Por qué recomiendan aplicar vinagre de manzana en el pelo
El vinagre de manzana, un aliado económico y casero, se populariza como enjuague final para alisar el pelo y mejorar su brillo.
Un truco para mejorar el aspecto del cabello Foto: Shutterstock
Utilizar vinagre de manzana como último paso en la rutina de lavado se ha transformado en una de las tendencias de belleza hogareñas más populares. El atractivo principal de esta fórmula radica en su simplicidad y bajo costo.
Vinagre para el pelo
La fibra capilar está recubierta por pequeñas cutículas de queratina que se ven alteradas por agresores cotidianos como la decoloración, las planchitas, el sol o los tintes. Al aplicar un líquido con un nivel de acidez como el vinagre diluido, la superficie del pelo reacciona suavizándose de forma temporal.
Esta alteración en la textura capilar genera varios beneficios visibles de manera inmediata.
Al aplanarse la superficie de la hebra, la luz se refleja de manera más uniforme. Se reduce notablemente la aspereza y la sensación de pelo seco.
Además, facilita el peinado al disminuir la fricción entre hebras y ayuda a arrastrar restos de productos acumulados, funcionando como un clarificante suave (aunque sin reemplazar el uso del champú tradicional).
Especialistas de la industria capilar, como el reconocido tricólogo Philip Kingsley, destacan de forma constante la importancia de personalizar los cuidados capilares.
No todas las melenas necesitan la misma frecuencia de limpieza ni la misma dosis de acondicionamiento, por lo que este método no resulta apto para cualquier tipo de cabello.
Guía de uso seguro
El secreto para probar este truco casero sin poner en riesgo la salud capilar está en la dilución. Bajo ninguna circunstancia debe aplicarse vinagre puro sobre la cabeza, ya que su concentración directa puede desencadenar irritaciones severas, resequedad o descamación.
Preparación
- Mezclar una pequeña cantidad de vinagre de manzana en abundante agua.
- Tras el champú habitual, verter la preparación únicamente de medios a puntas, cuidando de no tocar los ojos ni sobrecargar la raíz.
- Dejar actuar unos instantes y enjuagar con agua abundante.


