Quién es la científica argentina que encontró vida desconocida en el océano
Una científica argentina bajó casi 5.000 metros al océano y encontró 28 nuevas especies. Lideró una expedición submarina importante.
Científica argentina. Fotos y video: National Geographic y Vidaenlosextremos
El océano cubre el 70% del planeta y alberga más vida que cualquier otro lugar de la Tierra. Pero solo se conoce una fracción mínima de sus profundidades. María Emilia Bravo, bióloga marina e investigadora del CONICET y de la Universidad de Buenos Aires, lleva años cambiando eso. En 2024 bajó 4.907 metros en un sumergible en Alaska. En 2025, esta científica lideró una expedición histórica en el mar argentino.
Lo que encontró la científica y su equipo en el fondo del mar argentino no tiene precedentes
La expedición "Vida en Extremos" recorrió el mar argentino entre diciembre de 2025 y enero de 2026 a bordo del buque Falkor. El equipo documentó 28 presuntas nuevas especies, una medusa fantasma de aguas profundas del tamaño de un autobús escolar y el arrecife de coral de Bathelia candida más grande conocido en el mundo, con un tamaño similar al de la Ciudad del Vaticano. Todo fue transmitido en vivo por streaming.
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María Emilia Bravo trabaja en ecosistemas quimiosintéticos: ambientes donde la vida no depende del sol sino de compuestos químicos que emergen del fondo marino. Son mundos paralelos que funcionan con reglas propias. La expedición los estudió en profundidades de entre 500 y 4.200 metros a lo largo del talud continental argentino, en colaboración con el Schmidt Ocean Institute.
En 2024, ya había bajado a 4.907 metros en el sumergible Alvin, el mismo que exploró los restos del Titanic. Lo hizo en Alaska, en el marco del proyecto Methanosphere. Para dimensionar la hazaña: el cachalote, uno de los mejores buceadores del reino animal, llega a unos 2.000 metros de profundidad. Bravo fue más del doble de eso.
Los hallazgos no son solo científicos. Muchos de estos ecosistemas están clasificados como marinos vulnerables según lineamientos globales. Conocerlos es urgente porque las decisiones sobre su uso y protección se toman ahora. Bravo lo dice sin rodeos: el objetivo es informar a quienes toman esas decisiones antes de que sea tarde.


