Ni lejía ni vinagre: adiós a las manchas de la pared con este truco casero
En las casas muchas veces encontramos las paredes pintadas en tono claro para dar sensación de espacios más amplios y luminosos al hogar. Sin embargo, también podemos notar que estos colores se ensucian más rápidamente. Por eso, aquí aprenderemos a limpiar las manchas de grasa, dedos y suciedad de la pared con un ingrediente casero.
-
Te puede interesar
Sal en el inodoro: el truco casero que mejora la limpieza del baño
En esta ocasión no vamos a utilizar lejía ni vinagre, aunque estos ingredientes sean ideales para combatir hongos y moho en la pared, no son los más efectivos para otro tipo de manchas. Tanto la lejía como el vinagre pueden dañar la pintura y dejar olores persistentes.
Es por eso, que traemos un truco para dejar las paredes impecables que solo necesitas utilizar bicarbonato de sodio. Este es un producto versátil que actúa como un limpiador suave. Es ideal para eliminar manchas sin dañar las superficies pintadas ni desprender olores fuertes. Además, es una opción segura y sostenible para mantener tu hogar limpio.
Para preparar este limpiador casero necesitas mezclar en un recipiente una cucharada de bicarbonato de sodio con agua hasta obtener una pasta espesa. La textura debe ser fácil de manejar pero también densa para sostenerse en la pared. Una vez hecho esto, se puede aplicar el producto con un paño sobre la mancha.
Además de limpiar profundamente las paredes con este producto, las superficies quedan protegidas de posibles rayones. Debes tener en cuenta que al momento de aplicar la mezcla hay que esperar unos 10 minutos y luego retirar la pasta con otro paño húmedo.