres y mujeres inteligentes. Entre otros, Gregorio Klimovsky, una de las máximas eminencias en lógica matemática y filosofía.

Charly García
Charly García nombrado Honoris Causa en la Universidad de Buenos Aires.

Charly García nombrado Honoris Causa en la Universidad de Buenos Aires.

Rock argentino

“Ya no hay morsas ni tortugas. Un río de cabezas aplastadas por el mismo pie juegan cricket bajo la luna. Estamos en la tierra de nadie, pero es mía. Los inocentes son los culpables, dice su señoría” (Charly, 1980: la morsa era Onganía, tortuga, en cambio, le decían al presidente Arturo Illia).

Las generaciones posteriores hicieron el amor, pero también la guerra. Y otra vez intentaron borrarla de nuestra memoria (“los amigos del barrio pueden desaparecer…”). Y cuando aquello terminó, la nueva generación se encontró, otra vez, con la guerra, de las más estúpidas en la historia del universo, Malvinas: “No bombardeen Buenos Aires, no nos podemos defender. Los pibes de mi barrio se escondieron en los caños, espían al cielo, usan cascos, curten mambos, escuchando a Clash”.

Luego viviríamos una fiesta, en la que Charly, embriagado, seducía al otro Charly (el orden de los factores no altera el jolgorio). Pero ya era una carrera loca y suicida, con destino a la nada, un baile narcótico, las últimas risas desencajadas antes de la hecatombe, el acabose. Que siempre llega. Esa vez hubo fecha: diciembre, 2001.

Aún lloramos esos muertos y penamos por lo que se fue, lo que nos sacaron, lo que no advertimos, lo que entregamos, lo que sufrimos (“Yo no quiero sembrar la anarquía, yo no quiero vivir como digan”).

Charly García Mendoza

Charly según The New York Times

En abril de 2012 Charly García se presentó en el Teatro Best Buy de Manhattan. El enviado del diario The New York Times colocó un título que a García le debe haber encantado hasta la médula: "Un maniquí para el ritmo, Buñuel para el intermedio".

Está bueno revivir esa crónica por aquello de la mirada de alguien fuera del ambiente o, mejor, un desconocido del rock argentino escribiendo para uno de los mejores diarios del mundo. La firma Jon Pareles.

"En Argentina, Charly García, de 60 años, es el tipo de superestrella del rock de renombre nacional que se presenta en estadios y atrae a públicos multigeneracionales capaces de cantar docenas de sus canciones de principio a fin. Ofreció un concierto poco común en Estados Unidos, su primer concierto en Nueva York desde 2002, el miércoles por la noche en el Teatro Best Buy, donde las primeras líneas de guitarra de sus canciones provocaron inmediatamente gritos de reconocimiento y cánticos a coro".

"Resulta una figura peculiar para una estrella del rock. Es alto, desgarbado, desaliñado y con gafas, con un bigote castaño por un lado y gris por el otro. Al levantarse de detrás del piano, no tenía nada que lo calificara como un paso en el escenario, más allá de dirigir ocasionalmente a un trío de cuerdas que formaba parte de su banda de 10 miembros, The Prostitution".

"La voz del Señor García tiene muchos momentos difíciles. Durante la década del 2000, luchó contra enfermedades mentales y la drogadicción, tocando fondo y pasando por rehabilitación en 2008 antes de regresar al público entusiasta. Acaba de lanzar "60 x 60" (DSX Films), una colección en vivo —tres CD y tres DVD— grabada en conciertos de Buenos Aires en 2001".

"La primera letra que cantó el miércoles por la noche fue "No voy a parar", de una canción de 1989 llamada "Fanky". Lo que tiene son las canciones que ha estado escribiendo e interpretando desde que surgió en la década de 1970 y se convirtió en pionero del rock latinoamericano. Se ha inspirado especialmente en los Beatles y su disposición a explorar todo tipo de estilos".

"En un concierto de dos horas, las canciones del Señor García abarcaron hard rock contundente, pop de cámara con arreglos de cuerdas, baladas con tintes de jazz, vamps funk y líneas de sintetizador. También cantó sus traducciones al español de canciones de los Byrds y Todd Rundgren".

"Pero la música no le dio la espalda a Argentina; la banda incluyó un bandoneón, el acordeón de tango argentino, que se entrelazaba en muchos de los pasajes instrumentales. En una canción, "No Soy un Extraño", una pareja de bailarines de tango apareció en el escenario".

"Para el Señor García, el rock y los Beatles han impulsado no solo ideas musicales, sino también ambiciones más amplias: la disposición a cantar sobre temas personales y sociales, a mezclar lo directo con lo indirecto. En sus letras, a menudo tan poéticas que resisten la traducción, se ha mostrado desconsolado, sarcástico, solitario, devoto, surrealista, ligeramente político y consciente de la mortalidad. El humor a menudo roza la desesperación, la burla la tristeza".

"La excentricidad es parte del atractivo del Señor García. A mitad de la canción, hizo un breve intermedio mientras la pantalla mostraba la piedra angular surrealista "Un Chien Andalou" (Un perro andaluz), de Luis Buñuel. Al final de la banda, un músico a veces tocaba partes rítmicas golpeando maniquíes con baquetas. Pero lo que ha mantenido a los fans del Señor García cantando a lo largo de las décadas es que sus peculiaridades siempre llegan envueltas en una buena melodía".

Feliz cumpleaños

Si es posible pensar en esperanzas, si acaso ninguna anestesia ha conseguido dormirnos del todo, deberíamos celebrar que Charly se encuentre decidido a vivir una vida mejor, más cerca del piano que del arpa. Es que si uno lo piensa bien, si uno lo oye mejor, algo bueno quizá podría pasarnos. Sólo es aguardar una próxima canción.

El verdadero arte suele anticiparse a la realidad. Quizá haya llegado la hora de amar sin matar. A Charly, al país, a tu vecino.

Feliz cumpleaños, maestro. Mil disculpas por lo vivido en Mendoza. Y gracias. Totales. Say no more.