Transformá tu jardín en un paraíso de colibríes con este truco infalible
La visita de un colibrí puede transformar tu jardín en un espacio lleno de vida, energía y belleza natural.
Ver un colibrí en el jardín es más que belleza: es conexión con la naturaleza y buena energía. Foto: Shutterstock
La visita de un colibrí al jardín no solo embellece el ambiente, sino que también tiene múltiples significados simbólicos y espirituales. Por suerte, existen diferentes trucos que podemos implementar en casa para atraer su presencia, que te contamos a continuación.
Entre los significados de estas pequeñas aves se encuentran la alegría, la ligereza del ser y la capacidad de adaptarse a los cambios. Su presencia suele asociarse con la buena energía, la renovación y los mensajes positivos del universo.
Para algunas personas, ver colibríes es señal de armonía, protección o incluso de conexión con seres queridos que ya no están. Más allá de lo espiritual, su vuelo vibrante y su rol como polinizadores los convierte en aliados de la biodiversidad y en símbolo de vida en movimiento.
El truco para atraerlos al jardín: crear un rincón de néctar natural
Para atraer colibríes de forma segura y constante, lo ideal es crear un rincón con flores tubulares y coloridas, que produzcan néctar de forma natural. Algunas de las más recomendadas son:
- Salvia roja o morada
- Lantana
- Trompeta trepadora (Campsis)
- Fucsia
- Petunias y verbenas
Estas especies florecen en distintas épocas del año y son irresistibles para los colibríes. Lo importante es agruparlas en zonas soleadas, cerca de árboles o arbustos donde puedan descansar.
Además, en este proceso de querer atraer colibríes hay algunas cosas que debés evitar. Por ejemplo, el uso de agua con azúcar o miel, ya que esto puede dañar su sistema digestivo. También es importante no usar pesticidas cerca de las flores, porque pueden afectar su salud y ahuyentarlos.
Además del néctar, los colibríes buscan lugares seguros para descansar y agua limpia para beber o bañarse. Podés colocar una pequeña fuente o recipiente poco profundo con agua, rodeado de plantas nativas.