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Para qué sirve tirar sal en el inodoro antes de dormir y por qué muchos recomiendan hacerlo

Un sencillo truco casero propone colocar sal en el inodoro por la noche para facilitar la limpieza y reducir algunos olores. Pero hay límites importantes.

Colocar sal en el inodoro durante la noche puede ayudar a desprender residuos superficiales cuando se completa la limpieza con un cepillo.

Colocar sal en el inodoro durante la noche puede ayudar a desprender residuos superficiales cuando se completa la limpieza con un cepillo.

En la limpieza del baño aparecen constantemente trucos caseros que prometen ahorrar tiempo y productos. Uno de ellos consiste en colocar sal en el inodoro antes de irse a dormir y dejarla allí durante varias horas. La práctica volvió a popularizarse porque es económica, sencilla y puede servir como complemento de la limpieza habitual.

La idea de hacerlo por la noche tiene una explicación simple: durante varias horas el inodoro suele permanecer sin uso. De esta manera, la sal queda en contacto con el agua y la superficie interior hasta la mañana siguiente, cuando se completa el procedimiento con un cepillo y una descarga.

Para qué sirve colocar sal en el inodoro

La sal puede colaborar principalmente en la limpieza mecánica de residuos superficiales. Sus pequeños cristales pueden actuar como un abrasivo suave cuando se cepilla la porcelana y ayudar a desprender cierta suciedad antes de enjuagar. El efecto, sin embargo, es limitado y no reemplaza una limpieza profunda.

También suele utilizarse como parte de trucos destinados a combatir olores leves. Una variante consiste en esparcir un puñado de sal fina en el interior del sanitario y agregar una cucharada de bicarbonato de sodio. Después se deja reposar durante la noche y, por la mañana, se pasa el cepillo antes de accionar la descarga.

La sal puede utilizarse como complemento para limpiar el inodoro, pero no reemplaza a un producto desinfectante.

La sal puede utilizarse como complemento para limpiar el inodoro, pero no reemplaza a un producto desinfectante.

Hay una diferencia importante que conviene tener en cuenta: la sal no convierte al inodoro en una superficie desinfectada. Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC) distinguen entre limpiar, que elimina suciedad y buena parte de los microorganismos mediante agua, jabón y fricción, y desinfectar, que requiere productos capaces de destruir los gérmenes restantes.

Cómo hacer este truco de limpieza

El procedimiento consiste en colocar un puñado de sal fina dentro del inodoro, especialmente alrededor de la línea de agua, y dejarlo actuar durante varias horas. A la mañana siguiente hay que cepillar bien la superficie y finalmente tirar la cadena. Para manchas antiguas, sarro o incrustaciones importantes probablemente sea necesario recurrir a un producto específicamente formulado para ese problema.

Además, es recomendable no experimentar mezclando productos de limpieza. En particular, los productos con lavandina o hipoclorito deben utilizarse siguiendo las indicaciones de la etiqueta y nunca combinarse con otros limpiadores incompatibles. La sal puede ser un recurso de mantenimiento, pero no sustituye los métodos habituales de higiene del baño ni un desinfectante cuando realmente se necesita.